20/10/2026 - Edición Nº1351

Internacionales

Crisis alimentaria

Gaza: medio millón de personas pierde ayuda y el PMA reduce las comidas un 40%

20/10/2026 | La ONU reduce raciones y transferencias mientras busca USD 450 millones para sostener la ayuda hasta marzo.



El Programa Mundial de Alimentos recortó en octubre de 2026 su asistencia en Gaza por falta de fondos. Pasó de atender a 1,6 millones de personas en septiembre a 1,1 millones este mes. La diferencia deja a 500.000 personas sin cobertura mensual del PMA, aunque no significa que todas perdieran cualquier otra ayuda. La medida se anunció el lunes 19.

El ajuste llega después de un año de mejoras humanitarias todavía frágiles. Desde la tregua de octubre de 2025, el PMA amplió entregas de alimentos, pan y dinero. Sin embargo, la evaluación oficial proyectó que el 67% de la población enfrentaría condiciones de crisis o peores entre julio y diciembre. La Franja de Gaza mantiene una fuerte dependencia de estas entregas.

 

Franja de Gaza y su entorno regional.

Menos alimentos por familia y menos comidas calientes

Las familias que todavía reciben raciones también tendrán menos productos disponibles. El comunicado del PMA establece que cada hogar beneficiario pasará de dos paquetes alimentarios a uno y recibirá una bolsa de harina más pequeña. La reducción de los paquetes alcanza el 50%, pero la agencia no detalló el nuevo peso de la harina. Contar beneficiarios no permite medir todo el ajuste.

Los comedores respaldados por el PMA disminuyeron de 250.000 a 150.000 las comidas calientes diarias. Son 100.000 preparaciones menos por jornada, una reducción del 40%. En áreas de difícil acceso, incluidas zonas cercanas a la línea de control militar israelí, algunas familias recibirán una comida cada dos días en lugar de una diaria. Allí coinciden menores volúmenes y menor frecuencia.

Mujer y niños en un refugio de Gaza

Familia desplazada en Gaza, septiembre de 2026. Foto: PMA.

El financiamiento condiciona una recuperación precaria

El recorte también alcanza las transferencias monetarias de 75.000 familias. El organismo confirmó que reducirá su valor, pero no comunicó el nuevo monto por hogar. Esta modalidad permite comprar alimentos en los mercados y completar lo que no incluyen los paquetes. Su disminución restringe las opciones familiares incluso cuando hay productos disponibles para la venta, especialmente verduras y proteínas.

Cocina comunitaria en Gaza apoyada por el PMA

Cocina comunitaria del PMA en Gaza, julio de 2026. Archivo.

No todas las líneas de asistencia quedaron suspendidas. El PMA mantiene por ahora panaderías que cubren un tercio de las necesidades de pan, apoyo nutricional a 300.000 mujeres y niños y meriendas para 200.000 estudiantes. La cobertura previa sobre la tregua examinó restricciones de acceso, distintas del déficit presupuestario que ahora obliga a reducir entregas.

La inseguridad alimentaria continúa elevada pese a las mejoras registradas durante 2026. El PMA calcula que 1,4 millones de habitantes enfrentan condiciones de crisis o peores, incluidos unos 200.000 en emergencia. La escala IPC clasifica la gravedad de los déficits de alimentos. Esas cantidades describen necesidades, no beneficiarios del PMA, y no deben sumarse a las cifras de asistencia.

Que existan alimentos en un mercado no garantiza que las familias puedan pagarlos. Más del 80% de la población de Gaza está desempleada y muchos hogares dependen de transferencias o entregas. Apenas uno de cada cinco niños consume alimentos suficientemente variados. El acceso humanitario irregular, los servicios deteriorados y la pérdida de ingresos amplifican los efectos del recorte de fondos.

El PMA recibió en 2026 menos de la mitad del financiamiento destinado a su operación palestina en años anteriores. Necesita USD 450 millones para sostener programas esenciales en Gaza y Cisjordania entre octubre de 2026 y marzo de 2027. No es una cifra exclusiva para Gaza ni dinero ya garantizado. La proximidad del invierno incrementa las necesidades de asistencia y prevención de la desnutrición.

La evolución de la ayuda dependerá de nuevos aportes y de la posibilidad efectiva de distribuirla. Los próximos balances deberán indicar cuántas personas reciben paquetes, las cantidades entregadas, las comidas preparadas y el valor transferido a las familias. Recuperar financiamiento permitiría revisar los recortes, pero no eliminaría por sí solo los obstáculos de acceso ni la destrucción de los medios de vida.