José Antonio Kast llegó el 16 de octubre a La Paz y fue recibido por Rodrigo Paz en la plaza Murillo. Es la primera visita oficial de un presidente chileno a Bolivia en 71 años. La agenda prevé once asuntos sobre comercio, seguridad, minería y energía. La comunicación oficial de la recepción no identifica aún los instrumentos firmados.
La relación entre Chile y Bolivia sigue sin embajadores desde 1978. Ambos países mantienen consulados y mecanismos técnicos, mientras Bolivia utiliza puertos chilenos para movilizar mercancías. Esas facilidades no suponen acceso soberano al Pacífico. El antecedente histórico figura en un análisis de los conflictos territoriales latinoamericanos, que distingue los compromisos comerciales de la reivindicación marítima boliviana.
El oleoducto Sica Sica-Arica podría facilitar la importación de combustible a Bolivia. Un convenio de 1992 ya preveía su uso en ambos sentidos y las cancillerías retomaron el proyecto en un comunicado de abril de 2026. Para operarlo deben comprobarse capacidad, condiciones técnicas, autorizaciones y costos. Los documentos examinados no establecen una fecha confirmada para iniciar envíos ni volúmenes disponibles.
Los controles fronterizos son parte central de la negociación comercial. Ambos gobiernos buscan modernizar el acuerdo ACE 22, mejorar la circulación portuaria y compartir información contra el narcotráfico. Las investigaciones chilenas sobre cargamentos de madera boliviana añaden tensión a esa cooperación. El 8 de octubre, los cancilleres acordaron convocar dentro de 30 días al grupo de libre tránsito para revisar obstáculos a las exportaciones.

La cooperación energética no altera la reivindicación boliviana de acceso soberano al Pacífico. Chile considera resuelta la cuestión territorial por el Tratado de 1904. Su reseña institucional recuerda que la Corte Internacional de Justicia descartó en 2018 una obligación chilena de negociar soberanía marítima. Bolivia mantiene el reclamo y propone avanzar en otras materias. Facilitar puertos o transportar hidrocarburos no equivale a modificar fronteras ni conceder territorio.

El resultado deberá medirse por instrumentos publicados, responsables y plazos, no por la ceremonia. Falta conocer qué acuerdos quedaron firmados y cómo se implementarán. A comienzos de noviembre está prevista la convocatoria del grupo sobre libre tránsito. Para el oleoducto faltan planes de obra, costos y fechas; para seguridad, protocolos operativos. Los once puntos son asuntos de negociación, no once compromisos ya ejecutados.
La cooperación comercial entre Chile y Bolivia enfrenta dificultades concretas que exceden las diferencias diplomáticas. En mayo de 2026, la Aduana Nacional de Bolivia recibió a representantes de la Cámara Nacional de Exportadores para examinar los retrasos en la Terminal Puerto Arica. Los productores forestales denunciaron inspecciones prolongadas de sus cargamentos, que demoraban la salida de contenedores hacia mercados internacionales. Estas dificultades generan mayores costos logísticos y afectan la competitividad de las empresas que dependen de los puertos chilenos para comercializar sus productos.
La modernización fronteriza ya contaba con antecedentes anteriores a la visita presidencial. En julio de 2025, las autoridades aduaneras de ambos países acordaron desarrollar protocolos conjuntos, controles integrados e intercambio de información, además de un formulario unificado para vehículos de turismo. Los compromisos también contemplaron mecanismos contra el contrabando vinculado a mercancías procedentes de la Zona Franca de Iquique. Durante la preparación del encuentro presidencial, el ministro boliviano Fernando Aramayo destacó avances en la homologación de licencias y la circulación bilateral. La efectividad de estos mecanismos dependerá de que reduzcan los tiempos de espera sin debilitar la fiscalización.
El Presidente José Antonio Kast llegó a Bolivia, acompañado por el canciller Francisco Pérez Mackenna, en una histórica visita oficial, la primera de un Mandatario chileno en 71 años. 🇨🇱🇧🇴 https://t.co/4UfSpPnnLl
— Cancillería Chile 🇨🇱 (@Minrel_Chile) October 16, 2026
Los minerales estratégicos aparecen como otra oportunidad para ampliar la relación económica. El Gobierno de Rodrigo Paz propone desarrollar una alianza regional con Chile y Perú que permita fortalecer la integración productiva y aprovechar las oportunidades del sector minero. El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, confirmó el 16 de octubre que esta iniciativa forma parte de la agenda de once puntos discutida durante la visita de José Antonio Kast. Sin embargo, las autoridades todavía deben precisar qué proyectos tendrán participación conjunta, cómo se financiarán y cuáles serán las obligaciones de cada país. La propuesta representa una línea de cooperación, no una inversión ya comprometida.
La seguridad fronteriza constituye otro ámbito de acercamiento, especialmente frente al narcotráfico, el contrabando y las organizaciones criminales transnacionales. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile confirmó el 2 de octubre que ambos gobiernos buscaban profundizar la coordinación en seguridad mediante el denominado Compromiso de Santiago. Bolivia también ha informado sobre acuerdos regionales contra el crimen organizado. El desafío será transformar la cooperación política en procedimientos operativos verificables, con intercambio de información, coordinación de las autoridades y mecanismos de evaluación que respeten la soberanía de ambos Estados.