por Redacción NewsDigitales
Una iniciativa educativa del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, abrió un inesperado capítulo en la interna del peronismo. El diputado bonaerense de La Cámpora Emmanuel González Santalla aprovechó el anuncio de una regulación del uso de celulares en las escuelas riojanas para celebrar la decisión y, al mismo tiempo, lanzar un cuestionamiento directo contra la gestión de Axel Kicillof.
El movimiento no pasó inadvertido por el contexto político que rodea a sus protagonistas. Quintela viene intentando posicionarse como un articulador de la unidad peronista y recientemente buscó reunir a Kicillof con Máximo Kirchner en La Rioja, aunque no consiguió la foto conjunta. Ahora, una medida de su gobierno terminó convirtiéndose en un argumento para que un dirigente camporista expusiera públicamente sus diferencias con la administración bonaerense.
La coincidencia abre un interrogante político de cara a las elecciones presidenciales de 2027: ¿se trata de un acercamiento de La Cámpora hacia Quintela o simplemente de una oportunidad para incomodar a Kicillof utilizando una iniciativa de otro gobernador peronista?
Un gran paso para La Rioja en el cuidado de las infancias y las juventudes. En Provincia de Buenos Aires sancionamos una Ley para regular los dispositivos móviles en escuelas en diciembre del año pasado y el gobernador @Kicillofok y la Directora General de Educación Flavia Terigi siguen mirando para otro lado.
— Emmanuel González Santalla (@egsantalla) October 16, 2026
La controversia comenzó con una publicación de Quintela en sus redes sociales, donde destacó el avance de una ley destinada a regular la utilización de celulares y dispositivos móviles en establecimientos educativos de La Rioja, desde el nivel inicial hasta el secundario.
"La Legislatura Provincial dará un paso fundamental, sancionando la ley para regular el uso de celulares y dispositivos móviles en las escuelas", anunció el mandatario, quien fundamentó la iniciativa en la necesidad de proteger a niños y adolescentes frente a los efectos del uso excesivo de pantallas.
"Nuestra mayor responsabilidad como adultos es cuidar a los más chicos. Y cuidar sus infancias y juventudes hoy, también significa prestar atención a cómo se relacionan con la tecnología", sostuvo.
La Legislatura Provincial dará un paso fundamental, sancionando la ley para regular el uso de celulares y dispositivos móviles en las escuelas, desde el nivel inicial hasta el secundario. Nuestra mayor responsabilidad como adultos es cuidar a los más chicos. Y cuidar sus infancias y juventudes hoy, también significa prestar atención a cómo se relacionan con la tecnología. Sabemos que las pantallas son parte de la vida cotidiana y tienen cosas muy útiles. Pero el uso temprano y excesivo afecta la atención, el aprendizaje, la salud y el encuentro cara a cara. Queremos que la escuela vuelva a ser ese espacio de concentración, juego y aprendizaje compartido. Esta propuesta respeta cada etapa de su crecimiento: cuidando más a los más chicos durante toda la jornada escolar y acompañando con criterio pedagógico la autonomía progresiva de los adolescentes. Esto se construye todos los días junto a los docentes y, fundamentalmente, desde cada hogar.
— Ricardo Quintela (@QuintelaRicardo) October 15, 2026
El gobernador explicó que la propuesta contempla distintas restricciones según las edades y busca recuperar la escuela como un espacio de concentración, aprendizaje y encuentro personal.
La respuesta de González Santalla introdujo un componente político que excedió ampliamente el debate educativo."Un gran paso para La Rioja en el cuidado de las infancias y las juventudes", comenzó el legislador bonaerense, en un reconocimiento explícito a la decisión del mandatario riojano.
Sin embargo, inmediatamente estableció una comparación con la situación de Buenos Aires y apuntó contra Kicillof y su directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi.
"En Provincia de Buenos Aires sancionamos una Ley para regular los dispositivos móviles en escuelas en diciembre del año pasado y el gobernador @Kicillofok y la Directora General de Educación Flavia Terigi siguen mirando para otro lado", cuestionó.
La publicación instaló así un contraste entre dos administraciones peronistas. Mientras destacó la iniciativa riojana, González Santalla reprochó a las autoridades bonaerenses su actuación frente a una normativa que, según recordó, ya fue sancionada por la Legislatura provincial.
Más allá de la discusión sobre la implementación de esas regulaciones, el mensaje adquirió otra dimensión por la pertenencia política de su autor y por las tensiones que persisten entre La Cámpora y el sector que responde al gobernador bonaerense.

La nueva coincidencia entre La Cámpora y Ricardo Quintela adquiere una dimensión todavía más llamativa al recuperar las posiciones que el gobernador riojano expresó meses atrás sobre el futuro del peronismo y, particularmente, sobre el liderazgo de Axel Kicillof.
El pasado 3 de abril, tal como informó NewsDigitales, Quintela había respaldado públicamente al mandatario bonaerense como una de las figuras con proyección nacional para encabezar una alternativa al gobierno de Javier Milei.
"Es uno de los que puede encabezar la reestructuración del país", sostuvo entonces, en una definición que alimentó las expectativas sobre una eventual candidatura presidencial de Kicillof en 2027.
