23/10/2026 - Edición Nº1354

Política

Rumbo a 2027

¿Sin PASO? Milei, Bullrich, Macri y el peronismo con internas más picantes que nunca

23/10/2026 | La disputa por las primarias expone las tensiones de las principales fuerzas y acelera las definiciones electorales.



La posible eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) empieza a transformar el escenario político argentino mucho antes de que se definan las candidaturas presidenciales de 2027. Lo que el gobierno de Javier Milei presenta como una reforma del sistema electoral también abre interrogantes sobre los liderazgos, las alianzas y la manera en que las principales fuerzas resolverán sus disputas internas.

El debate encuentra a La Libertad Avanza atravesada por las recientes señales políticas de Patricia Bullrich, al PRO de Mauricio Macri ante la necesidad de definir su relación con el oficialismo y al peronismo intentando construir acuerdos entre sectores que mantienen profundas diferencias sobre su conducción.

El exministro de Desarrollo Social Daniel Arroyo puso el foco sobre esta cuestión durante su participación del jueves en Yuyito a la tarde, el programa de Yuyito González por Net TV, con la producción de Red Cube. Allí advirtió que el peronismo no tiene actualmente un liderazgo indiscutido y defendió la necesidad de resolver sus candidaturas mediante una competencia electoral.

"No hay un liderazgo natural en el peronismo y debe resolverse en una gran interna mediante una PASO", sostuvo Arroyo, quien también planteó que, si las primarias nacionales desaparecen, debería existir otro mecanismo de votación.

Su planteo permite ampliar la mirada hacia el conjunto del sistema político: la discusión ya no pasa únicamente por la continuidad de las PASO, sino por la manera en que cada espacio se prepara para ordenar sus propias aspiraciones de poder.

Milei y Bullrich: las primeras señales de una discusión que mira a 2027

En La Libertad Avanza, Javier Milei mantiene su proyecto de reelección como referencia central del armado oficialista. Sin embargo, las declaraciones recientes de Patricia Bullrich introdujeron nuevas preguntas sobre el futuro político de la coalición gobernante.

La senadora afirmó que está preparada para ejercer la Presidencia, aunque aclaró que eso no significa que haya decidido competir en 2027. "No es que quiera serlo, estoy preparada para serlo", explicó Bullrich, quien también reconoció que Milei tiene prioridad para encabezar una eventual candidatura del oficialismo.

El Presidente respondió sin confrontar directamente con su exministra de Seguridad. Reconoció su preparación, pero advirtió sobre la existencia de sectores que imaginan una continuidad del proyecto libertario sin su figura. "Quieren inventar el mileísmo sin Milei", expresó el mandatario al referirse a las especulaciones que atribuyó al denominado círculo rojo.

Las declaraciones de ambos no constituyen una ruptura ni confirman una futura competencia electoral. Sin embargo, permiten observar que la discusión sobre los liderazgos empieza a ocupar un lugar dentro del oficialismo.

La eliminación de las PASO adquiere una dimensión particular en ese contexto. Sin primarias nacionales, una eventual disputa por las candidaturas debería resolverse mediante acuerdos internos u otros procedimientos definidos por el espacio.

Bullrich, además, aporta una experiencia que atraviesa directamente esta discusión: ganó las primarias presidenciales de Juntos por el Cambio en 2023 frente a Horacio Rodríguez Larreta, aunque considera que aquella competencia debilitó a la coalición. "Quedó herida nuestra coalición y muchos votos luego fueron a Massa", recordó.

La contradicción es significativa: el mecanismo que le permitió imponerse como candidata presidencial es el mismo cuya eliminación impulsa actualmente el Gobierno que integra.

Macri y el PRO: entre la alianza con Milei y la necesidad de conservar identidad

Para Mauricio Macri, la discusión sobre las PASO coincide con otra decisión relevante: cómo posicionar al PRO frente a La Libertad Avanza en las elecciones de 2027.

El partido mantiene acuerdos parlamentarios y espacios de diálogo con el oficialismo, pero sus dirigentes no exhiben una posición completamente uniforme sobre el futuro de las primarias ni sobre el alcance de una eventual alianza electoral.

La continuidad de las PASO permitiría, por ejemplo, dirimir diferencias entre sectores que pretendan competir dentro de una misma coalición. Su eliminación obligaría a buscar otros mecanismos de selección o a alcanzar acuerdos previos sobre las candidaturas.

El problema para el PRO no se limita a la elección presidencial. También involucra los armados provinciales, la Ciudad de Buenos Aires y la posibilidad de sostener una representación política diferenciada.

En ese escenario aparecen posiciones como la de María Eugenia Vidal, quien recientemente expresó su intención de construir una segunda fuerza política y relegar al kirchnerismo al tercer lugar.

