24/10/2026 - Edición Nº1355

Deportes


111 AÑOS

El día que nació el clásico San Lorenzo-Huracán: lluvia, expulsados y triunfo azulgrana

24/10/2026 | El 24 de octubre de 1915 se disputó el primer partido oficial entre ambos equipos, dando inicio a una histórica rivalidad que divide el sur porteño.



El 24 de octubre de 1915 quedó marcado como una fecha histórica para el fútbol argentino. Ese día, San Lorenzo y Huracán disputaron el primer clásico oficial de su historia en el marco del Campeonato de Primera División de la era amateur. El encuentro terminó con victoria azulgrana por 3 a 1, tuvo un desarrollo intenso y sentó las bases de una rivalidad que más de un siglo después continúa movilizando a miles de hinchas.

Aunque ambos equipos ya se habían enfrentado en un amistoso algunos meses antes, aquel cruce fue el primero por los puntos. La localía le correspondía al conjunto de Boedo, pero como todavía no contaba con el terreno donde más tarde se levantaría el Viejo Gasómetro, el partido se disputó en un escenario neutral.

La sede elegida fue el estadio de Ferro Carril Oeste, en Caballito, un campo que San Lorenzo utilizaba con frecuencia para ejercer su localía durante aquellos primeros años de competencia oficial.

De la época no se conservan demasiadas fotografías, pero el primer palco del estadio de Ferro es una de ellas. Aquí se jugó el primer clásico entre cuervos y quemeros. 

Un partido intenso bajo la lluvia

Las crónicas de la época describieron una jornada de mal tiempo y un terreno de juego complicado por la lluvia. Lejos de afectar el espectáculo, las condiciones favorecieron un encuentro disputado, con mucha fricción y escasas concesiones entre dos equipos que comenzaban a construir una rivalidad que luego sería tradicional en el fútbol porteño.

El primer golpe lo dio Huracán a los 31 minutos de la etapa inicial. El delantero José El Negro Laguna aprovechó una de las oportunidades de la visita y adelantó a los de Parque Patricios, que se fueron al descanso con ventaja en el marcador.

Sin embargo, el desarrollo cambió por completo en el segundo tiempo. San Lorenzo encontró mayor efectividad en ataque y logró revertir el resultado gracias a los goles de Mariano Perazzo y Francisco Xarau. Más tarde, el propio Perazzo volvería a convertir para completar la remontada azulgrana.

¿Quiénes jugaron aquella tarde en Caballito? Por el lado de Huracán se presentaron Francisco Pazos; Agustín Alberti y Agustín Palacios; Ángel Angotti, Mario Bassadone y Pedro Martínez; Eduardo Acevedo, Abelardo González, José Laguna, Martín Salvarredi y Luis Caldera. En tanto, San Lorenzo formó con José Coll; Alberto Coll y José De Campo; Sebastián Calcagno, Romeo y Monti; Luis Gianella, Cayetano Urio, Francisco Xarau, Colombo y Federico Brana. 

El comienzo de una rivalidad centenaria

El pitazo final decretó un contundente 3 a 1 en favor de San Lorenzo, pero más allá del resultado, aquel encuentro tuvo un valor mucho mayor: fue el punto de partida de uno de los clásicos más tradicionales del fútbol argentino.

Con el correr de los años, la cercanía geográfica entre ambos clubes, separados apenas por unas pocas cuadras en la zona sur de la ciudad, alimentó una rivalidad que atravesó generaciones. A tal punto que Roberto Guidotti, coautor del libro oficial del centenario de Huracán, dejó para la posteridad una frase que resume el sentimiento: 

"Es el más porteño de todos los partidos que el fútbol argentino pueda ofrecer. Porque más allá de que hay tantos Huracanes y San Lorenzos en el país, la referencia barrial es ineludible. Y también el respeto, siempre presente más allá de la despreciable violencia de barras"

Durante la era amateur, ambos fueron protagonistas de los campeonatos de los años 20, y ya con el profesionalismo cada uno tuvo su momento de gloria: el San Lorenzo del Metropolitano 1968, campeón invicto, y el Huracán de 1973, el equipo de Menotti que le dio al Globo su último título de liga.

San Lorenzo del Metropolitano 1968

El San Lorenzo del Metropolitano 1968, dirigido por el brasileño Tim, se quedó con la zona A con 36 puntos, producto de 14 victorias y 8 empates, y cerró el Metropolitano sin derrotas, con 44 goles a favor y 10 en contra. El apodo de “Matadores” le llegó desde el periodismo por la formación de estrellas por jugadores como Rendo, Telch, Veglio, Veira, Cocco, Bismark Villar, Antonio Rosl y Albrecht. 

 

El Huracán del Flaco Menotti pasó a la historia como un referente del fútbol lírico argentino gracias a su propuesta de posesión, ataque y juego estético. Con un once inolvidable conformado por figuras como Carlos Babington, Miguel Ángel Brindisi y René Houseman, el equipo aseguró el título el 16 de septiembre a pesar de caer ante Gimnasia y Esgrima La Plata.

Estadísticas

En números, la ventaja es del Ciclón. En el profesionalismo se enfrentaron en 185 ocasiones antes del último partido, con 82 triunfos de San Lorenzo, 48 de Huracán y 55 empates, y en el historial oficial completo, que suma 193 partidos, la cuenta marca 87 victorias azulgranas, 49 del Globo y 56 igualdades. Además, San Lorenzo se impone con claridad cuando juega de local, con 44 victorias, 25 empates y 18 derrotas en 87 encuentros.

Aun así, el presente reciente viene más parejo y con sello quemero. Huracán se acostumbró a ganar como local, ya que sus últimas seis victorias en el clásico llegaron en su cancha, y la última vez que festejó de visitante fue en el Clausura 2009, con aquel 1-0 de Paolo Goltz en La Bombonera. Entre los recuerdos grandes del Globo figura también el gol de “Tito” Villa en 2001. Y en los últimos siete clásicos hubo cinco empates y dos triunfos de Huracán: el 2-0 del Apertura 2025 y el 1-0 del Apertura 2026.

En definitiva, el primer clásico fue una muestra cabal de lo que sería la historia de esta rivalidad: tuvo lluvia, goles, expulsados y una victoria polémica del conjunto azulgrana cuando ni siquiera existía el VAR para chequear. Hoy, si bien el Globo ha recuperado el sabor dulce del éxito en el derbi, las noticias pasan también bajo otra óptica: la tormenta financiera y política de San Lorenzo frente a la estabilidad y orden de Huracán. Pese a ello, cada encuentro siempre servirá "para salvar el año", estén como estén.