23/10/2026 - Edición Nº1354

Economía

El destino del dinero

Fondos de Asistencia Laboral: cómo invertirán y reunirían 10.000 millones de dólares

23/10/2026 | Ya hay 121 fondos y dos fideicomisos registrados para administrar los aportes de las empresas. El sistema debutará en diciembre y tendrá un año de acumulación.



Los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) se preparan para convertirse en un nuevo actor del mercado financiero argentino. Los recursos que las empresas deberán acumular para afrontar indemnizaciones se invertirán en bonos, depósitos bancarios y deuda privada, bajo reglas específicas.

Las estimaciones difundidas por el sector anticipan que el sistema podría administrar unos USD 10.000 millones en sus primeros cinco años. Es una proyección sobre el volumen que alcanzaría el negocio, no dinero que ya esté disponible.

Según los datos de la Comisión Nacional de Valores (CNV), la estructura inicial cuenta con 54 sociedades gerentes, 121 fondos comunes de inversión y dos fideicomisos financieros registrados para participar. 

Cómo funcionará el sistema

Los FAL fueron creados para ayudar a los empleadores privados a afrontar los pagos derivados de la finalización de una relación laboral, entre ellos las indemnizaciones por despido.

Cada empresa tendrá una cuenta individual vinculada a una entidad habilitada. Los aportes mensuales se canalizarán a través de ARCA, que actuará como agente de derivación hacia el fondo correspondiente.

La contribución será del 2,5% de las remuneraciones sujetas a contribuciones para las MiPyMEs y determinadas entidades sin fines de lucro, y del 1% para el resto de los empleadores privados alcanzados. 

Mientras no se utilicen para afrontar las prestaciones previstas, los recursos serán administrados e invertidos por las entidades autorizadas. Así, el esquema conectará el financiamiento de las obligaciones laborales con el mercado de capitales.

En qué podrán invertir

La Resolución 1276/2026 del Ministerio de Economía establece un menú acotado de inversiones y límites para distribuir el dinero:

  • Deuda del Estado nacional: títulos con las modalidades de rendimiento admitidas, como tasa fija, ajuste por inflación, TAMAR o instrumentos duales.
  • Bonos provinciales y de CABA: hasta el 15% del patrimonio total, con un máximo de 5% por jurisdicción.
  • Obligaciones negociables de empresas privadas: hasta el 20% del fondo, con un límite de 10% por emisor y sus vinculadas.
  • Depósitos bancarios: hasta el 15% en una misma entidad financiera y sus vinculadas.

Los bonos provinciales y las obligaciones negociables deberán contar con oferta pública, negociación en mercados autorizados y calificación AAA en escala nacional otorgada por al menos dos calificadoras.

Además, existe un tope conjunto del 10% para los instrumentos cuyo rendimiento esté vinculado al tipo de cambio, incluido el componente correspondiente de los bonos duales. Los activos deberán integrarse y pagarse en pesos. 

La posibilidad de comprar títulos públicos abre una fuente adicional de demanda para la deuda nacional. Su peso efectivo dependerá de cuánto recauden los fondos y de las decisiones de sus administradores dentro de esas reglas.

El desafío de pagar despidos

Para las administradoras, el cambio no consiste solamente en recibir más dinero. También deberán organizar un sistema capaz de transferir recursos a los trabajadores cuando corresponda afrontar una indemnización.

El presidente de la Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión (CAFCI), Valentín Galardi, explicó durante un encuentro del IAEF que el esquema tendrá características de un inversor institucional, reunirá aportes periódicos y podría acumular un patrimonio considerable.

Sin embargo, presenta una dificultad para planificar las inversiones, no es sencillo anticipar cuándo una empresa necesitará utilizar los fondos. A diferencia de un sistema jubilatorio, en el que pueden estimarse las fechas de retiro, los despidos no tienen un calendario preestablecido.

Por eso, los administradores deberán combinar la búsqueda de rendimientos con la disponibilidad de efectivo. La regulación exige mantener al menos un 10% del patrimonio en activos de alta liquidez y bajo riesgo de mercado.

Cuándo comenzarán los pagos

El Gobierno postergó la entrada en vigencia del régimen del 1 de noviembre al 1 de diciembre de 2026. También amplió de seis a doce períodos mensuales completos y consecutivos la carencia mínima antes de utilizar los recursos.

El Decreto 1228/2026 establece que ese plazo se contará desde el mes en que ARCA registre la integración efectiva de la primera contribución del empleador. 

Con el nuevo calendario, el primer aporte corresponderá a las remuneraciones devengadas en diciembre, cuyo ingreso operará en enero de 2027. Para quienes comiencen entonces y completen los períodos exigidos, los recursos podrían empezar a utilizarse desde enero de 2028. 

Durante esa etapa inicial, el sistema acumulará aportes y rendimientos. El desafío posterior será contar con fondos disponibles para afrontar las obligaciones laborales, aun cuando varias empresas necesiten utilizarlos al mismo tiempo.