por Redacción NewsDigitales
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) marchará este miércoles a la Quinta de Olivos para rechazar el régimen de retiros voluntarios impulsado por el Gobierno de Javier Milei. La movilización comenzará a las 17 y tendrá como consigna “No se aguanta más”, en medio de la tensión por el futuro de miles de empleados de la Administración Pública Nacional.

El programa fue oficializado mediante el Decreto 1203/2026, firmado por Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Según ATE, la medida alcanza a 21.187 trabajadores y contempla distintas modalidades de compensación económica.
El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, cuestionó las condiciones del plan y sostuvo que la adhesión no puede considerarse voluntaria si los empleados temen perder su puesto de trabajo y la cobertura de salud. “No es retiro voluntario, es despido extorsivo”, afirmó en un comunicado.

El dirigente también apuntó contra Sturzenegger con una advertencia que elevó el tono del conflicto: “Al que vamos a retirar y no de manera voluntaria es a Sturzenegger”. ATE sostiene que el régimen forma parte de una política de reducción del Estado que pone en riesgo la estabilidad laboral.
Entre los puntos cuestionados, el sindicato advierte que quienes adhieran no podrán volver a trabajar en el Sector Público Nacional durante ocho años y que los cargos dados de baja no podrán cubrirse. También objeta las condiciones previstas para trabajadores con mandato sindical vigente o que sean candidatos a delegados.

La elección de la Quinta de Olivos busca llevar el reclamo directamente al lugar donde, según Aguiar, se concentra la actividad del Gobierno. “Gobiernan desde Olivos y ahí los tenemos que ir a buscar”, sostuvo el dirigente, quien además comparó el programa con los retiros implementados durante la década de 1990.
La protesta incluirá reclamos por la pérdida del poder adquisitivo, las paritarias por debajo de la inflación, los despidos y la no renovación de contratos. ATE también cuestiona el cierre de organismos públicos, la reducción de puestos de planta y el deterioro de los ingresos estatales.
Con la movilización, el gremio busca presionar al Ejecutivo para frenar una medida que considera perjudicial para los trabajadores. El conflicto se suma a la disputa entre el Gobierno y los sindicatos por el empleo público, los salarios y el alcance de la estructura estatal.