por Redacción NewsDigitales
Hernán Casciari quedó en el centro de una disputa judicial luego de que un grupo de inversores lo denunciara por presunta estafa y administración fraudulenta. El reclamo está relacionado con el financiamiento de películas y otras producciones de Orsai Audiovisuales. Tras la repercusión del caso, el escritor publicó un video en sus redes sociales para responder a las acusaciones y rechazar que haya existido una maniobra deliberada para perjudicar a los aportantes.
La presentación fue realizada por personas agrupadas bajo el nombre Productores Organizados y quedó radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 34 y la Fiscalía N.º 16 de Buenos Aires. El sistema permitía adquirir bonos de entre 100 y 20.000 dólares para participar económicamente de distintas realizaciones. Los denunciantes cuestionan las devoluciones recibidas, reclaman balances contables y también plantean objeciones por presuntas transferencias de fondos entre proyectos sin su autorización.
Nacido el 16 de marzo de 1971 en Mercedes, provincia de Buenos Aires, Hernán Casciari es escritor, editor y creador de contenidos. Se hizo conocido por sus relatos en internet y por combinar literatura con formatos digitales. Es autor de Más respeto, que soy tu madre y fundador de Orsai, un proyecto cultural que reúne una revista, una editorial y una productora audiovisual. A lo largo de su trayectoria publicó numerosos libros y llevó sus historias al teatro, la radio y la televisión.
Entre las producciones señaladas en la denuncia aparecen La uruguaya, Canelones, La muerte de un comediante y el documental Sola en el paraíso. Por su parte, Orsai Audiovisuales difundió un balance en el que destacó que más de 22.000 personas participaron de sus iniciativas durante cinco años. La productora atribuyó las dificultades para recuperar las inversiones a los cambios en el mercado audiovisual, reconoció que algunos proyectos podrían no devolver la totalidad del capital y anunció el cierre del sistema de financiamiento mediante bonos.
En su descargo, Casciari sostuvo que una estafa implica una intención previa de engañar y perjudicar a otras personas. Por eso, calificó de “absolutamente ridículo” pensar que él o alguien de Orsai se levantó una mañana con el propósito de defraudar a los inversores. Además, repasó las distintas actividades desarrolladas por el proyecto durante dos décadas, desde libros y revistas culturales hasta talleres, obras teatrales y películas.

“Tenemos alrededor de siete u ocho proyectos siempre al mismo tiempo. Y hubo uno que salió mal. Eso es todo lo que pasó. No supimos hacerlo bien”, afirmó. El escritor también reconoció que durante 2025 pasó buena parte del año pidiendo disculpas a los aportantes y socios involucrados en el proyecto audiovisual. “Nos equivocamos en un montón de cosas, se los dije, pero nos equivocamos de buena leche, por querer hacer, por querer encontrar formas diferentes de hacer las cosas alrededor de los proyectos culturales”, expresó.
Como parte de su respuesta, aseguró que compartió un código QR con los gastos, pagos y facturas de los proyectos audiovisuales correspondientes al período 2021-2025. Casciari explicó que la documentación busca aportar información sobre las operaciones cuestionadas y señaló que Orsai ya no produce ese tipo de proyectos culturales, aunque continúa con otras iniciativas.
El autor reconoció la frustración de quienes esperaban recuperar más dinero y admitió fallas en la comunicación con los inversores. Sin embargo, rechazó las acusaciones: “En ningún caso, en ningún caso hubo una estafa ni un fraude”, sostuvo. También cuestionó que se vincule a Orsai con un método Ponzi y afirmó: “Orsai no hace eso, nunca jamás en la vida hicimos eso y jamás vamos a hacer semejante cosa”.
Por último, agradeció las muestras de apoyo que recibió tras la difusión del caso y aclaró que los actores, actrices y otras figuras vinculadas con las producciones no tienen relación con el conflicto. Mientras los denunciantes reclaman explicaciones sobre el destino de los fondos y los resultados de sus inversiones, Casciari sostiene que hubo errores de gestión, pero niega cualquier conducta delictiva. La causa continúa en la Justicia y todavía no hay una resolución que determine responsabilidades penales.