Barclays confirmó este jueves 22 de octubre un plan para reducir cerca de 5.000 empleos durante 2026, alrededor del 5% de su plantilla mundial. El banco británico ya suprimió aproximadamente 1.000 puestos en el primer semestre y prevé otras 4.000 salidas hasta el cierre de diciembre. La reorganización combina simplificación operativa, inversión tecnológica y mayor uso de inteligencia artificial, pero la entidad no identificó una equivalencia directa entre cada empleo eliminado y una tarea automatizada.
El anuncio coincide con un trimestre de mayor rentabilidad. Entre julio y septiembre, Barclays obtuvo 2.300 millones de libras de beneficio antes de impuestos, un 12% más interanual, aunque por debajo de las previsiones de los analistas. Los ingresos sumaron cerca de 7.370 millones de libras y el banco anunció una recompra adicional de acciones por 500 millones. La combinación de beneficios crecientes y ajuste laboral instala una discusión sobre el destino de las ganancias de productividad.
Las áreas de apoyo afrontarán la mayor parte del ajuste. Aproximadamente el 60% de las reducciones previstas corresponde a funciones transversales, entre ellas equipos de desarrollo de software. Barclays asocia esa modificación con plataformas modernizadas, procesos más simples y herramientas de IA que permiten realizar determinadas tareas con menos recursos. La entidad destinó 201 millones de libras a acciones de reestructuración durante el tercer trimestre y proyecta otros 300 millones en el cuarto, costos inmediatos para reducir gastos futuros.
La decisión no significa que la inteligencia artificial explique todos los despidos. La transformación abarca cambios de organización, eliminación de duplicaciones y automatización parcial, por lo que conviene distinguir puestos afectados de funciones efectivamente sustituidas. Esa diferencia también aparece en una lectura previa sobre IA y empleo publicada por News Digitales, que separa la reorganización de tareas del reemplazo generalizado. La banca minorista británica concentra buena parte de las medidas, aunque también habrá ajustes en el negocio de inversión.

El crecimiento del beneficio no elimina las debilidades del negocio de inversión. Allí, los ingresos por negociación de renta fija, divisas y materias primas bajaron un 19%, mientras que los provenientes de acciones aumentaron un 47%. Esos movimientos explican parte del resultado desigual entre divisiones y la presión por mejorar márgenes. El informe trimestral de Barclays presenta el ajuste como parte de una estrategia plurianual, no como respuesta aislada a un trimestre negativo.

El próximo hito será comprobar cuántas de las 4.000 bajas previstas llegan a concretarse antes de fin de año. La reducción proyectada permanece sujeta a los procesos de consulta laboral que correspondan y sus efectos deberán medirse junto con la evolución de los costos. Barclays estima que sus acciones de eficiencia generarán más de 1.100 millones de libras de ahorro bruto en 2027. Su registro societario británico confirma la sede en Londres; el ajuste, en cambio, afecta operaciones internacionales.