En el marco del V Congreso Internacional de Primera Infancia y Familia, organizado por la Municipalidad de San Miguel, Marina Charpentier participó del conversatorio “En primera persona. Adicciones y salud mental”. La madre del cantante Santiago “Chano” Charpentier, en representación de la ONG Familia Esperanza, compartió sus aprendizajes personales y las experiencias de otras madres que atraviesan desafíos similares.
“Un terapeuta especializado en adicciones me dijo: ‘Sí, tu hijo es un adicto, pero vos sos codependiente, y tenés que participar de grupos’. Y yo hacía casi 20 años que estaba en terapia; sin embargo, nunca nadie me había hablado de la dependencia emocional. Entonces, le empecé a poner nombre a lo que me pasaba”, relató durante el diálogo con la secretaria de Infancia y Familia de San Miguel, Yésica Grillo.
Charpentier planteó la necesidad de incorporar la educación emocional a la currícula escolar como una herramienta de prevención y acompañamiento desde los primeros años de vida: “Necesitamos educación emocional como materia en las escuelas. Para mí, desde el jardín de infantes; así como se aprende geografía, física o tantas cosas que no sé si las usamos tanto. No hay proyectos de ley presentados”, reclamó.
También manifestó su preocupación por las situaciones de sufrimiento que atraviesan niños y adolescentes y que, en ocasiones, pasan inadvertidas para su entorno: “Tenemos un montón de casos todos los días de pibes que nadie vio; ni la maestra, ni el vecino, ni los padres. El suicidio adolescente es la primera causa de muerte hoy en jóvenes. Entonces, ¿cómo es que nadie vio nada?”, se preguntó.
Durante el encuentro, la madre de Chano también reflexionó sobre su propia experiencia como madre y reconoció que, en su intento de proteger a sus hijos, buscó evitarles dificultades y frustraciones que podrían haberlos ayudado a asumir responsabilidades.
“Me fui dando cuenta que uno tiene que aprender; la adicción es una enfermedad de falta de límites, y uno tiene que darle herramientas a los hijos para hacerse fuertes; eso que yo no tuve. No porque mis padres no hayan querido hacer lo mejor; tal vez no pudieron y yo tampoco”, expresó.
En ese sentido, contó que muchas veces intervino para facilitarles las cosas a sus hijos, incluso cuando debían afrontar las consecuencias de sus decisiones. “Fui muy complaciente con mis hijos, los ayudé demasiado. Le facilité cosas a mi hijo Chano; él tendría que haber repetido de año en el secundario, yo le ponía 500 maestras particulares para que pasara”, recordó. A partir de esa experiencia, reconoció que permitir que los hijos enfrenten las consecuencias de sus actos también forma parte de la educación.

“Tal vez era bueno que repitiera y dijera: ‘Este es mi problema, esto es lo que yo hice, lo que yo no hice, y esta es la consecuencia’. Bueno, enseñarle a los hijos que las cosas tienen consecuencias y que tienen que hacerse cargo de sus acciones. Yo les evité todo tipo de dolor, de frustración”, admitió.
Finalmente, Charpentier sintetizó su mirada sobre la crianza y la responsabilidad de los adultos en la formación de los hijos: “Educar es poner límite, el límite es amor, la educación implica sostener, decir: ‘En esta casa estos son mis valores’”.
La quinta edición del Congreso Internacional de Primera Infancia y Familia se realizó en el Colegio Máximo de San Miguel, bajo el lema “Acompañar la vida siempre”, con eje en las políticas públicas, las estrategias de intervención y las experiencias vinculadas con la infancia y las familias.
La apertura estuvo a cargo del intendente de San Miguel, Jaime Méndez; del secretario de Salud de San Isidro, Pablo de la Torre, impulsor del congreso, y de la secretaria de Infancia y Familia, Yésica Grillo.
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— Jaime Méndez (@jaimemendezh) October 22, 2026
Las reflexiones de Charpentier sobre las adicciones y el acompañamiento familiar se producen en medio del debate parlamentario por la modificación de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, sancionada en 2010.
El proyecto impulsado por el Gobierno propone cambios en los criterios para las internaciones involuntarias, el abordaje de las adicciones y la intervención de los equipos profesionales. La iniciativa también contempla modificaciones en el seguimiento de los pacientes y en la participación de sus familias.
El miércoles 21 de octubre, las comisiones de Salud y de Legislación General del Senado consiguieron emitir dictámenes de mayoría y minoría, por lo que la propuesta quedó habilitada para su eventual tratamiento en el recinto. Sin embargo, el oficialismo todavía no tiene asegurados los votos para aprobarla.
Uno de los principales puntos de discusión es cómo se garantizarán los recursos para aplicar los cambios en las provincias. Mientras el Gobierno sostiene que la modificación busca mejorar la respuesta del sistema sanitario ante situaciones de riesgo, distintos sectores reclaman precisiones sobre las obligaciones financieras del Estado nacional.

Por el momento, la reforma no fue sancionada y continúa vigente la Ley 26.657. El debate legislativo mantiene en discusión cómo articular la atención sanitaria, la prevención, el acompañamiento de las familias y la respuesta institucional ante situaciones complejas de salud mental y consumos problemáticos.