En la previa al tratamiento en Diputados de la nueva Ley de Biocombustibles, desde la cámara que nuclea a las pymes del sector criticaron con dureza a la iniciativa, que ya cuenta con media sanción del Senado.
El borrador del proyecto se trató el pasado 17 de septiembre en la Cámara Alta, donde obtuvo 41 votos afirmativos y 25 negativos. El proyecto busca reemplazar la Ley 27.640 por un régimen de quince años, que abarque la elaboración, el almacenamiento, la comercialización, la mezcla y el autoconsumo de biocombustibles.
Federico Martelli, director ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB) advirtió que “rechazamos la ley porque condena a la quiebra a decenas de pymes”. En diálogo con NewsDigitales, remarcó que aunque el corte sube al 10%, para el sector de pymes baja del actual 7,5% al 4%. “Con ese porcentaje cierran 14 de las 25 plantas del país, exactamente las más alejadas del puerto de Rosario”.
Y agregó: “En 2036 ese cupo va a cero y cierran todas. Eso no es apertura: es una transferencia de mercado del interior hacia el puerto, con fecha de vencimiento para las pymes."
En la previa al inicio del tratamiento legislativo en Diputados, Martelli anticipó que "esperamos que los diputados de Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San Luis, más allá de su pertenencia partidaria, no avalen esto y exijan cambios”.
En su análisis político, consideró que durante el tratamiento en el Senado, “hasta un aliado del Gobierno como Maximiliano Abad votó en contra porque la ley perjudica a su provincia. La pregunta para cada diputado es muy simple: ¿por qué tengo que votar algo que manda a la quiebra una empresa de mi provincia?"
A modo de resumen, el directivo de CEPREB argumentó que con estos antecedentes "es absurdo promover una ley que manda a la quiebra a las pymes y concentra el mercado en seis aceiteras. No baja el precio en el surtidor, no trae inversión y destruye empleo en Ramallo, Junín, Daireaux, General Pico, Nogoyá y San Luis”.
Y concluyó:”Nosotros proponemos una solución para que todos sigan produciendo: subir el corte, reservar un segmento para las plantas regionales durante toda la vigencia de la ley y abrir otro a la libre competencia. Nadie retrocede y las aceiteras entran a un mercado del que hoy están ausentes."
Para Javier Preciado Patiño, director de RIA Consultores y exsubsecretario de Mercados Agropecuarios, “el incremento en el corte deja mucho que desear, apenas tres puntos en bioetanol”.
En sus redes sociales, planteó que “en el ínterin los países agrícolas del hemisferio utilizan cada vez más maíz y más aceite de soja para elaborar biocombustibles. Por caso en Brasil, el corte de bioetanol se elevó al 32% y el de biodiésel en 15%, con alguna idea de llevarlo al 17%”.
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— Javier Preciado Patiño (@jpreciadopatino) October 19, 2026
El exfuncionario reconoció que a nivel local, “uno de los argumentos para mantener estos bajos cortes es el impacto en el consumidor, como si se desconociera que con cada suba del precio en nuestro mercado sube la componente impositiva que conlleva”.
Para reforzar este concepto explicó que Brasil, con los elevados niveles de cortes en comparación a nuestro país, debería tener precios en surtidor mayor a los argentinos. “Es más cara la nafta y el gasoil en la Argentina con cortes que a la mitad de Brasil”, sostuvo.
Preciado Patiño concluyó que “claramente este argumento debería bastar para terminar con la discusión del impacto de aumentar el corte”.