por Redacción NewsDigitales
El Gobierno de Javier Milei sigue sin encontrar los votos para avanzar con la reforma electoral en el Senado, mientras la negociación con los gobernadores y los bloques dialoguistas mantiene frenada la actividad parlamentaria. El principal obstáculo es la eliminación de las PASO, una iniciativa que todavía no reúne los 37 apoyos necesarios para ser aprobada.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, dejó las conversaciones electorales en manos de la Casa Rosada, donde el jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabeza las negociaciones con los mandatarios provinciales. El problema es que varios gobernadores condicionan su respaldo a los acuerdos políticos que puedan alcanzar en sus distritos de cara a 2027.

Mientras el oficialismo intenta destrabar esa discusión, los avances legislativos son limitados. La semana pasada consiguió dictamen para el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), pero no logró reunir las firmas necesarias para avanzar con la reforma de la Ley de Salud Mental, pese a que Bullrich había anunciado un entendimiento con la UCR, el PRO y bloques provinciales.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y necesita sumar al menos 16 voluntades para alcanzar la mayoría requerida. Según el poroteo del oficialismo, tendría asegurados cinco votos de la UCR y apoyos de legisladores de Neuquén y Santa Cruz, aunque todavía debe reunir al menos ocho respaldos adicionales para llegar a los 37.
La negociación con el radicalismo es uno de los puntos centrales. El Gobierno considera que puede contar con los senadores Eduardo Vischi, Mercedes Valenzuela, Silvina Schneider, Rodolfo Suárez y Mariana Juri. Sin embargo, el gobernador mendocino Alfredo Cornejo reclama que Luis Petri no compita por la Gobernación si pretende acompañar la suspensión de las primarias.
En Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro también aparece como un interlocutor clave. El oficialismo busca sumar al senador Eduardo Galaretto, mientras que Carolina Losada pretende garantías para su reelección. En cambio, los radicales Maximiliano Abad, Flavio Fama y Daniel Kroneberger defienden la continuidad de las PASO.
El PRO, por su parte, todavía no comprometió el respaldo de sus tres senadores, Martín Goerling Lara, Andrea Cristina y Victoria Huala, que responden a Mauricio Macri. La resistencia de esos legisladores agrega otro obstáculo a una negociación que depende de acuerdos políticos que exceden el debate parlamentario.
Entre los mandatarios que aceptan suspender o eliminar las primarias aparecen Raúl Jalil, de Catamarca; Rolando Figueroa, de Neuquén; y Claudio Vidal, de Santa Cruz. Sus espacios podrían aportar cuatro votos a la iniciativa oficialista.
La Casa Rosada también busca sumar a Gustavo Sáenz, de Salta; Hugo Passalacqua, de Misiones; Martín Llaryora, de Córdoba; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán. Sin embargo, las posiciones de esos gobernadores no son homogéneas y algunos mantienen reparos sobre la eliminación de las primarias.
El oficialismo intenta convertir las conversaciones de Santilli en compromisos concretos, pero la discusión electoral se cruza con los intereses de cada provincia y con la posibilidad de que La Libertad Avanza compita contra los oficialismos locales en 2027. Ese es uno de los puntos que más condiciona el cierre de acuerdos.
Aunque la reforma electoral sigue trabada, el Senado tiene otras iniciativas en condiciones de avanzar. El Tratado de Cooperación en materia de Patentes ya cuenta con dictamen y podría llegar al recinto, junto con el proyecto de Mercado Voluntario de Carbono y la denominada Ley Hojarasca, si el oficialismo consigue convocar una sesión.
El tratado de patentes contempla una reserva sobre el capítulo II para proteger a la industria farmacéutica nacional. La Argentina lo firmó en 1970 y el Senado lo aprobó en 1998, pero el texto debe completar nuevamente el trámite legislativo para su sanción definitiva y posterior entrada en vigor.
La reforma de la Ley de Salud Mental, en tanto, continúa pendiente de las firmas necesarias para obtener dictamen. El Gobierno buscará avanzar esta semana, aunque el resultado dependerá de que logre formalizar el acuerdo que había anunciado con sectores de la oposición dialoguista.
La situación deja al oficialismo ante dos frentes: una reforma electoral que requiere negociar con gobernadores y aliados, y una agenda legislativa en la que los avances son parciales. El desafío inmediato de Milei en el Senado es transformar los acuerdos políticos en votos concretos, sin los cuales la eliminación de las PASO seguirá fuera del alcance del Gobierno.