La oposición no logró reunir el quórum necesario para sesionar en la Cámara de Diputados y avanzar con el rechazo al DNU 70/2023 de Javier Milei.
Aunque el objetivo era alcanzar las 129 voluntades para abrir el recinto y debatir la derogación del decreto que marcó el inicio del programa de desregulación del Gobierno, finalmente se sentaron 121 legisladores, ocho menos de los necesarios. El faltazo de diputados de bloques dialoguistas, entre ellos representantes vinculados a gobernadores, quedó en el centro de las críticas opositoras.
Sin embargo, hubo otro dato que también llamó la atención dentro del principal espacio opositor: dos diputados de Unión por la Patria tampoco estuvieron presentes para aportar al quórum.
Se trata de Agustín Tita, representante de Tierra del Fuego y dirigente cercano al gobernador Gustavo Melella, y Estela Neder, diputada por Santiago del Estero y referente del peronismo provincial alineada con su hermano, José Emilio “Pichón” Neder.
Sus ausencias se produjeron en una jornada en la que el oficialismo consiguió evitar que comenzara el debate sobre uno de los decretos más importantes de la gestión libertaria.
Malvinas está por encima de cualquier diferencia política Coincido con el Gobernador @gustavomelella, valoro que el Gobierno nacional retome una posición firme en defensa de nuestra soberanía. Es tiempo de demostrarlo con hechos, presupuesto y una política de Estado sostenida
— Agustín Tita TDF (@AgustinTitaTDF) September 4, 2026
Agustín Tita asumió como diputado nacional por Tierra del Fuego en diciembre de 2025 y tiene mandato hasta diciembre de 2029. Licenciado en Administración, construyó su carrera política junto a Gustavo Melella, el gobernador fueguino, para quien trabajó como ministro jefe de Gabinete provincial. Antes había sido secretario de Gobierno en el municipio de Río Grande.
Su trayectoria lo ubica como un dirigente de confianza del mandatario provincial, cuyo vínculo con distintos sectores del peronismo nacional no está exento de diferencias. Melella mantiene distancia con La Cámpora y con sectores identificados con el cristinismo, y en los últimos tiempos abrió canales de diálogo con el Gobierno nacional, en un escenario político atravesado por la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete.
Ese recorrido ayuda a entender el lugar particular que ocupa Tita dentro de Unión por la Patria. Aunque integra el bloque opositor en la Cámara baja, su referencia política directa es un gobernador que debe administrar una relación compleja con la Casa Rosada y negociar recursos y políticas para su provincia.
La otra ausencia dentro de Unión por la Patria fue la de Estela Neder, diputada nacional por Santiago del Estero y dirigente del Partido Justicialista provincial.
Licenciada en Nutrición, Neder tiene una extensa trayectoria política en la ciudad de Loreto y ocupa una banca en el Congreso de manera consecutiva desde 2017.
En la estructura partidaria santiagueña, su referencia política directa es su hermano, José Emilio “Pichón” Neder, uno de los principales referentes del peronismo orgánico de la provincia. Además, ella preside la Junta Departamental de Loreto.
El decreto que la oposición buscaba derogar fue anunciado por Milei en una cadena nacional el 20 de diciembre de 2023, pocos días después de su asunción. Bajo el título “Bases para la reconstrucción de la economía argentina”, el Presidente defendió una transformación amplia del marco regulatorio, con el objetivo declarado de reducir la intervención estatal, ampliar la competencia y facilitar la actividad privada.
En sus fundamentos, el Poder Ejecutivo describió la situación económica heredada como de “inédita gravedad”. El texto señaló desequilibrios fiscales y externos, restricciones cambiarias, deuda acumulada, caída de los ingresos y un deterioro de los indicadores sociales. También advirtió sobre el riesgo de una aceleración extrema de la inflación y defendió la necesidad de tomar medidas urgentes sin esperar los tiempos habituales del trámite legislativo.
El Gobierno justificó el uso de un decreto de necesidad y urgencia por la magnitud de la crisis y por la urgencia que, según su diagnóstico, requería la respuesta. Para respaldar esa decisión, el texto citó antecedentes de otras administraciones, entre ellos el Decreto 1096 de 1985, firmado durante la presidencia de Raúl Alfonsín, y el Decreto 214 de 2002, dictado durante el gobierno de Eduardo Duhalde.
La oposición, por su parte, cuestiona tanto el alcance de las modificaciones como el uso de esa herramienta constitucional para introducir reformas de gran amplitud.
MAGA! VLLC!
— Javier Milei (@JMilei) October 15, 2026
La importancia política del DNU 70 radica en que no se trata de una norma limitada a un único sector. Su articulado modificó o derogó regulaciones que alcanzaban a distintas actividades económicas.
Entre los cambios más conocidos estuvo la derogación de la Ley de Alquileres, que alteró el marco de los contratos entre propietarios e inquilinos. También incluyó la eliminación de la Ley de Góndolas y de la Ley de Abastecimiento, además de modificaciones en las reglas de comercio exterior y en distintas actividades productivas.
En el ámbito de las telecomunicaciones, el decreto flexibilizó las condiciones para la provisión de facilidades satelitales, mientras que en el sector de la salud introdujo cambios vinculados con medicamentos y empresas de medicina prepaga.