24/10/2026 - Edición Nº1355

Policiales

Una condena entre dos países

De la Argentina a España y de regreso: el recorrido judicial del condenado por la Masacre de Flores

24/10/2026 | Fructuoso Álvarez González fue trasladado en 2004 para continuar preso en su país de origen, pero quedó libre cuatro años después.


por Redacción NewsDigitales


Cuando Fructuoso Álvarez González regresó a la Argentina, en diciembre de 2008, habían pasado apenas 16 días desde que la Justicia española lo dejara en libertad. Había viajado a España como un condenado que debía continuar preso y volvía con una resolución que daba por terminada su pena. Ese contraste abrió otro capítulo del caso: la discusión sobre si la prisión perpetua impuesta por los tribunales argentinos estaba cumplida.

El estreno de la serie documental La Masacre de Flores, disponible desde el 22 de octubre en HBO Max, vuelve a poner en primer plano una historia judicial que se prolongó mucho después del juicio. Para Matías Bagnato, único sobreviviente del incendio, la condena no había cerrado la posibilidad de volver a encontrarse con el asesino de su familia.

Álvarez González recibió prisión perpetua en noviembre de 1995 por el ataque del 17 de febrero de 1994. En el incendio murieron José Bagnato, su esposa Alicia Plaza, sus hijos Fernando y Alejandro, y Nicolás Borda, un amigo que se había quedado a dormir. Matías tenía 16 años. La condena fue confirmada en 1996.

El traslado y la libertad en España

En 2004, su nacionalidad española le permitió acceder al traslado para continuar el cumplimiento de la condena en su país de origen. La medida, habitualmente mencionada como una extradición, se instrumentó mediante el tratado bilateral sobre traslado de condenados. Su finalidad era que siguiera cumpliendo la pena en España.

Pero la ejecución tomó otro rumbo. Según el Ministerio Público Fiscal, la Justicia española convirtió la prisión perpetua en una sanción de 20 años y le concedió la libertad definitiva el 22 de noviembre de 2008. El 8 de diciembre ya estaba nuevamente en territorio argentino.

Las amenazas telefónicas que Bagnato atribuyó al condenado impulsaron la reapertura del expediente de ejecución. La Justicia argentina retomó el control de la pena y dispuso que Álvarez González fuera detenido para continuar cumpliéndola. La discusión pasó a concentrarse en los efectos de la decisión española sobre la condena dictada aquí.

La recaptura y el error del cómputo

El 3 de diciembre de 2011, Álvarez González fue detenido en Tortuguitas, en un operativo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. La revisión del caso  detectó además un error: los cómputos anteriores situaban su detención el 21 de febrero de 1993, un año antes de la fecha real. La defensa sostuvo que ese cálculo estaba firme y cuestionó que pudiera modificarse en perjuicio del condenado.

El 19 de septiembre de 2014, Casación convalidó por mayoría la corrección. También respaldó el argumento que distinguía ambos problemas: el error de fecha podía subsanarse, mientras que la conversión de la perpetua en 20 años había sido considerada por el juez de ejecución una vulneración del tratado. Hubo disidencia de Liliana Catucci, quien entendió que se había afectado la cosa juzgada.

El intento de volver a salir del país

La defensa buscó después una nueva salida hacia España mediante el extrañamiento, un mecanismo de expulsión previsto en la legislación migratoria. El pedido fue rechazado y Casación confirmó esa decisión en 2018. Los jueces consideraron que el condenado no tenía un derecho automático a obtener la expulsión y valoraron su regreso tras el primer traslado.

Álvarez González murió el 30 de abril de 2023 mientras permanecía detenido en Ezeiza.