El cierre de carreteras amenaza la atención hospitalaria en Taiz, al sudoeste de Yemen. Este viernes 16 de octubre, la Organización Mundial de la Salud confirmó que los bloqueos impiden reponer combustible, oxígeno, medicamentos y material quirúrgico. Mientras avanzan los combates, los centros deben atender a residentes y familias desplazadas sin garantías de abastecimiento ni de traslado hacia otros hospitales. La emergencia sanitaria se suma a los efectos directos de la ofensiva.
El desplazamiento aumenta la demanda sanitaria en una ciudad con accesos limitados. La OIM registró 228.739 desplazados desde junio en el oeste de Yemen, con 121.104 alojados en la gobernación de Taiz hasta el 13 de octubre. El balance general superó las 233.000 personas este viernes. Esos números describen varias gobernaciones y no deben atribuirse íntegramente a Taiz.
Sin combustible, hospitales y ambulancias pierden capacidad operativa aunque conserven sus edificios. Los generadores abastecen quirófanos y otros servicios críticos; el oxígeno sostiene la atención de pacientes graves y el material quirúrgico permite intervenir a los heridos. La OMS había registrado en septiembre dificultades en la ruta Taiz-Adén, junto con faltantes de suero, guantes estériles y anestésicos en la logística sanitaria de Adén.
Las restricciones también demoran derivaciones de pacientes hacia centros con más recursos. El Comité Internacional de la Cruz Roja constató el 14 de octubre presión por el ingreso de heridos y apoyo a más de diez centros sanitarios en Taiz. La emergencia amplía las consecuencias del desplazamiento y cierre de escuelas ya abordados por NewsDigitales: a la pérdida de servicios educativos se suma el riesgo de interrupción de tratamientos y cirugías.

La atención obstétrica evidencia una reducción especialmente grave de los servicios disponibles. El UNFPA informó este 16 de octubre que solo cinco de los 27 hospitales designados para emergencias maternas y neonatales funcionan parcialmente en Taiz. Estimó 13.100 embarazadas sin acceso a servicios maternos, entre ellas 1.500 que podrían dar a luz en dos semanas y 500 que requerirían atención urgente. Son proyecciones de necesidades, no complicaciones confirmadas.

Restablecer accesos seguros resulta indispensable para evitar nuevas interrupciones de la atención. El plan de la OMS prevé rutas alternativas y reservas médicas, mientras la Cruz Roja apoya ambulancias y hospitales. El UNFPA solicita USD 22,7 millones para los próximos tres meses, incluidos USD 5,7 millones para reforzar áreas afectadas. El resultado deberá evaluarse por suministros efectivamente entregados, operaciones que puedan realizarse y traslados de pacientes sin obstáculos.
La presión sobre los hospitales yemeníes ha alcanzado niveles críticos en las zonas cercanas a los enfrentamientos. Según informó el Comité Internacional de la Cruz Roja el 14 de octubre, algunos establecimientos situados en áreas de primera línea registraron más de 700 ingresos hospitalarios durante una sola semana. Taiz, Marib y la costa del mar Rojo figuran entre las regiones con mayor número de heridos. Aunque esa cifra no corresponde exclusivamente a Taiz, evidencia la magnitud de una emergencia que obliga a los equipos médicos a atender múltiples víctimas con recursos cada vez más limitados.
La saturación también amenaza a quienes necesitan tratamientos ajenos a las heridas de guerra. Pacientes con enfermedades crónicas, niños que requieren vacunación y personas que dependen de controles médicos regulares enfrentan mayores dificultades para recibir atención. La falta de camas, medicamentos y personal especializado puede desplazar otros servicios esenciales, mientras las familias desplazadas incrementan la demanda. El problema no se limita al número de heridos: una interrupción prolongada del abastecimiento puede comprometer la continuidad asistencial incluso en hospitales que permanecen abiertos.
🔴 Yemen’s armed forces say they thwarted large-scale Houthi attacks south and west of Taiz 🔴 They also repelled Houthi attempts to advance in the vicinity of Jabal Han, south of Taiz, the armed forces say 🔴 Fighter jets carried out airstrikes targeting Houthi reinforcements in Taiz, they added
— Al Arabiya English (@AlArabiya_Eng) October 16, 2026
La respuesta humanitaria intenta sostener los servicios sanitarios mediante el envío de material médico y el fortalecimiento de las derivaciones de emergencia. Desde el comienzo de la reciente escalada, el Comité Internacional de la Cruz Roja movilizó más de 500 toneladas de suministros médicos hacia Saná y Adén, destinados a hospitales prioritarios de diferentes regiones. La organización también mantiene apoyo a más de 40 establecimientos sanitarios en Yemen y respalda el funcionamiento de más de 60 ambulancias. En Taiz, colabora con más de diez centros ubicados en distritos afectados por los enfrentamientos, aunque la distribución de estos recursos depende de las condiciones de seguridad y del acceso a las carreteras.
Las consecuencias de la violencia también afectan los servicios de protección social. El Fondo de Población de las Naciones Unidas advirtió este 16 de octubre que cerca del 75% de los servicios de protección contra la violencia hacia mujeres y niñas permanecen suspendidos en la gobernación de Taiz, incluidos espacios seguros y refugios. Más de 147.600 mujeres y niñas en edad reproductiva enfrentan dificultades para acceder a servicios esenciales dentro de la ciudad. Las restricciones también impiden distribuir artículos de higiene personal y asistencia básica, lo que incrementa la vulnerabilidad de las familias desplazadas y dificulta la prevención de abusos y violencia de género.