Andrés La Blunda, legislador porteño de Fuerza por Buenos Aires, pasó por El Living de NewsDigitales y habló sobre la campaña “Cristina Libre”, el escenario económico del gobierno de Javier Milei y la estrategia del peronismo de cara a 2027.
También cuestionó la política de seguridad del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y defendió la necesidad de recuperar el poder adquisitivo, reactivar la producción y fortalecer el Estado.
Pero la entrevista también tuvo un costado personal. La Blunda reconstruyó el proceso que atravesó cuando descubrió, de joven, que su identidad había sido sustituida durante la última dictadura militar.
Desde la relación con su familia de crianza hasta el momento en que decidió recuperar su nombre, Andrés contó cómo esa historia modificó su mirada sobre la política, los derechos humanos y la búsqueda de memoria, verdad y justicia.
La Blunda defendió la campaña que busca revertir la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo que la exmandataria debería encabezar una futura construcción electoral del peronismo. Según explicó, la iniciativa también se desarrolla en la Ciudad de Buenos Aires, un distrito históricamente adverso para el kirchnerismo.
“Insistimos en que es una condena injusta y entendemos que Cristina debe ser nuestra candidata porque, a nuestro entender, es quien puede liderar la construcción de un frente nacional que ofrezca una salida a esta situación tan agobiante que estamos viviendo los argentinos con el gobierno de Javier Milei”, afirmó.
El legislador aseguró que durante las recorridas por los barrios porteños encuentran distintos niveles de recepción. Identificó una mayor apertura en las comunas del sur y del centro, mientras que en otras zonas aparecen discusiones que, según dijo, también resultan interesantes para los impulsores de la campaña.
En ese marco, mencionó que esperan una resolución del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre el planteo vinculado con la condena de la expresidenta. La Blunda sostuvo que una eventual intervención del organismo podría aportar elementos para solicitar una revisión ante la Justicia local.

Al analizar el escenario económico, La Blunda planteó que las consecuencias del modelo de Milei ya no se perciben únicamente en los sectores más vulnerables, sino también en zonas de ingresos medios y altos de la Ciudad de Buenos Aires.
“Cuando uno recorre los barrios, ve problemáticas que antes quizás solamente ubicaba en el sur de la ciudad y que empiezan a aparecer también en el centro y en las comunas del norte”, señaló.
Entre los ejemplos, mencionó el endeudamiento familiar, los comercios cerrados y la caída del consumo. También cuestionó la gestión de Jorge Macri, a quien responsabilizó por acompañar las políticas económicas nacionales. En ese sentido, afirmó que la recaudación porteña de Ingresos Brutos, un tributo vinculado con la actividad económica, había caído un 40% desde el comienzo del gobierno de Milei. La cifra corresponde a su exposición durante la entrevista.
Para La Blunda, el problema central es la pérdida de ingresos de los hogares. Como ejemplo, comparó la capacidad de compra del salario mínimo entre 2015 y la actualidad: sostuvo que entonces alcanzaba para comprar unos 70 kilos de asado, mientras que ahora no llegaría a 18.
“El costo de planchar o desacelerar la inflación es altísimo”, planteó, y enumeró los recortes en educación universitaria, las dificultades de los jubilados y el impacto sobre el aparato productivo.
Frente a ese diagnóstico, sostuvo que una futura propuesta de gobierno debería priorizar la recuperación salarial, la recomposición de las jubilaciones y una renegociación con el Fondo Monetario Internacional. “La gente tiene que estar bien. Tenemos que recuperar, en primer lugar, el poder adquisitivo de los salarios”, afirmó.
También reivindicó la necesidad de que la Argentina pueda afrontar sus compromisos externos sin comprometer su desarrollo. Para resumir esa posición, recurrió a una frase asociada con Néstor Kirchner: “Los muertos no pagan”.
En el plano electoral, La Blunda pidió no anticipar nombres para las elecciones de 2027. Sostuvo que el objetivo inmediato del espacio en la Ciudad es construir un perfil opositor tanto a Milei como a Jorge Macri, a partir de sus iniciativas legislativas y de su presencia territorial.
Uno de los puntos de mayor confrontación con la administración porteña es el operativo denominado “Tormenta Negra”, sobre el que el bloque realizó audiencias en la Legislatura para escuchar a vecinos y cuestionar las intervenciones oficiales.
La Blunda criticó las respuestas del jefe de Gobierno y consideró que la Constitución porteña establece una prioridad para las políticas sociales antes que las respuestas punitivas.
“La Constitución de la Ciudad está cruzada por el principio de justicia social. El Estado, como primera respuesta a los problemas que atraviesa una comunidad, tiene que ofrecer una respuesta social y, en último lugar, una punitiva; menos todavía una violenta”, sostuvo.
Respecto de una eventual candidatura nacional, ratificó su respaldo a Cristina Kirchner. Consultado sobre la posibilidad de que Máximo Kirchner ocupe ese lugar si la expresidenta no pudiera hacerlo, afirmó que el diputado también lo representa y que reúne condiciones políticas y compromiso social, aunque aclaró que se trata de una opinión personal y que la definición debe discutirse dentro del frente.
“Hay que llevar un programa claro, concreto y después cumplirlo también a la hora de gobernar”, resumió.

Uno de los momentos más personales de la entrevista llegó cuando La Blunda habló de su condición de nieto restituido y del proceso que atravesó después de conocer su verdadera identidad, a finales de la década de 1990. Según relató, hasta entonces no sabía que había sido apropiado ni que era hijo de desaparecidos.
“Cuando vivís con tu identidad negada, fuiste sujeto de apropiación”, explicó. En su caso, responsabilizó al sistema judicial por haber habilitado una adopción plena pese a que, según sostuvo, sus padres biológicos no lo habían abandonado, sino que habían sido secuestrados por el aparato represivo.
“Mis padres nunca me dejaron. Mis padres me fueron arrancados por el aparato represivo”, expresó.
La revelación implicó revisar vínculos familiares y amistades, además de reconstruir decisiones que hasta ese momento formaban parte de su historia personal. La Blunda aclaró que las personas que lo criaron tampoco habían participado de la dictadura y que, en su mirada, también fueron víctimas de aquel proceso, aunque cuestionó que no le hubieran permitido conocer su origen.
“Fue reconstruirme y reconstruir toda mi vida”, sintetizó. También explicó que recuperar su identidad no significó actuar contra su familia de crianza: “Yo contra ellos nunca tuve nada. Fui a favor de mi verdadera identidad y de respetar el deseo de mis padres, de mis verdaderos padres, de llamarme Andrés”.
Durante ese período, terminó la carrera de Contador Público, que había estudiado en Mar del Plata, y luego se trasladó a Buenos Aires. La distancia, contó, le permitió tomar decisiones profundas sobre sus vínculos y su identidad.
En ese camino, el contacto con Abuelas de Plaza de Mayo fue un primer paso para conocer qué había ocurrido con sus padres. “Empecé a leer, a saber en profundidad qué había pasado y por qué a mis padres los habían secuestrado y matado”, relató.
Su participación política se profundizó a partir de 2003, mientras que en 2008 decidió asumir públicamente el nombre Andrés, en medio del conflicto por la resolución 125. “Me partió al medio. Me dijo: ‘¿De qué lado estás?’”, recordó sobre el impacto que tuvo aquella disputa en su definición política.