por Redacción NewsDigitales
Los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca, y Gustavo Sáenz, de Salta, presionan para impulsar la llegada de Ariel Lijo a la Corte Suprema de Justicia. Ambos enfrentan obstáculos constitucionales para buscar un nuevo mandato y ven en el juez federal una posibilidad de mejorar sus chances de reelección. La maniobra, sin embargo, abrió una nueva tensión entre el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y el sector de los Menem.

El presidente Javier Milei no quiere que se trate la designación de Lijo durante este año y prefiere postergar la discusión para 2027. Pero los mandatarios del norte buscan acelerar las conversaciones y presionan para alcanzar un acuerdo que también incluya la suspensión de las PASO.
Según publicó La Política Online (LPO), una de las alternativas es votar el pliego del juez junto con la reforma electoral. La propuesta es resistida por la mesa política libertaria, que teme que los gobernadores acompañen el nombramiento y luego no respalden la suspensión de las primarias.
En la Casa Rosada rechazan mezclar ambas discusiones. “Si les damos a Lijo antes de votar las PASO nos van a terminar cagando”, señalaron fuentes del Ejecutivo, en una frase que refleja la desconfianza hacia los acuerdos con los mandatarios provinciales.

La negociación también involucra el futuro de Mahiques. Los gobernadores le habrían ofrecido impulsar su designación como procurador general de la Nación, un cargo vitalicio. La propuesta habría despertado el interés del ministro, que hasta ahora se mostraba reticente a avanzar con la búsqueda de los dos tercios necesarios para aprobar el pliego de Lijo.
Ese acercamiento chocó con Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, y con su primo Eduardo “Lule” Menem, que no quieren cerrar acuerdos con los gobernadores por la Corte ni por la suspensión de las PASO. El sector riojano prioriza conservar el control de la estructura política de La Libertad Avanza y proyecta una estrategia de largo plazo, con la expectativa de que un Menem vuelva a gobernar la Argentina en 2031.

Mahiques llegó al Ministerio de Justicia con el respaldo de los Menem y con el objetivo de desplazar la influencia de Santiago Caputo, quien había manejado el área durante los primeros dos años de la gestión libertaria. Ahora, el acercamiento con los gobernadores amenaza con alterar ese equilibrio interno.
En el Gobierno también hay sectores que consideran que no pueden mantener indefinidamente en espera al juez, que continúa siendo una figura de peso en los tribunales de Comodoro Py. Este jueves, Lijo citó a indagatoria a los Kovalivker en la causa ANDIS, una investigación que genera preocupación en el entorno de Karina Milei y de los Menem.

La llegada del magistrado a la Corte, de todos modos, no garantizaría un fallo favorable para los gobernadores. Un pronunciamiento que habilitara sus reelecciones inmediatamente después de su nombramiento podría desatar una fuerte controversia política y judicial.
Sáenz comenzó a moverse en clave electoral en Salta y se mostró junto al intendente Emiliano Durand, a quien identifica como uno de sus principales competidores por la gobernación. La dirigente libertaria Emilia Orozco también busca autorización de la Casa Rosada para lanzarse, aunque todavía no habría recibido una definición del sector de los Menem.

En Catamarca, Jalil enfrenta otra dificultad: la interna del peronismo. El gobernador evalúa una candidatura a senador, mientras Lucía Corpacci y otros sectores habían impulsado a Gustavo Saadi como candidato para confrontar con Milei. Sin embargo, las encuestas que le atribuyen a Corpacci un nivel de conocimiento superior al de Saadi reabrieron la discusión sobre quién debería encabezar la disputa.
La negociación por Lijo expone así dos conflictos que se cruzan: la preocupación de los gobernadores por sus límites constitucionales y la disputa por el control político dentro de La Libertad Avanza. Mientras Milei busca postergar el debate, Jalil y Sáenz intentan convertir el nombramiento judicial en una pieza clave de su futuro electoral.