El 26 de junio de 2013, Cris Morena regresó a la televisión con Aliados, una ficción que combinaba historias adolescentes, música, fantasía y un mensaje sobre la importancia de recuperar los vínculos humanos. La apuesta marcó una nueva etapa en la trayectoria de la productora, que volvió a poner en marcha su reconocido semillero de talentos.
La historia seguía a seis jóvenes que atravesaban conflictos personales y eran acompañados por seres de luz. Peter Lanzani, Oriana Sabatini, Julián Serrano, Agustín Bernasconi, Mariel Percossi y Joaquín Ochoa encabezaban el grupo de protagonistas, mientras que Pablo Martínez, Jenny Martínez, Nicolás Francella, Lola Morán, Carolina Domenech y Maxi Espíndola interpretaban a los personajes sobrenaturales.
La serie tuvo dos temporadas, una banda sonora propia y presentaciones en vivo. Pero, más allá de su paso por la pantalla de Telefe, dejó una pregunta que todavía despierta curiosidad entre los nostálgicos: ¿qué fue de la vida de sus protagonistas?
Peter Lanzani interpretó a Noah, uno de los personajes centrales de la historia. Para entonces, ya tenía una importante trayectoria gracias a Chiquititas y Casi Ángeles, pero su carrera estaba a punto de dar un giro definitivo. Después de Aliados, se volcó cada vez más al cine y al teatro, con trabajos que le permitieron despegarse de la imagen de galán adolescente. Participó en producciones como El clan, Argentina, 1985 y El Ángel, además de desarrollar una intensa actividad teatral.
Su recorrido demuestra una de las transformaciones más contundentes del elenco: pasó de ser una estrella de las ficciones juveniles a convertirse en uno de los actores argentinos más reconocidos de su generación.
Oriana Sabatini interpretó a Azul Medina y también a Luz, el ser de luz vinculado a su personaje. La doble interpretación le permitió mostrar sus facetas dramática y musical. Tras la ficción de Cris Morena, Oriana desarrolló una carrera como cantante solista y actriz, con lanzamientos musicales y presentaciones en distintos escenarios. También consolidó su presencia mediática por su relación con el futbolista Paulo Dybala, con quien se casó en 2024.
Su camino fue diferente al de otros compañeros: en lugar de quedar asociada exclusivamente con la actuación, construyó una identidad artística propia en la música. Su participación en Aliados fue uno de los primeros pasos de una carrera que buscó trascender el universo de las tiras juveniles.
Julián Serrano interpretó a Franco Alfaro, uno de los jóvenes atravesados por conflictos personales y familiares. Cuando llegó a Aliados, ya era una figura popular en internet gracias a sus videos de YouTube. La serie amplió su llegada al público y lo convirtió en uno de los rostros más reconocibles de aquella generación. Más tarde, continuó con proyectos musicales, actuaciones y participaciones televisivas. En 2018, además, ganó el Bailando por un Sueño junto a Sofía Morandi.
Con el correr de los años, Serrano redujo su exposición en los medios tradicionales y diversificó sus intereses, entre ellos la música electrónica y la producción de contenidos digitales. Su actualidad refleja cómo algunos integrantes de aquella camada encontraron nuevas formas de trabajar fuera de la televisión diaria.
Agustín Bernasconi fue Manuel Ramírez, uno de los jóvenes que debía enfrentar sus propios problemas para encontrar un rumbo. Su paso por la ficción consolidó su perfil artístico, aunque la música terminaría ocupando un lugar central en su carrera. Después de trabajar en televisión, formó MYA junto a Maxi Espíndola. El dúo apostó por el pop latino y las colaboraciones con otros artistas, con canciones que les permitieron ampliar su llegada al público.
Así, Bernasconi fue construyendo una identidad musical que superó ampliamente el universo de Aliados. Su historia es uno de los ejemplos más claros de cómo Cris Morena también funcionó como plataforma para artistas que luego buscaron su lugar en la industria discográfica.
Mariel Percossi interpretó a Maia Pinedo, un personaje que atravesaba conflictos personales y debía aprender a relacionarse con los demás. Sin embargo, su vínculo con el escenario había comenzado incluso antes de su participación en la serie. La actriz ya había llamado la atención en el teatro musical y, tras Aliados, continuó desarrollando una carrera vinculada especialmente con ese género. Entre sus trabajos se encuentra Shrek, el musical, además de distintas producciones teatrales.
En 2026 forma parte de La desgracia, el musical que continúa su recorrido por la cartelera porteña y combina humor negro, música y crítica social. Su caso merece una mención especial: mientras algunos compañeros se volcaron a la música pop o al cine, Percossi encontró en el teatro un espacio para desarrollar su talento interpretativo y vocal. Su trayectoria confirma que el semillero de Cris Morena no necesariamente conducía a la televisión, sino que también podía abrir puertas en otros circuitos artísticos.
