Toda esta semana el tema central de discusión fue la forma en la que los argentinos se ganan su pan/trabajan.
Para ver y entender este tema es que debemos analizar la historia desde el mes de abril de 2020 hasta hoy con los datos publicados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Ahí podemos entender bien que hasta ese momento la generalidad marcaba que la población en edad de trabajar (18 a 65 años) consideraba muy fuertemente el hecho de poseer un trabajo en blanco, o sea, con descuentos jubilatorios, de obra social y seguro de riesgos de trabajo.
Recordemos que desde el 20 de marzo de 2020 los trabajadores en relación de dependencia debieron permanecer en sus casas como consecuencia de la pandemia de nivel mundial por el COVID-19 —mediante el cual el Estado nacional debió emitir grandes cantidades de papel moneda para pagar el 50 % de los sueldos privados y hasta incluso 3 veces una ayuda denominada Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) para los trabajadores informales, puesto que no podía endeudarse porque en el período de gobierno anterior el tándem Luis Caputo-Federico Sturzenegger emitieron bonos internacionales por casi US$135 MM y tomaron 2 créditos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en mayo y agosto/2018 por US$35 MM y 57,8 MM, respectivamente—, ya que las fronteras de nuestro país no poseen los resguardos suficientes para conseguir que no ingrese nadie al territorio nacional en forma irregular.
Por esto, es necesario mostrar mediante la recopilación de datos publicados de la EPH-INDEC que realizamos

Aquí podemos ver notoriamente 3 momentos de quiebre en la forma de relacionarse la población económicamente activa (PEA) con el trabajo:
En el punto 1, la sociedad argentina, consecuencia en parte por el largo encierro por la pandemia, privilegió no volver a sus trabajos en relación de dependencia y en otra parte por los cantos de sirena que se nutrían de todas las formas posibles de enojos pasó de una relación de 75 %-25 % de trabajo en blanco frente a trabajo en negro a una relación de 65 %-35 %.
Siempre hablando en porcentajes.
En el punto 2, los trabajadores siguieron haciendo caso a los motivos del párrafo anterior, pero comienzan a generarse despidos ante una posibilidad de cambio de gobierno a una mucho más produeños del patrimonio muy fuerte con el DNU 70/2023 que comienza a permitir los despidos sin indemnizaciones pasando del 65 %-35 % anterior a 59 %-41 % desde este momento.
En el punto 3, se tornan mucho más violentos los despidos sin indemnización, pero ahora incluso sin mediar información con la existencia del proyecto de Ley de Modernización Laboral y su posterior sanción-promulgación, pasando de la relación 59 %-41 % de fines de 2023 al 55 %-45 % como último dato publicado a junio de 2026.
La misma Ley de Modernización Laboral que vendieron como la solución a los problemas de trabajo de la población y solo empeoró la calidad de los trabajos de quienes lo siguen teniendo que terminó siendo una herramienta meramente inhumana para generar despidos sin costo para los responsables de las empresas, llevando la relación laboral a 1920 tal cual como expresaba el actual ciudadano a cargo de la Presidencia cuando era candidato o solamente un mero panelista televisivo.

Cabe entender que estos datos son plenamente coherentes con la suba de la desocupación publicada por INDEC, que fue de 5,6 % en septiembre de 2023 y siendo de 7,9 % en marzo de este año, sabiendo que posteriormente se dieron muchos despidos y cierre de empresas; pero lo que hay que tener en cuenta es que gracias a la tecnología ese dato de desocupación plena no subió más porque hoy las aplicaciones de movilidad y reparto están conteniendo a muchos argentinos sin trabajo directamente.
Datos a tener en cuenta para que entendamos mejor y no nos tomen por idiotas.
Los autónomos y monotributistas se toman como aportantes al Sistema Previsional Argentino y se consideran trabajadores formales
Nuestro país debe generar 170.000 puestos de trabajo por año para que no aumente la desocupación, aunque se entendería mejor si les digo que esa es la cantidad de jóvenes que se incorporan anualmente al mercado del trabajo
La Población Económicamente Activa de nuestro país hoy es cercana a los 17 millones de argentinos, si esos 170.000 puestos que hablamos en el punto anterior es el 1 % de la PEA.
Por ende, nuestro país, en el período noviembre 2023 a junio de 2026, en nuestro país, el 10 % de la PEA (1.700.000 trabajadores) pasaron de tener un trabajo con aportes para jubilación futura y una cobertura médica para ellos y/o sus familiares directos (padres, esposos e hijos) sin más que lo que abonan por ello a no tener nada de ello y depender de una salud pública que se encontraba colapsada ya en 2023 y, a hoy, se encuentra desfinanciada sobre todo con la reducción del Plan Remediar publicada el jueves 15/10/2026 en el Boletín Oficial mediante la Resolución del Ministerio de Salud 1447/2026 que dejan solamente 6 principios activos contra los 128 que existían hasta el 14/10/2026 desde 2021.
Entendiendo que hoy 1 día de atención en terapia intensiva tiene un valor aproximado a $1,5 millones torna impagable cualquier situación de salud extrema.
Para decirlo con todas las letras, nuestro país desde noviembre 2023 a hoy cambió 1.700.000 trabajadores en blanco a 1.700.000 trabajadores en negro por la mitad de sus sueldos o menos (hoy trabajo en blanco promedio es $1,4 millones contra los $706.000 en negro), por lo tanto no generó ningún puesto nuevo de trabajo.
Si quieren más claro, hoy Argentina tiene un déficit de 510.000 trabajos de los últimos 3 años porque, encima, dicho por los gerentes de las mismas apps ellos no poseen trabajadores solo personas que les facturan porque no reúnen las condiciones para considerarlos trabajadores.
El jueves 15 de octubre pasado había sido convocada una sesión especial en la Cámara de Diputados que, ante la falta de quórum —se sentaron en sus bancas 121 diputados de los 129 necesarios—, para lo cual algunos gobernadores colaboraron pidiéndoles a sus diputados que no bajen al recinto.
Cabe aclarar que el mencionado DNU no se encuentra blindado, sino que sigue vigente la posibilidad de rechazarlo definitivamente en una próxima sesión especial.