por Redacción NewsDigitales
River Plate debutó en la Liga Argentina con un triunfo por 79-78 ante Quilmes, en el microestadio Centenario José Martínez de Mar del Plata, por el partido inaugural de la Conferencia Sur. El local descontó con un triple sobre la chicharra, pero el final, ya con el resultado puesto, dejó una situación de tensión que se extendió hasta la salida.
Tras el pitazo, el plantel Millonario y algunos hinchas visitantes desplegaron una bandera de apoyo a Genaro Lorio, el capitán que se recupera de la rotura del ligamento anterior de la rodilla izquierda, una lesión sufrida días atrás en un amistoso ante Gimnasia y Esgrima de La Plata. Julián Aprea explicó que era necesario que Lorio los viera así, acompañados por la gente, para acelerar su recuperación.
Desde las tribunas locales, sin embargo, la lectura fue otra. Los hinchas de Quilmes respondieron con insultos y pidieron a los visitantes que se retiraran rápido.

Según pudo observar este medio, parte de la bronca no nació solo de la bandera. También pesó la disposición de APREVIDE de hacer esperar a la parcialidad local hasta que se fueran los simpatizantes visitantes. La escena resultaba desproporcionada: los hinchas de River no llegaban a cien en un microestadio con capacidad para 1.500 espectadores.
En ese clima, algunos simpatizantes tomaron el gesto como una provocación y bajaron al parquet. Ya en la cancha, empujaron e insultaron a colaboradores, jugadores y miembros del cuerpo técnico de River. La presencia policial era escasa y no había seguridad privada suficiente para contener la situación, que siguió escalando hasta la puerta de salida.
🏀 Básquet: Lo que no se vio de Quilmes-River: una bandera en apoyo al capitán Genaro Lorio, lesionado días atrás, fue leída por los hinchas de Quilmes como una provocación. Hubo empujones e insultos en el microestadio José Martínez de Mar del Plata. https://t.co/s8CAvIYVsi
— Sebastián R. Muzi (@sebastianmuziok) October 16, 2026
La tensión comenzó a bajar a partir de un arreglo entre barras de Quilmes y la seguridad de River. Los segundos les explicaron que la bandera era un respaldo a su capitán y no un desafío a la hinchada local, y con ese argumento los ánimos se enfriaron y los visitantes pudieron retirarse.
Queda por conocer si el club, la organización de la Liga o las autoridades de seguridad tomarán medidas, y qué explicaciones darán sobre la falta de dispositivo en un cierre de clima caliente. River volverá a jugar el sábado 17 ante Unión de Mar del Plata, en el mismo estadio.