La definición refleja una aspiración propia dentro del partido, pero también deja planteado un interrogante: qué espacio político pretende ocupar el PRO si La Libertad Avanza continúa siendo su principal referencia para los acuerdos electorales.

El debate por las primarias se convierte, así, en una pieza más de una negociación que involucra identidad partidaria, alianzas y distribución de candidaturas.

El peronismo y una pregunta incómoda: ¿quién decide quién será el candidato?

La situación del peronismo presenta características diferentes. Allí, la defensa de las PASO aparece vinculada directamente con la necesidad de encontrar un mecanismo para resolver las disputas entre sus principales sectores.

La reunión del jueves entre Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, gobernadores y jefes parlamentarios dejó un acuerdo para sostener las primarias y continuar las conversaciones destinadas a construir un frente político más amplio.

Sin embargo, el encuentro no resolvió la discusión sobre las candidaturas ni las diferencias que atraviesan al kirchnerismo, al sector que responde al gobernador bonaerense y a otros espacios del justicialismo.

Es precisamente en ese escenario donde adquieren relevancia las palabras de Daniel Arroyo. "Los liderazgos nacen de abajo hacia arriba", afirmó el exministro durante su participación en Yuyito a la tarde.

Arroyo también rechazó la posibilidad de que las candidaturas sean definidas exclusivamente mediante acuerdos entre unos pocos dirigentes. "Quiero que se defina votando", sostuvo.

El planteo interpela directamente al peronismo, que busca construir una alternativa nacional mientras convive con distintas aspiraciones de conducción.

Axel Kicillof aparece como una de las figuras centrales de esa discusión, con un espacio político propio y diferencias conocidas con sectores del kirchnerismo. Máximo Kirchner conserva un papel relevante en la estructura partidaria, mientras Sergio Massa participa de las conversaciones destinadas a reorganizar la coalición.

A ese escenario se suman los gobernadores, cuyas prioridades territoriales y relaciones con el Gobierno nacional no siempre coinciden.

Las PASO ofrecen una herramienta para resolver una eventual competencia mediante el voto, pero no garantizan por sí mismas la unidad posterior. Su eliminación, en cambio, trasladaría esa responsabilidad a los mecanismos internos que el espacio logre acordar.

La discusión deja al descubierto un problema que trasciende la reforma electoral: el peronismo todavía necesita definir no solamente quién lo representará en 2027, sino también cómo construirá legitimidad para esa candidatura.

Los gobernadores, una pieza clave en el armado de las alianzas

Mientras las principales figuras nacionales discuten sus estrategias, los gobernadores ocupan un lugar central en las negociaciones.

El Gobierno necesita apoyos parlamentarios para avanzar con la reforma, pero esos acuerdos se desarrollan en paralelo a las conversaciones sobre el Presupuesto 2027 y los futuros armados electorales. La situación introduce intereses territoriales que no siempre coinciden con las prioridades de las conducciones nacionales.

Para algunos mandatarios, las PASO representan una herramienta útil para organizar coaliciones. Otros consideran conveniente reducir el calendario electoral o evitar competencias internas que puedan generar divisiones.

La posición de los gobernadores también puede resultar decisiva para definir la composición de futuras alianzas entre La Libertad Avanza, sectores radicales y fuerzas provinciales.

De esta manera, la discusión sobre las primarias se entrelaza con una negociación política más amplia, en la que las decisiones nacionales y provinciales se condicionan mutuamente.

Una discusión que anticipa las disputas de 2027

El futuro de las PASO permanece abierto, pero el debate ya tiene consecuencias políticas.

La Libertad Avanza debe compatibilizar su proyecto de continuidad con las aspiraciones de sus dirigentes y las negociaciones con sus aliados. El PRO necesita resolver qué grado de autonomía conservará frente al oficialismo. Y el peronismo enfrenta el desafío de construir una candidatura compartida entre sectores que todavía no alcanzaron un acuerdo sobre su conducción.

En ese escenario, las declaraciones de Daniel Arroyo aportan una pregunta que excede al justicialismo: ¿las candidaturas deben surgir de la competencia electoral o de los acuerdos entre las conducciones partidarias?

No existe una respuesta única entre las fuerzas políticas. La experiencia de 2023, las negociaciones actuales y las diferentes posiciones sobre las primarias muestran que cada alternativa tiene consecuencias sobre la organización de las coaliciones.

La discusión de fondo, entonces, no es solamente si habrá PASO en 2027. Es quiénes tendrán la capacidad de definir las candidaturas y qué mecanismos utilizarán para hacerlo.

Antes de que comience formalmente la campaña presidencial, esa disputa ya atraviesa a las principales fuerzas políticas argentinas.

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