Joaquín Ochoa interpretó a Valentín Uriarte Gaitán, uno de los personajes más sensibles de la ficción. Su historia estaba marcada por el abandono y la violencia, temas que le daban una dimensión dramática particular dentro de una serie destinada principalmente al público juvenil.
A más de una década de aquel papel, Ochoa continúa ligado al mundo artístico y también explora su faceta como productor. Entre sus proyectos se encuentra la obra J + R + E, con la que amplía su experiencia más allá de la actuación. Su recorrido también invita a recordar el significado especial de Aliados para Cris Morena: varios personajes llevaban los nombres de sus nietos, entre ellos Valentín Yankelevich, aunque no eran interpretados por ellos.
Pablo Martínez interpretó a Ian, uno de los seres de luz encargados de acompañar a los jóvenes. Para el público de Cris Morena, su rostro ya era conocido por su paso por Casi Ángeles, donde había interpretado a Simón. Después de aquella etapa de gran exposición, Martínez se fue alejando progresivamente de la televisión y de la actividad mediática. En los últimos años, distintas publicaciones señalaron que orientó su vida hacia intereses holísticos y espirituales, con un perfil mucho más reservado.
Su presente contrasta con el de otros compañeros que continuaron trabajando de manera sostenida en la industria del espectáculo. En su caso, la decisión de apartarse de la exposición pública se convirtió en una parte central de su historia después de la ficción.
Jenny Martínez interpretó a Venecia, una de las figuras sobrenaturales de la historia. Su paso por la ficción la convirtió en un rostro recordado por los seguidores de la serie, pero la exposición también tuvo un costo personal. En octubre de 2026, la actriz habló sobre las dificultades que atravesó durante aquella etapa y cómo la fama influyó en sus decisiones. Actualmente se dedica a la psicología y eligió una vida alejada del ritmo de la televisión.
Además, tiene previsto mudarse a Bariloche a fin de año por motivos personales, según contó en una entrevista reciente. Su caso es uno de los más llamativos del semillero: mientras muchos artistas buscaron sostener su carrera frente a las cámaras, Martínez tomó otro rumbo profesional y construyó una vida diferente.
Nicolás Francella interpretó a Inti, uno de los seres de luz. Hijo del actor Guillermo Francella, su llegada a Aliados significó uno de sus primeros grandes pasos en la ficción televisiva. A diferencia de otros integrantes del elenco, continuó vinculado con la actuación y participó en diferentes producciones audiovisuales. Con el tiempo, fue construyendo su propio recorrido profesional, sin quedar limitado a su apellido ni a aquel personaje juvenil. Su trayectoria se inscribe en la de quienes siguieron apostando por la ficción como principal espacio de desarrollo artístico.
Carolina Domenech interpretó a Devi, otro de los seres de luz que formaban parte de la misión central de la serie. Después de su paso por la producción de Cris Morena, continuó trabajando como actriz y exploró diferentes formatos audiovisuales. También participó en proyectos vinculados con Disney y siguió ampliando su experiencia en el mundo del espectáculo.
En 2026, su carrera incluye el estreno cinematográfico de Volver a los 17 y nuevos desafíos teatrales, entre ellos una propuesta para Microteatro. Su evolución muestra cómo aquella primera oportunidad en televisión pudo convertirse en un punto de partida para seguir creciendo y probar distintos registros interpretativos.
Lola Morán fue Ámbar, uno de los personajes que integraban el grupo de seres de luz. Su participación en Aliados le dio visibilidad entre el público adolescente y la vinculó con el universo musical de la serie. Con el paso del tiempo, continuó explorando su camino artístico y participó en distintos proyectos vinculados con la actuación. Su recorrido fue menos estridente en términos mediáticos que el de algunos de sus compañeros más famosos, pero eso no significa que su paso por la ficción haya quedado como una experiencia aislada.
En su caso, la evolución posterior se caracterizó por la búsqueda de nuevos trabajos y espacios creativos, sin que su nombre quedara asociado exclusivamente con la producción de Cris Morena.
Maxi Espíndola interpretó a Gopal, uno de los seres de luz que ayudaban a los protagonistas humanos. La música fue un componente central de Aliados, y él formó parte de ese universo desde sus comienzos. Después de la serie, su carrera tomó un rumbo especialmente ligado a la música. Junto a Agustín Bernasconi formó MYA, un proyecto que le permitió desarrollar una identidad como cantante y compositor dentro del pop latino.
El recorrido de Espíndola es una muestra de la capacidad que tuvo la ficción para reunir jóvenes con diferentes talentos y ofrecerles una primera vidriera nacional. En su caso, aquella experiencia fue el comienzo de un camino musical que continuó más allá de la pantalla.
Más que una simple ficción adolescente, Aliados fue una plataforma que reunió a jóvenes con perfiles artísticos muy distintos. Algunos ya contaban con experiencia frente a las cámaras; otros encontraron allí una oportunidad decisiva para comenzar sus carreras. El tiempo terminó marcando las diferencias.