19/10/2026 - Edición Nº1350

Política

Nuevo libro

Guillermo Justo Chaves: de "La revolución de los justos" a los dilemas del peronismo

19/10/2026 | El dirigente peronista pidió una fuerte renovación. Habló de la situación de Axel Kicillof y Cristina Kirchner. La industria, el rol del Estado y el odio.



Guillermo Justo Chaves, dirigente político vinculado al peronismo, pasó por El Living de NewsDigitales para conversar sobre su nuevo libro, “La revolución de los justos”, una publicación en la que propone repensar el funcionamiento del Estado, los vínculos sociales y el rumbo político de la Argentina.

Durante la entrevista, cuestionó el avance del discurso del odio, analizó las consecuencias del modelo económico de Javier Milei y defendió la necesidad de construir una alternativa democrática que combine desarrollo productivo, integración social y renovación dirigencial.

En una charla que recorrió desde el papel del peronismo y la situación judicial de Cristina Kirchner hasta las perspectivas electorales de Axel Kicillof para 2027, Chaves sostuvo que la oposición necesita discutir nuevas ideas y ampliar su representación. También planteó que el desafío no pasa por volver a modelos del pasado, sino por diseñar una estrategia para una Argentina atravesada por los cambios tecnológicos y productivos.

“Vos desde el odio podés ganar una elección, podés hacer una campaña electoral, pero desde el odio no podés construir un país”, resumió.

“La revolución de los justos”: una propuesta frente a una sociedad injusta

Consultado sobre el título de su nuevo libro, Chaves explicó que parte de un diagnóstico sobre la situación social argentina. “Me parece que vivimos en una sociedad injusta y que tenemos que ir hacia otro lugar en términos de revolución: una revolución democrática y, cuando digo democrática, digo pacífica, fundamentalmente para transformar una sociedad injusta en una sociedad justa”, señaló.

El dirigente definió la publicación como una herramienta para promover el debate público y político. Según explicó, su intención es contribuir a una discusión sobre cómo superar el malestar social y construir una alternativa que no se limite a la confrontación.

“Hay mucha frustración y mucho malestar en las sociedades, no solamente en la Argentina, sino también en el mundo”, sostuvo. A su entender, esas emociones se combinan con la dinámica de las plataformas digitales, donde los contenidos que apelan a sentimientos negativos suelen generar más visualizaciones e interacciones.

Sin embargo, advirtió que el problema no se limita a las redes sociales. “Las emociones negativas rompen los vínculos”, afirmó, y señaló que las sociedades con mejores niveles de bienestar necesitan fortalecer los lazos comunitarios y la integración.

Chaves también cuestionó a los liderazgos que, según su interpretación, capitalizan el enojo social sin ofrecer soluciones duraderas. En ese sentido, mencionó las experiencias de Donald Trump en Estados Unidos y Jair Bolsonaro en Brasil, a las que vinculó con el ascenso de lo que denominó “los matones de la derecha global”.

Firmeza política sin agresividad: el valor del ejemplo

Durante la entrevista, Chaves diferenció la firmeza que puede requerir el ejercicio del poder de la agresividad y la violencia verbal. Para el dirigente, la conducta de quienes ocupan los principales cargos del Estado tiene consecuencias sobre la convivencia democrática.

“La firmeza no hay que confundirla con la agresividad, la violencia verbal o la violencia simbólica”, planteó. Y agregó que el liderazgo político debe evaluarse también a partir de la ética, la honestidad y la transparencia.

En su mirada, el ejemplo de las máximas autoridades se proyecta sobre la sociedad. Por eso, defendió la importancia de recuperar valores que, según dijo, hoy pueden parecer ingenuos en la política, como “el amor o la ternura”.

Como criterio para evaluar la confiabilidad de un dirigente, propuso una pregunta concreta: si una persona le confiaría el cuidado de sus hijos o de un familiar mayor. “La prueba de que realmente un líder es confiable es preguntarse si dejarías a tus hijos al cuidado del presidente de la Argentina”, expresó, al referirse específicamente a Javier Milei.

Chaves enmarcó estas reflexiones en lo que definió como un “neoliberalismo Frankenstein”: una combinación de políticas económicas que, según su análisis, favorecen la concentración de la riqueza y debilitan el aparato productivo, junto con posiciones políticas autoritarias y una deshumanización del adversario.

