24/10/2026 - Edición Nº1355

Farándula

Inolvidable

Qué fue de la vida de Mariela Montero, finalista de Gran Hermano 2007 que triunfó en Chile

24/10/2026 | La salteña quedó detrás de Marianela Mirra y Juan Expósito en la final del reality de Telefe, pero su historia no terminó cuando se apagaron las cámaras.



En 2007, cuando Gran Hermano se había convertido en uno de los grandes fenómenos de la televisión argentina, una joven salteña consiguió llegar hasta la última noche de competencia. Se trataba de Mariela Montero, quien terminó en el tercer puesto de la edición que consagró a Marianela Mirra como ganadora y a Juan Expósito como segundo finalista.

Con 27 años, Mariela ingresó a la casa con experiencia artística y el deseo de abrirse camino en el espectáculo. Su personalidad y su recorrido dentro del reality le permitieron ganarse un lugar entre los participantes más recordados de aquella temporada, que alcanzó cifras extraordinarias de audiencia.

Sin embargo, su historia tomó un rumbo diferente al de otros exhermanitos que intentaron sostener su popularidad en la Argentina. Después de su paso por el programa, Montero comenzó a desarrollar una carrera en el exterior y encontró en Chile un lugar donde crecer profesionalmente. Casi dos décadas después, su nombre volvió a despertar curiosidad entre los seguidores del reality. ¿Qué pasó con ella y a qué se dedica actualmente?

De Gran Hermano a una nueva vida 

Antes de ingresar al reality de Telefe, Montero ya tenía inquietudes artísticas. Había estudiado teatro, canto y artes visuales en Salta, y también había probado suerte en el exterior durante su juventud, con experiencias en Estados Unidos e Italia. Su participación en Gran Hermano 2007 le dio la exposición nacional que necesitaba. Tras salir de la casa, trabajó en el teatro de revista Parados por retenciones, junto a figuras como Beatriz Salomón, Teto Medina y "El Facha" Martel.

Pero la oportunidad que terminaría cambiando su vida llegó en 2009, cuando recibió una propuesta para participar en Pelotón VIP, un reality chileno que sometía a sus concursantes a un entrenamiento de estilo militar, con pruebas físicas y exigentes desafíos de convivencia. Lo que inicialmente iba a ser una experiencia temporal se convirtió en una mudanza definitiva. La recepción del público chileno fue favorable y Montero comenzó a recibir nuevas oportunidades laborales.

En una entrevista con El Tribuno en 2017, contó que había viajado con la idea de quedarse apenas una o dos temporadas. Sin embargo, terminó construyendo su vida en ese país y encontró un espacio para desarrollar distintas facetas profesionales. 

La carrera que construyó lejos de la Argentina

Su paso por Pelotón VIP fue la puerta de entrada a una industria en la que logró desenvolverse en diferentes formatos. Con el tiempo, participó en programas como Animal nocturno, Buenos días a todos, Intrusos, Así somos, Fiebre de baile y El circo de las estrellas.

También trabajó como modelo, actriz, cantante y conductora. En 2010, incluso, fue candidata a reina de la Fiesta de Viña del Mar, uno de los eventos más importantes del espectáculo chileno. La música siempre ocupó un lugar central en sus aspiraciones. En 2008 había lanzado la canción Chica clandestina y, posteriormente, continuó trabajando en nuevos temas y videoclips. En 2013 presentó el video de Recordarás, junto al actor Artur Logunov, y siguió explorando distintos sonidos y estilos.

En paralelo, encontró oportunidades en el teatro y la comedia. Su experiencia en los escenarios le permitió sostener una carrera que no dependía exclusivamente de su pasado en la televisión argentina. La diferencia con muchos participantes de reality fue que Montero consiguió establecerse en un mercado nuevo, ampliar su perfil artístico y convertirse en una figura reconocida para parte del público chileno. Su trayectoria es un ejemplo de cómo la exposición de un concurso puede funcionar como punto de partida, aunque el verdadero desafío sea construir una carrera después de la fama inicial.

La maternidad, uno de los capítulos más importantes de su vida

Mientras avanzaba profesionalmente, Mariela también atravesó una historia personal marcada por el deseo de convertirse en madre. En febrero de 2022, anunció que estaba embarazada y compartió públicamente la emoción que sentía después de años de incertidumbre. Según relató entonces, tiempo atrás los médicos le habían dicho que no podría tener hijos. Por eso, la noticia representaba mucho más que la llegada de un bebé: era la concreción de un sueño que había considerado difícil de alcanzar.

En junio de ese año nació Lautaro Salvador Cabrera, su primer hijo. La artista compartió su felicidad en las redes sociales y describió la llegada del pequeño como el resultado de una larga espera. Sin embargo, la maternidad también tuvo una cara difícil. En una entrevista publicada en septiembre de 2026, Mariela contó que atravesó una depresión posparto y un período de gran vulnerabilidad emocional.

La llegada de Lautaro coincidió con una etapa de cambios profundos en su vida cotidiana y en sus vínculos. Según relató, la preocupación por proteger a su hijo se volvió muy intensa y llegó a experimentar una hipervigilancia que le impedía descansar con tranquilidad. A esa situación se sumó la separación de su pareja, Felipe Cabrera. En la entrevista, la artista explicó que llevaba alrededor de dos años separada y que había tenido que reorganizar su vida como madre soltera.

Después de un período con menor exposición mediática, Mariela Montero volvió a ocupar un lugar destacado en el espectáculo chileno. En septiembre de 2026, el portal TVenserio informó sobre su participación en Fiebre de Canto, un programa musical que le permitió regresar a la pantalla y mostrar nuevamente sus capacidades artísticas.