por Redacción NewsDigitales
El asesor presidencial Santiago Caputo volvió a poner la cuestión Malvinas en el centro del debate político con una controvertida publicación en redes sociales, en la que vinculó el reclamo argentino de soberanía con la situación migratoria y religiosa del Reino Unido. El funcionario aseguró que Gran Bretaña está “siendo colonizada por el Islam” y sostuvo que esa situación constituye otro motivo para que la Argentina avance con firmeza hacia el Atlántico Sur y recupere las islas.
Las declaraciones fueron difundidas a través de su cuenta de X, a partir de un video compartido por Javier Negre, dueño de La Derecha Diario y exsocio de Fernando Cerimedo, quien fue asesor político del presidente Javier Milei. El material fue presentado como una muestra de la supuesta “islamización del Reino Unido” y también fue replicado por el mandatario argentino.
En su publicación, Caputo comenzó por destacar el papel histórico británico en la formación de las instituciones políticas, económicas y científicas de Occidente. Sin embargo, a partir de esa valoración, planteó que los cambios sociales y religiosos que, según su interpretación, atraviesa el Reino Unido representan una amenaza para la tradición occidental.
“El Reino Unido fue en muchos sentidos la cuna de la civilización occidental moderna”, escribió el asesor presidencial, antes de enumerar una serie de pensadores y científicos vinculados con la historia intelectual británica.
Entre ellos mencionó a Adam Smith, John Locke, John Stuart Mill, David Hume, Bertrand Russell, Thomas Hobbes, Isaac Newton, Charles Darwin y Alan Turing, a quienes vinculó con el desarrollo de la filosofía, la economía política, el constitucionalismo y la ciencia moderna.
Caputo sostuvo que buena parte de las ideas e instituciones que explican el mundo occidental surgieron en Inglaterra o Escocia. A partir de esa premisa, cuestionó lo que describió como un proceso de transformación cultural y religiosa en el Reino Unido y lo conectó directamente con la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas.
El núcleo de la publicación llegó cuando el asesor presidencial afirmó que observar al Reino Unido “siendo colonizado por el Islam” constituye un riesgo para Occidente y una tragedia histórica para quienes defienden las ideas de la libertad.
A continuación, vinculó esa interpretación con la posición argentina sobre el archipiélago del Atlántico Sur. “Esta es otra de las razones por las que la Argentina debe proyectarse con firmeza hacia el Atlántico Sur y recuperar las Islas Malvinas”, expresó Caputo.
El Reino Unido fue en muchos sentidos la cuna de la civilización occidental moderna. Desde la Carta Magna en adelante, muchas de las instituciones de las democracias liberales han estado basadas en la tradición del constitucionalismo británico. Desde Adam Smith, John Locke y John Stuart Mill, hasta Hume, Russell y Hobbes en el campo de la filosofía, o la economía política. Pasando por Newton, Darwin y Turing para el desarrollo de la ciencia moderna. La mayoría de las ideas o instituciones que explican el mundo occidental han surgido en Inglaterra o Escocia. Ver al Reino Unido siendo colonizado por el Islam no sólo es un riesgo inminente para la causa de Occidente todo sino que es una tragedia en términos históricos para quienes defendemos las ideas de la libertad. Esta es otra de las razones por las que la Argentina debe proyectarse con firmeza hacia el Atlántico Sur y recuperar las Islas Malvinas. Dada la relevancia geopolítica estratégica que el Atlantico Sur tomará en las próximas décadas Occidente no puede permitirse la injerencia de un Estado islámico en esa zona de influencia. Recuperar Malvinas no es una causa solamente nacional. Es una causa de Occidente.
— Santi C. (@slcaputo) October 14, 2026
El funcionario también puso el foco en la importancia estratégica que, a su entender, tendrá esa región durante las próximas décadas. En ese sentido, sostuvo que Occidente no debería permitir la injerencia de un Estado islámico en esa zona de influencia.
La publicación concluyó con una definición que amplía el reclamo argentino más allá de la dimensión territorial y diplomática tradicional. “Recuperar Malvinas no es una causa solamente nacional. Es una causa de Occidente”, afirmó el asesor presidencial.