A su entender, ese escenario pone en riesgo la tolerancia, un principio que consideró indispensable para sostener una democracia: “En una sociedad democrática hay conflicto, pero ese conflicto debe ser canalizado”.

El peronismo, la comunidad y la necesidad de nuevas ideas

De cara a 2027, sostuvo que el peronismo necesita construir una alternativa con ideas actualizadas, dirigentes nuevos y capacidad para interpretar el malestar social. “Necesitamos nuevas ideas, desde el peronismo, ampliados y nuevas cabezas”, afirmó.

Al ser consultado sobre Axel Kicillof, lo definió como “un muy buen candidato”, aunque aclaró que esa era su lectura personal. Al mismo tiempo, advirtió que una candidatura no alcanza por sí sola para conformar una opción competitiva frente al oficialismo.

“Necesitamos sumar volumen”, insistió. Para conseguirlo, consideró necesario ampliar el espacio político, revisar algunas concepciones y generar propuestas capaces de responder a las demandas actuales.

Qué Estado propone Chaves frente al modelo de Milei

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el papel del Estado. Chaves rechazó tanto una visión que lo considere una solución automática para todos los problemas como la idea de que deba ser desmantelado.

En lugar de la consigna del “Estado presente”, propuso hablar de un “Estado inteligente”, “suficiente” y “necesario”, con capacidad para intervenir en áreas estratégicas y coordinar la actividad pública y privada.

“Hay actividades del Estado que son indelegables”, sostuvo, y mencionó la educación, la salud y la infraestructura. En ese marco, cuestionó la paralización de la obra pública y consideró que los problemas de corrupción deben enfrentarse con controles adecuados, en lugar de utilizarse como argumento para abandonar esas inversiones.

“Tenemos que generar mecanismos de transparencia y de control”, señaló, y agregó que la discusión también debe incluir al Poder Judicial.

Cristina Kirchner, el lawfare y la credibilidad de la Justicia

Al ser consultado sobre el concepto de lawfare, Chaves sostuvo que observa una tendencia internacional a perseguir judicialmente a determinadas personas por sus ideas políticas, mientras que otros sectores recibirían un trato diferente.

Como ejemplo, mencionó el caso de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, cuya condena fue posteriormente anulada y que regresó a la presidencia. Según su interpretación, ese proceso tuvo consecuencias políticas y condicionó la competencia electoral.

Sobre la situación de Cristina Kirchner, defendió su derecho a recurrir a instancias supranacionales y cuestionó la credibilidad del sistema judicial argentino. Entre sus objeciones, mencionó la reiteración de determinadas causas ante ciertos magistrados, la falta de transparencia patrimonial y los cuestionamientos sobre los estilos de vida de algunos jueces.

“Cristina tiene todo el derecho a defenderse y a pelear por sus derechos políticos”, afirmó. También sostuvo que considera injusta su condena.

Sin embargo, al pensar en la construcción de una alternativa electoral para 2027, volvió a plantear la necesidad de renovación. Para Chaves, la discusión sobre el futuro del peronismo no puede quedar limitada a la situación judicial de su principal referente ni a las figuras que ya ocuparon cargos de relevancia.

Industria nacional, apertura comercial y una nueva matriz productiva

Finalmente, Chaves se refirió a los efectos de la apertura comercial sobre la industria argentina y a la necesidad de encontrar un equilibrio entre competitividad y protección de los trabajadores.

Su propuesta no apunta, según aclaró, a reproducir sin cambios el modelo industrial de décadas anteriores. En cambio, planteó que el país necesita identificar sectores estratégicos y desarrollar nuevas actividades a partir de sus recursos naturales y capacidades productivas.

Entre las áreas que mencionó se encuentran los medicamentos, los recursos energéticos y las industrias asociadas al aprovechamiento del viento, el sol y los océanos. También propuso organizar clústeres industriales que permitan agregar valor a esos recursos, en una estrategia que vinculó con experiencias de países escandinavos.

Para Chaves, las actividades que no logren ser competitivas deberán atravesar procesos de reconversión, pero ese cambio requiere tiempo y políticas que acompañen a los trabajadores y a las familias afectadas.

“En la dinámica de Milei, desde el abandono, te dicen: ‘Morite, reconvertite’. El problema es que el proceso de reconversión demanda un tiempo y ahí hay víctimas”, cuestionó.