En aquella oportunidad, el gobernador riojano también planteó la necesidad de superar las disputas internas y construir una propuesta política que trascendiera el rechazo al oficialismo. "Más que oposición tenemos que proponer una alternativa", afirmó.
Incluso buscó descomprimir las diferencias con el kirchnerismo al asegurar que "Cristina no va a ser un escollo" para la reorganización del espacio y defender la posibilidad de resolver los liderazgos mediante elecciones partidarias. "No hay que tenerle miedo a la interna", remarcó.
Esas declaraciones, anteriores al fallido intento de reunir a Kicillof y Máximo Kirchner en La Rioja, permiten observar el delicado equilibrio político que intenta sostener Quintela: reconocer la proyección presidencial del bonaerense, mantener canales de diálogo con el kirchnerismo y posicionarse como un articulador de la unidad.
Por eso, el reciente mensaje de González Santalla incorpora un nuevo matiz a esa relación. La Cámpora encuentra ahora en una iniciativa del mismo gobernador que había respaldado a Kicillof un argumento para cuestionar su gestión.
El episodio no demuestra un cambio de posicionamiento de Quintela, pero sí deja en evidencia cómo sus movimientos pueden ser interpretados y aprovechados por los distintos sectores que disputan influencia dentro del peronismo.

El nuevo episodio adquiere particular relevancia al recuperar el reciente intento de Quintela de acercar a las principales figuras del peronismo en medio de las negociaciones por la reorganización del espacio.
Durante el homenaje por los 50 años del asesinato de monseñor Enrique Angelelli, realizado en La Rioja, el gobernador procuró reunir a dirigentes de distintas vertientes del justicialismo, con especial interés en conseguir una imagen compartida entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof.
La convocatoria tuvo un resultado parcial. El presidente del PJ bonaerense y referente de La Cámpora viajó a la provincia y compartió actividades con Quintela, mientras que Kicillof decidió no asistir y envió en su representación a Cristina Álvarez Rodríguez.
Según se reconstruyó, el mandatario riojano había mantenido contactos previos con Kirchner, Kicillof y Sergio Massa para intentar garantizar una convocatoria amplia. Sin embargo, la ausencia del gobernador bonaerense impidió concretar la imagen de unidad que buscaba proyectar.
Durante su visita, Máximo Kirchner tuvo gestos de reconocimiento hacia Quintela, pese a las diferencias que ambos habían mantenido cuando el riojano intentó disputarle la conducción del Partido Justicialista a Cristina Fernández de Kirchner.
El dirigente camporista destacó entonces que Quintela había sido uno de los primeros en ponerse a disposición de la expresidenta después de su detención domiciliaria y valoró su actitud como propia de un "buen peronista".
Aquellos gestos dejaron una imagen de cercanía política entre ambos dirigentes, aunque sin traducirse necesariamente en un acuerdo sobre el futuro del peronismo.
En ese escenario, el nuevo elogio de González Santalla a una iniciativa de Quintela vuelve a colocar al mandatario riojano en una posición particular: mientras intenta construir puentes entre sectores enfrentados, una de sus decisiones es utilizada para profundizar las diferencias con Kicillof.
La publicación del legislador camporista admite distintas lecturas, especialmente cuando el peronismo comienza a transitar una etapa decisiva para definir sus liderazgos y eventuales candidaturas presidenciales.
Una interpretación posible es que La Cámpora busque fortalecer sus vínculos con Quintela, un gobernador que conserva capacidad de interlocución con diferentes sectores y que ha intentado asumir un papel activo en la reorganización partidaria.
Otra lectura, más inmediata, apunta a que González Santalla encontró en la decisión riojana una oportunidad para cuestionar a Kicillof desde un terreno concreto de gestión, sin necesidad de ingresar directamente en la discusión por las candidaturas de 2027.
En ese caso, la coincidencia con Quintela funcionaría como una herramienta para marcar diferencias con el mandatario bonaerense, más que como una señal de un nuevo alineamiento político.
También existe una tercera posibilidad: que el gobernador riojano continúe sosteniendo su estrategia de articulación, mientras los sectores enfrentados del peronismo aprovechan sus iniciativas para reforzar posiciones propias.
Por ahora, no hay elementos que permitan concluir que el intercambio represente un acuerdo entre Quintela y La Cámpora, ni que el mandatario haya participado de la crítica contra Kicillof.
Lo que sí queda expuesto es la persistencia de las tensiones internas en un espacio que necesita resolver sus diferencias si pretende construir una alternativa electoral competitiva frente al oficialismo de Javier Milei.
Con las presidenciales de 2027 cada vez más cerca, el debate sobre la unidad peronista convive con una disputa por los liderazgos, las estrategias y el peso de cada sector dentro de una eventual coalición.
Quintela intentó sentar a Máximo Kirchner y Axel Kicillof en la misma mesa, pero no consiguió reunirlos. Ahora, una iniciativa de su gobierno terminó ofreciendo a La Cámpora un nuevo argumento para diferenciarse del bonaerense.
La pregunta que queda abierta es si estas coincidencias anticipan futuros entendimientos políticos o si simplemente constituyen nuevos movimientos dentro de una interna que, lejos de resolverse, sigue condicionando el armado del peronismo rumbo a 2027.