La noche del martes, Dancing With the Stars se convirtió en el punto de encuentro de una de las comedias románticas más queridas de los años 90. Julia Stiles, protagonista de 10 cosas que odio de ti, aprovechó la llamada Noche de Dedicatoria del programa para rendirle un homenaje a Heath Ledger, su compañero en aquella película.
Stiles bailó una rutina de estilo contemporáneo junto a su pareja de baile, Ezra Sosa. La canción elegida no fue casual: "Can't Take My Eyes Off You", el tema de Frankie Valli que ocupa uno de los momentos más recordados de la película estrenada en 1999. Era una forma directa de remitir a la escena que quedó grabada en la memoria de toda una generación.

En el film, el personaje de Ledger, Patrick, le cantaba esa canción a Kat Stratford (Stiles) desde las gradas, mientras ella estaba en plena práctica. Ese gesto se transformó con los años en una de las escenas más conocidas del cine teen, y es también uno de los motivos por los que la película sigue vigente.
El homenaje cobró aún más fuerza por la insistencia de la actriz en que no fuera un tributo en soledad. Después de la presentación, Stiles le contó a Variety que, si alguien tenía que acompañarla sobre el escenario para representar el legado de Heath o de la película, debía ser todo el elenco. "Les rogué a todos y cada uno de ellos, y todos respondieron. De verdad lo hicieron", aseguró.
La emoción no apareció solo la noche de la presentación. Días antes, durante la semana de ensayos, Stiles ya había hablado con Variety sobre lo difícil que le resultó prepararse para esta instancia. Reconoció que sabía que la Noche de Dedicatoria suele ser muy emotiva, pero que creía estar lo bastante distanciada del tema porque todo había ocurrido hace muchos años.
Esa distancia, según explicó, se esfumó al ver fragmentos de la película, imágenes de aquella época y al escuchar su propia voz junto a la de Ledger. Todo eso le trajo una avalancha de recuerdos, y admitió que se puso a llorar mientras practicaba. "Es mucho", resumió sobre lo que le generaba revivir esos momentos.

La actriz también reflexionó sobre el sentido de su trabajo. Dijo que uno de los objetivos de quienes se dedican a actuar es lograr que el público sienta algo y se interese por lo que hacen, y consideró que la memoria de Ledger sigue viva justamente porque su interpretación fue extraordinaria.
Tras bajar del escenario, Stiles también habló de lo particular que le resultó la experiencia. Contó que fue "muy extraño" verse con un vestido azul parecido al que usó en la película y con un peinado similar al de entonces. Y agregó una reflexión sobre el paso del tiempo: “A los 17 años, jamás hubiera pensado que estaría acá a los 45, celebrando mi cuerpo, bailando en el programa que amo absolutamente y que los fans siguen interesados en esta película y siguen conmovidos y emocionados por ella”.