Viajar entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano podría demandar más tiempo de espera. Las empresas que operan 104 líneas de colectivos de jurisdicción nacional anunciaron una reducción progresiva de frecuencias y reclamaron al Gobierno una solución por un desfasaje de ingresos que estiman en $40.000 millones.
“Hay empresas que no pueden comprar combustible por la deuda que tiene el Estado nacional con las empresas nacionales”, advirtió Daniel Tenisci, presidente de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP).
El planteo fue presentado por cuatro entidades del sector, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA. Las compañías sostienen que los recursos disponibles no alcanzan para mantener la operación y que todavía no tienen una respuesta concreta sobre cómo se compensará el dinero que reclaman.
🗨️ “El Estado reconoció un error de cálculo de $40.000 millones”. 🗣️Daniel Tenisci, Presidente de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP) a @juan_amorin #UnDíaPerfecto 🎧 https://t.co/sOUW7u1Kmr
— Radio 10 - AM 710 (@Radio10) October 19, 2026
El anuncio contempla menos unidades en circulación y mayores intervalos entre colectivos. Las empresas comunicaron que el recorte sería progresivo desde el lunes 19 de octubre, comenzando por los servicios nocturnos.
El alcance puede variar entre compañías. “Podría ocurrir en algunas empresas menos unidades, porque esto va a ser una racionalización de servicios”, explicó Tenisci.
Para los pasajeros, esto implica que una línea puede seguir funcionando, pero con una espera mayor a la habitual. El anuncio no establece una suspensión total y simultánea de las 104 líneas. Quienes deban viajar, especialmente de noche o realizar combinaciones, deberían prever más tiempo y consultar los avisos de la empresa que opera su recorrido.

El conflicto alcanza a los servicios de jurisdicción nacional que conectan CABA con la provincia de Buenos Aires. No implica que todos los colectivos del AMBA estén comprendidos.
La nómina difundida incluye las líneas 1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194 y 195.
Estar incluida en ese listado significa que la línea está alcanzada por el reclamo empresarial. La disponibilidad efectiva dependerá de la situación de cada operadora.
El centro de la disputa es la diferencia entre la recaudación que se calculó para el sistema y el dinero que efectivamente ingresó. Según las empresas, se proyectaron ingresos por venta de boletos superiores a los que finalmente obtuvieron, sin que esa diferencia fuera compensada.
“Estamos hablando de una deuda de 40.000 millones”, afirmó Tenisci. De acuerdo con su explicación, el faltante se distribuye en $5.500 millones de junio, $10.700 millones de julio, $12.500 millones de agosto y $11.200 millones de septiembre: un total de $39.900 millones.
“Se presentó una recaudación que es imposible”, cuestionó el titular de CEAP. El empresario vinculó la menor cantidad de viajes con factores estacionales, el Mundial de junio y julio, las dificultades para conseguir trabajo y el trabajo desde los hogares.
El relevamiento sectorial contabilizó 200,9 millones de pasajeros en septiembre, frente a 225,4 millones un año antes, una caída cercana al 10,9%. La flota activa también se redujo: pasó de 17.310 a 16.700 unidades.
Además de compensar el desfasaje, las cámaras piden actualizar los costos reconocidos para operar y los recursos que recibe el sistema. El reclamo incluye combustible, mantenimiento, renovación de unidades y obligaciones salariales.
“Nos dijeron que nos iban a reponer este dinero, pero todavía hasta el día de hoy no sabemos cómo, si va a ser en cuotas”, sostuvo Tenisci. Y agregó: “Las empresas se agotaron, no tienen más dinero”.
El dirigente también cuestionó la diferencia con otras jurisdicciones, “Las líneas nacionales tienen el boleto más bajo, los subsidios siempre tenemos problemas”.
Las compañías buscan una definición que les permita sostener los recorridos. Mientras no se resuelva el conflicto, la advertencia para los usuarios es prever posibles demoras y cambios en la frecuencia de su línea, sin un esquema único de recortes para todo el sistema.