por Redacción NewsDigitales
El distribuidor agropecuario está dejando de ser exclusivamente un proveedor de insumos, para asumir un papel cada vez más relevante en la gestión del negocio del productor. Esta transformación fue uno de los ejes centrales del lanzamiento del Congreso de Distribuidores del Agro 2027 (CDA 2027), que se llevó a cabo mediante un encuentro virtual que reunió a referentes de la cadena agropecuaria.
Durante su presentación, Mirta López, gerente de Marketing de Tecnomyl S.A., destacó que el principal diferencial del distribuidor es su cercanía con el productor y su conocimiento del territorio. “Hoy el distribuidor es la pieza clave del sistema productivo. No es fácilmente reemplazable”, afirmó.
Esta evolución responde a nuevas necesidades de los productores. Según los resultados de una encuesta presentados durante la conferencia, el 54% de los consultados demanda asesoramiento, tanto en cuestiones técnicas y productivas como en aspectos vinculados con la gestión del negocio. Por su parte, el 31% prioriza una mayor agilidad operativa, incluyendo herramientas digitales y entregas más rápidas, mientras que el 15% reclama financiación y mejores condiciones comerciales.
En un escenario caracterizado por mayores exigencias de eficiencia y rentabilidad, el productor necesita algo más que disponibilidad de productos: busca acompañamiento para tomar decisiones, anticipar problemas y gestionar riesgos. “Hoy el productor no ve al distribuidor como simplemente el lugar donde va a proveerse de insumos. Es un socio estratégico para la gestión del negocio”, sostuvo López.
La especialista también remarcó que la incorporación de tecnología, herramientas digitales y nuevos conocimientos deberá complementarse con el vínculo personal y la confianza. En este sentido, el desafío para el canal será evolucionar hacia un modelo de gestión integral de soluciones, capaz de generar valor para el productor.
El escenario agrícola internacional también formó parte del encuentro. Enrique Erize, presidente de Nóvitas, analizó las tendencias que condicionan los mercados de granos y las oportunidades que se presentan para la Argentina.
Entre los principales factores estructurales destacó el crecimiento de la urbanización mundial y su impacto sobre el consumo de alimentos. “La oferta ya no manda, nuestra gran aliada es la urbanización. La gente que se urbaniza come más y mejor”, señaló.
En ese contexto, identificó a India como uno de los mercados estratégicos para las próximas décadas, especialmente por su creciente demanda de aceites vegetales. También destacó las perspectivas favorables para el maíz, impulsadas por el consumo mundial de proteínas animales, particularmente en Asia.
Sin embargo, advirtió sobre la presión que ejerce la creciente producción de Brasil sobre los precios internacionales de los granos y la necesidad de seguir de cerca las variables climáticas y comerciales.
Otro de los factores que, según Erize, continuará modificando el escenario agrícola global es el crecimiento de los biocombustibles, que genera nuevas oportunidades para los países productores y exportadores de aceites vegetales.