22/10/2026 - Edición Nº1353

Economía

Actividad en retroceso

La economía debería crecer un 8,5% en septiembre para evitar la recesión

21/10/2026 | El EMAE apenas avanzó 0,1% en agosto tras el desplome de julio. La industria, el comercio y el transporte explicaron buena parte del deterioro.



La economía argentina quedó al borde de la recesión técnica. El dato de actividad de agosto mostró una recuperación mínima después del fuerte retroceso de julio y dejó al tercer trimestre con un arrastre negativo difícil de revertir.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publicó el INDEC registró una suba de apenas 0,1% respecto del mes anterior, en la medición desestacionalizada. Frente a agosto de 2025, la actividad cayó 1,7%, su segundo retroceso interanual consecutivo.

El avance mensual resulta insuficiente para compensar el desplome de 2,8% de julio, según las variaciones actualizadas. En términos simples: después de perder casi tres puntos en un mes, la economía recuperó apenas una décima.

Un salto difícil de alcanzar

Con los niveles de actividad registrados en julio y agosto, septiembre debería mostrar un crecimiento mensual cercano al 8,5% para evitar que el promedio del tercer trimestre quede por debajo del segundo.

El economista de Equilibra Hernán Letcher también advirtió sobre esa magnitud, estimó que haría falta una expansión superior al 8,5% mensual para evitar la recesión y consideró muy improbable una recuperación de ese tamaño. Según su cálculo, incluso con una mejora de 1,5% en septiembre, el trimestre cerraría con una caída de aproximadamente 2,3%.

La comparación relevante es entre los promedios de cada trimestre. Por eso, un septiembre positivo no alcanzaría necesariamente para revertir el resultado, tendría que compensar el bajo nivel que dejaron los dos meses anteriores.

La recesión técnica se identifica habitualmente con dos trimestres consecutivos de caída del PBI desestacionalizado. El segundo trimestre ya registró una contracción de 0,6% frente al primero. El EMAE anticipa ese desempeño, aunque la confirmación llegará con el dato del PBI del tercer trimestre y las revisiones de las series.

Cinco meses de caída

El problema no se limita al derrumbe de julio. Las variaciones mensuales actualizadas muestran que la actividad retrocedió en cinco de los primeros ocho meses de 2026: enero: −0,1%, febrero: −2,0%,marzo: +2,7%, abril: −1,4%, mayo: −0,6%, junio: +0,3%, julio: −2,8%, agosto: +0,1%, La recuperación de marzo no logró consolidarse, después llegaron dos meses de bajas, una mejora acotada en junio y un nuevo golpe en julio.

Estos movimientos corresponden a la serie desestacionalizada, que permite comparar meses consecutivos al descontar efectos que suelen repetirse durante el año. Son una medición diferente de la comparación interanual, que enfrenta cada mes con el mismo período del año anterior.

Industria y comercio, golpeados

El deterioro alcanzó a sectores centrales para la producción, las ventas y el empleo. Según el desglose del INDEC, las actividades con mayor incidencia negativa fueron:

  • Industria manufacturera: caída interanual de 3,2%.

  • Comercio mayorista, minorista y reparaciones: baja de 3,5%.

  • Transporte y comunicaciones: retroceso de 2,9%.

La industria restó 0,50 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE; el comercio, 0,44 puntos; y transporte y comunicaciones, 0,22 puntos. Entre los tres sectores explicaron una contribución negativa de 1,16 puntos. También cayeron la construcción, un 2,5%; la intermediación financiera, un 3,8%; y la agricultura y ganadería, un 1%.

En sentido contrario, la explotación de minas y canteras creció 11,1%, electricidad, gas y agua avanzó 4,3%, y hoteles y restaurantes aumentó 3,1%. Esas mejoras no alcanzaron para compensar el retroceso del resto de la economía.


Informe de Actividad Económica INDEC

Las proyecciones bajo presión

El nivel alcanzado en agosto también complica las perspectivas para el cierre del año. Si la actividad se mantuviera sin cambios durante los cuatro meses restantes, el ejercicio de arrastre arrojaría una retracción anual cercana al 0,2%. Se trata de un escenario condicionado a que no haya recuperación, no de una proyección definitiva.

Ese resultado quedaría por debajo del crecimiento de 1,5% para 2026 que esperaban los participantes del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), publicado por el BCRA. La encuesta ya había recortado esa estimación en 0,6 puntos porcentuales respecto del relevamiento anterior.

La distancia es todavía mayor frente al escenario del Gobierno, el proyecto de Presupuesto 2027 contempla una expansión de 3% para 2026, además de un crecimiento de 4% para el año siguiente.

Con agosto prácticamente estancado, alcanzar esas cifras exige una recuperación en los meses restantes. Para evitar que el tercer trimestre vuelva a cerrar en negativo, en cambio, haría falta un salto extraordinario concentrado en septiembre.

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