El cáncer volvió a marcar la historia de la familia de León XIV después de que el pontífice fuera operado de un tumor pulmonar. El 13 de octubre de 2026, los médicos del Policlínico Agostino Gemelli de Roma le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho tras confirmar un adenocarcinoma pulmonar. La intervención se desarrolló sin complicaciones y el boletín difundido por Vatican News el 15 de octubre informó una recuperación favorable. Sin embargo, todavía faltan definiciones sobre el alcance definitivo de la enfermedad y la posible necesidad de tratamientos complementarios.
El diagnóstico del papa adquiere otra dimensión al conocerse que sus padres y uno de sus hermanos también padecieron distintos tipos de cáncer. Su madre, Mildred Agnes Martínez, falleció en 1990 después de recibir tratamiento oncológico, aunque no está públicamente confirmado el tipo de tumor. Su padre, Louis Marius Prevost, murió en 1997 con antecedentes de cáncer de colon y enfermedad cardíaca. Por su parte, su hermano mayor, Louis Prevost, enfrenta un mieloma múltiple diagnosticado en 2017. La coincidencia de estas enfermedades, documentada por CNN Brasil, permite explicar qué significa cada diagnóstico y por qué no todos los cánceres familiares son hereditarios.
Del pulmón al colon: qué enfermedades afectaron al papa y a su padre
El adenocarcinoma pulmonar se desarrolla en células del tejido de los pulmones y puede aparecer incluso en personas que nunca fumaron. Es una variedad del cáncer de pulmón de células no pequeñas y suele originarse en zonas periféricas del órgano. Entre sus síntomas posibles figuran la tos persistente, la dificultad respiratoria, el dolor torácico y la pérdida de peso inexplicable, aunque también puede detectarse antes de producir molestias. En León XIV, los médicos consiguieron retirar mediante cirugía videoasistida el lóbulo que contenía el tumor. Su recuperación posoperatoria avanza favorablemente, pero el resultado quirúrgico no reemplaza los estudios necesarios para determinar el estadio del cáncer.
El cáncer de colon, que padeció el padre del pontífice, afecta al intestino grueso y en numerosos casos comienza con pequeñas lesiones llamadas pólipos. Algunos de estos crecimientos pueden transformarse lentamente en tumores malignos. Entre las señales de alerta aparecen la presencia de sangre en las heces, los cambios persistentes del tránsito intestinal, el dolor abdominal y la anemia. Sin embargo, la enfermedad puede avanzar inicialmente sin síntomas. Por eso, la detección mediante análisis de materia fecal o colonoscopia resulta importante: permite encontrar lesiones tempranas y, en determinadas situaciones, retirar pólipos antes de que se conviertan en cáncer. La edad y los antecedentes familiares influyen en la recomendación de estos controles.

El adenocarcinoma pulmonar afecta al tejido de los pulmones, mientras que el cáncer de colon se desarrolla en el intestino grueso. Ambas enfermedades tienen características y métodos de detección diferentes. Ilustración médica de referencia.
El mieloma múltiple y la pregunta sobre la herencia genética
El mieloma múltiple, diagnosticado al hermano mayor de León XIV, es un cáncer que afecta a las células plasmáticas de la médula ósea. Estas células forman parte del sistema inmunitario y producen anticuerpos para combatir infecciones. Cuando se vuelven malignas pueden acumularse dentro de los huesos y dificultar la producción normal de células sanguíneas. Entre sus consecuencias aparecen dolor óseo, fracturas, anemia, infecciones frecuentes y daño renal. Según informó CBS News, Louis Prevost recibió su diagnóstico en 2017, fue sometido a tratamientos que incluyeron terapia con células madre y posteriormente experimentó una recaída. Su esposa confirmó que continúa participando en un ensayo clínico.

El mieloma múltiple afecta a las células plasmáticas de la médula ósea. Su proliferación puede debilitar los huesos y alterar la producción de células sanguíneas sanas. Imagen explicativa, no correspondiente al historial clínico de Louis Prevost.
Tener varios familiares con cáncer no significa necesariamente que exista una mutación genética hereditaria responsable de todos los diagnósticos. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos estima que entre el 5 % y el 10 % de los cánceres están relacionados con alteraciones genéticas perjudiciales transmitidas por los padres. El resto se asocia principalmente con cambios celulares adquiridos durante la vida, el envejecimiento y diversos factores ambientales. Los médicos prestan especial atención cuando varios familiares presentan el mismo cáncer, cuando los tumores aparecen a edades tempranas o cuando existen combinaciones características de síndromes hereditarios. En la familia de León XIV no se ha comunicado una investigación genética que demuestre una causa común. Su historia recuerda la importancia de conocer los antecedentes familiares, consultar a profesionales y realizar los controles preventivos indicados.
La salud del Papa I El Vaticano difundió un nuevo parte médico e informó que León XIV retomó sus actividades: "La radiografía mostró una buena recuperación del pulmón operado". https://t.co/yfHf9k5djj https://t.co/gYrnvb9xRa
— TN - Todo Noticias (@todonoticias) October 15, 2026