De esta manera, Caputo presentó la reivindicación de soberanía como una cuestión vinculada con la defensa de determinados valores culturales y políticos, además de los argumentos históricos y jurídicos que la Argentina sostiene frente al Reino Unido desde la ocupación británica de 1833.

Las expresiones generaron controversia por la asociación entre la soberanía de las islas y la presencia de comunidades musulmanas en territorio británico. La afirmación sobre una supuesta colonización islámica constituye la interpretación política del funcionario y no implica, por sí misma, que el Reino Unido esté atravesando un proceso de colonización estatal por parte de un país musulmán.
El planteo de Caputo tuvo como punto de partida un video difundido por Javier Negre en la red social X. Según la descripción que acompañó la publicación, las imágenes buscaban ilustrar un supuesto avance de la islamización en el Reino Unido.
En el material aparecía Sagal Abdi-Wali, una funcionaria británica de origen somalí, mientras juraba su cargo sobre el Corán, el libro sagrado del islam.
A partir de esas imágenes, Negre presentó una interpretación sobre los cambios culturales y religiosos de la sociedad británica. Caputo retomó ese contenido y lo utilizó para fundamentar su argumento sobre la importancia estratégica de Malvinas, mientras que Javier Milei también replicó el mensaje.
La intervención del asesor presidencial sumó así un componente ideológico a la discusión por la soberanía, al conectar la disputa territorial con el debate sobre inmigración, religión e identidad occidental.
En ese marco, las declaraciones se inscriben en una narrativa política que el oficialismo viene utilizando para presentar su posicionamiento internacional, aunque en este caso la referencia al Islam quedó directamente vinculada con uno de los principales reclamos históricos de la política exterior argentina.
Los dichos de Caputo se conocieron un día después de que el Gobierno nacional confirmara que había solicitado al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, la suspensión de las actividades de explotación petrolera vinculadas con proyectos en las aguas circundantes a las Islas Malvinas.
La iniciativa apunta a conseguir una medida cautelar que frene las operaciones de las empresas petroleras que desarrollan proyectos en la Cuenca Malvinas Norte, mientras continúa la controversia por la soberanía del territorio y los recursos naturales de la zona.
El planteo judicial forma parte de la estrategia argentina para cuestionar las actividades hidrocarburíferas impulsadas en un área cuya explotación el país considera ilegítima por desarrollarse sin su autorización.
La cuestión petrolera agrega una dimensión económica y geopolítica a la disputa, debido al potencial de los recursos energéticos del Atlántico Sur y a los intereses que despiertan entre las compañías internacionales.
En este escenario, el Gobierno busca combinar los reclamos diplomáticos y jurídicos con acciones destinadas a impedir que las actividades de exploración y explotación avancen en las aguas que rodean al archipiélago.
La publicación de Santiago Caputo volvió a instalar la cuestión Malvinas en la agenda política, aunque desde una perspectiva que excede los argumentos históricos, territoriales y jurídicos que tradicionalmente sostienen el reclamo argentino.
Mientras el Ejecutivo impulsa acciones contra la explotación petrolera en la zona, el asesor presidencial introdujo una lectura ideológica vinculada con la identidad occidental y los cambios religiosos en el Reino Unido.
La combinación de ambos planteos refleja las distintas dimensiones que atraviesan la disputa: la soberanía territorial, el control de los recursos naturales, la proyección estratégica sobre el Atlántico Sur y la política exterior del Gobierno de Javier Milei.
Por ahora, la presentación ante el Tribunal del Mar y las declaraciones de Caputo se desarrollan en planos diferentes, aunque ambas quedaron vinculadas temporalmente por la agenda oficial sobre Malvinas.
El reclamo argentino continúa centrado en la recuperación del ejercicio de la soberanía sobre las islas, mientras que el Gobierno suma argumentos políticos e iniciativas judiciales en un escenario internacional en el que el Atlántico Sur conserva un valor estratégico por sus recursos y su posición geográfica.
ND