por Redacción NewsDigitales
Un informe del Cuerpo Médico Forense determinó que Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso acusado de presunta trata de personas en Bariloche, no está en condiciones físicas de permanecer en una cárcel. La conclusión de los peritos oficiales respalda los reclamos que su familia viene realizando desde hace meses por su delicado estado de salud y abre un nuevo debate sobre las condiciones de detención del imputado, quien actualmente cumple arresto domiciliario en la provincia de Buenos Aires.
El dictamen, fechado el 8 de octubre, fue elaborado después de una evaluación interdisciplinaria realizada en una vivienda de San Vicente, provincia de Buenos Aires, donde el imputado cumple arresto domiciliario. Además de descartar, por sus actuales condiciones físicas, su permanencia en una cárcel, los profesionales recomendaron una internación hospitalaria de alta complejidad para completar estudios y tratamientos.
La conclusión representa un respaldo al planteo que desde hace meses sostiene su esposa, Tamara Rudneva, quien denunció que el deterioro físico de Rudnev no fue debidamente considerado durante su alojamiento en la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal, en Rawson.
“Estamos profundamente agradecidos al Cuerpo Médico Forense por haber acudido finalmente al domicilio de Konstantin, haberlo examinado personalmente, haber constatado su verdadero estado de salud y haber elaborado un informe objetivo que establece que no se encuentra en condiciones de ser alojado en un establecimiento penitenciario”, expresó.

El estado de salud del acusado se convirtió en uno de los principales puntos de controversia entre la defensa y el Ministerio Público Fiscal, encabezado en Bariloche por Fernando Arrigo. Según la familia, durante meses se interpretaron como una falta de colaboración las dificultades que Rudnev tenía para trasladarse a las evaluaciones médicas.
“Tampoco se negó nunca a ser evaluado por el Cuerpo Médico Forense. El único problema era que, debido a su estado de salud, físicamente no podía trasladarse hasta el lugar donde se había programado la evaluación”, sostuvo Rudneva.
Los antecedentes médicos mencionados en el expediente incluyen tres intervenciones quirúrgicas realizadas el 26 de mayo, el 7 de julio y el 15 de septiembre de este año, además de afecciones neurológicas, cardiovasculares y respiratorias que requieren controles especializados.
La esposa del imputado también denunció que durante su permanencia en Rawson sufrió episodios de pérdida de conocimiento después de recibir medicación y que no habría contado con la asistencia sanitaria adecuada. Se trata de cuestionamientos formulados por la familia, sin que en la información disponible conste una resolución judicial que haya establecido esas responsabilidades.
La discusión sobre las condiciones de detención transcurre en paralelo con la causa penal iniciada en marzo de 2025. Rudnev está acusado de participar en una presunta organización dedicada a la trata de personas, pero su esposa sostiene que, después de un año y medio de investigación, todavía no se acreditó una intervención concreta de su marido en los hechos.
“Contra él no hay ninguna prueba y la persona que mencionaron como víctima dijo ya miles de veces que ni siquiera conoce a Konstantin”, afirmó Rudneva.
La referencia apunta a Elena Makarova, identificada en la investigación como presunta víctima, cuyas declaraciones son utilizadas por la defensa para cuestionar la hipótesis acusatoria. La familia reclama que la Justicia examine esos testimonios y precise cuáles son los elementos independientes que vinculan al ciudadano ruso con los delitos investigados.
También cuestiona la utilización de antecedentes e informaciones difundidas en otros países. Según Rudneva, parte de las acusaciones públicas contra su marido se construyeron a partir de publicaciones provenientes de Rusia que posteriormente fueron reproducidas en Montenegro.

La situación procesal del acusado atravesó distintas instancias durante este año. El 23 de abril, un tribunal de revisión de General Roca autorizó su arresto domiciliario con monitoreo electrónico. Sin embargo, el 4 de junio, la Cámara Federal de Casación Penal revocó esa decisión a partir de un recurso presentado por el Ministerio Público Fiscal.
Ahora, el nuevo dictamen médico incorpora una evaluación oficial sobre las condiciones físicas del imputado, aunque no modifica por sí mismo su situación procesal ni resuelve los cuestionamientos relacionados con la investigación por trata.
Mientras se aguardan nuevas decisiones judiciales, Rudnev continúa necesitando asistencia para movilizarse y realizar actividades cotidianas. Su esposa aseguró que permanece a su lado para cuidarlo y que la familia incluso adquirió una cama ortopédica hospitalaria.
“No nos oponemos a ninguna de las recomendaciones médicas del Cuerpo Médico Forense y estamos dispuestos a cumplirlas”, afirmó Rudneva, quien insiste en que la prioridad inmediata debe ser garantizar la atención médica de su marido.