La producción manufacturera de Uruguay subió 4,8% interanual en agosto de 2026, pero apenas 1% al excluir la refinería. El informe del Ministerio de Industria, Energía y Minería, publicado el 14 de octubre, también registró una caída de 1,8% para el núcleo duro industrial. El indicador mide volumen producido, no ventas: la recuperación fue desigual entre ramas fabriles.
La diferencia con julio permite dimensionar la desaceleración industrial fuera del petróleo. En ese mes, la industria sin refinería había crecido 4,4% interanual y el núcleo duro 2,1%; en agosto fueron 1% y una caída de 1,8%, respectivamente. Aunque 29 de 53 ramas crecieron, el acumulado enero-agosto fue desigual: 3,3% de avance total, 3% sin refinería y 0,9% para el núcleo duro.
La refinación de petróleo creció 136,08% interanual y aportó 3,83 puntos porcentuales al aumento industrial total de 4,8%. Así se explica la brecha con el índice que excluye la planta de ANCAP. También empujaron las comidas preparadas y otros alimentos, con una expansión de 13,02% y un aporte de 1,75 puntos; los lácteos subieron 16,08% y contribuyeron con otros 0,87 puntos.
La malta y las bebidas malteadas cayeron 59,14% interanual, con un impacto negativo de 1,31 puntos porcentuales. La faena de ganado retrocedió 9,74% y la molinería de arroz, 20,64%, por lo que no todos los rubros alimentarios compartieron la expansión. La cifra no debe confundirse con el balance reciente de exportaciones uruguayas: uno mide producción y el otro, dólares exportados.

El aumento de producción no estuvo acompañado por un avance equivalente en el personal ocupado. El Instituto Nacional de Estadística registró en agosto una caída interanual de 0,9% en ese indicador, mientras que las horas trabajadas por obreros crecieron 0,3%. La producción desestacionalizada, que elimina fluctuaciones habituales del calendario, aumentó apenas 0,4% respecto de julio. Mayor producción no implica necesariamente más empleos.

La próxima medición industrial permitirá comprobar si el avance continúa cuando cambie el aporte de la refinación. Importará observar si malta, faena y arroz dejan de retroceder y si mejora el empleo. Por ahora, el balance exige dos lecturas simultáneas: Uruguay acumula ocho meses de crecimiento manufacturero, pero el núcleo industrial sin grandes establecimientos apenas avanzó 0,9% y retrocedió durante agosto.
El crecimiento de la refinación de petróleo tiene una explicación que modifica la lectura del desempeño industrial uruguayo. Según el Instituto Nacional de Estadística, la refinería de ANCAP permaneció sin producir durante parte de agosto de 2025 debido a las reparaciones de la boya petrolera de José Ignacio. La interrupción se prolongó hasta comienzos de octubre de aquel año, lo que redujo considerablemente la base utilizada para calcular la variación interanual. Por esa razón, el aumento de 136,1% registrado en agosto de 2026 no debe interpretarse exclusivamente como una expansión estructural de la capacidad productiva.
La diferencia resulta relevante porque una recuperación frente a un período excepcionalmente bajo puede elevar el índice general sin reflejar mejoras equivalentes en otras fábricas. El Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) confirmó el 14 de octubre que la interrupción de ANCAP distorsionó la comparación anual. La situación obliga a distinguir entre recuperación de operaciones y crecimiento industrial sostenido. Para evaluar la fortaleza del sector será necesario observar la evolución mensual desestacionalizada y comprobar si las actividades ajenas al petróleo mantienen una trayectoria positiva.
🆕 Índice de Volumen Físico de la Industria Manufacturera (IVFIM) 🗓️ Agosto 2026 📊 Var. IVFIM (ago26/ago25): 4,8% 📊 Var. Índice de Horas Trabajadas: 0,3% 📊 Var. Índice de Personal Ocupado: -0,9% 📲 Info: https://t.co/Gx5XIXti5h #estadística #industria https://t.co/PKPLWfSJlz
— INE Uruguay (@ine_uruguay) October 13, 2026
Las actividades instaladas en zonas francas también contribuyeron a sostener la producción manufacturera. El análisis de Cinve identificó un crecimiento interanual de 13% en la elaboración de comidas y platos preparados, mientras la fabricación de pasta de celulosa, papel y cartón aumentó 3,5% durante agosto. Estas ramas tienen una participación relevante en la estructura productiva uruguaya y ayudan a explicar por qué algunos indicadores permanecieron positivos pese al retroceso del núcleo industrial. Sin embargo, su desempeño no puede generalizarse automáticamente al conjunto de establecimientos manufactureros del país.
El panorama fue considerablemente menos favorable para otras actividades. El informe del INE registró una contracción de 30,5% en la fabricación de bebidas, con una incidencia negativa de 1,7 puntos porcentuales sobre la variación industrial. La fabricación de productos informáticos, electrónicos y ópticos cayó 90,1%, mientras las sustancias y productos químicos retrocedieron 5,6%. Aunque estas actividades tienen pesos distintos dentro del índice, sus resultados muestran que el crecimiento agregado convive con dificultades productivas importantes. La divergencia también plantea interrogantes sobre la continuidad de las inversiones, la utilización de capacidad instalada y la evolución del empleo industrial.