24/10/2026 - Edición Nº1355

Internacionales

Brasil 2026

Flávio Bolsonaro atrae más votos de terceros, pero Datafolha marca empate con Lula

24/10/2026 | Datafolha da 47% a Flávio y 46% a Lula; los votos de los candidatos eliminados favorecen al senador.



El sondeo de Datafolha publicado este viernes 23 de octubre mantiene a Flávio Bolsonaro con 47% de intención de voto y ubica a Luiz Inácio Lula da Silva en 46%. El punto de diferencia constituye una ventaja numérica del senador, pero no una ventaja estadística concluyente. El margen de error nacional es de dos puntos porcentuales. Tras excluir blancos, nulos e indecisos, ambos candidatos alcanzan el 50% de los votos válidos.

La comparación con el estudio del 16 de octubre muestra una elección más cerrada. Bolsonaro conservó el 47%, Lula avanzó del 45% al 46% y la distribución de votos válidos pasó de 51% contra 49% a un empate. El antecedente de la primera vuelta fue diferente: el resultado oficial registró 47,03% para Bolsonaro y 45,16% para Lula. Las encuestas actuales miden preferencias para una nueva votación, no modifican aquel escrutinio.

 

Brasil celebrará la segunda vuelta presidencial el domingo 25 de octubre. Las diferencias regionales forman parte del análisis electoral.

La ventaja de Bolsonaro entre los votantes de candidatos eliminados

La diferencia más favorable a Flávio aparece entre los electores que apoyaron a Augusto Cury, Renan Santos, Ronaldo Caiado o Romeu Zema. Dentro de ese grupo, el 47% declara que votará por el senador del Partido Liberal y el 26% por Lula. Otros 21% prefieren votar en blanco o anular su sufragio, mientras el 6% continúa indeciso. La distancia de 21 puntos corresponde únicamente a ese segmento electoral y no representa una ventaja equivalente en el conjunto del país.

La comparación semanal muestra que Bolsonaro conserva una mayor capacidad de atracción entre quienes eligieron terceras candidaturas. En el relevamiento anterior reunía 46% de esos apoyos, frente al 27% de Lula. Ahora alcanza 47% contra 26%, mientras blancos y nulos descienden del 23% al 21%. Las variaciones individuales son pequeñas y el margen de error del subgrupo es mayor que el nacional. Sin embargo, ambas mediciones reflejan una preferencia relativa sostenida por el candidato opositor.

Flávio Bolsonaro durante una entrevista con periodistas en el Senado Federal de Brasil en septiembre de 2026

Flávio Bolsonaro durante una entrevista en el Senado, el 1 de septiembre de 2026. Foto: Geraldo Magela/Agência Senado, CC BY-SA 4.0.

El voto evangélico, el rechazo y los límites del empate nacional

El electorado evangélico constituye uno de los principales espacios de fortaleza de Flávio Bolsonaro. El senador concentra allí 69% de intención de voto, frente al 26% de Lula, después de registrar 62% y 29% una semana antes. En la región sur también mantiene una ventaja considerable, de 58% contra 33%. Estos porcentajes ayudan a explicar su competitividad, aunque su impacto nacional depende del tamaño de cada segmento y de cuántos electores concurran efectivamente a votar.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en el Palacio de la Alvorada en julio de 2026

Luiz Inácio Lula da Silva en el Palacio de la Alvorada, Brasilia, el 9 de julio de 2026. Foto: Ricardo Stuckert/Lula Oficial, CC BY-SA 4.0.

Lula compensa parcialmente esa fortaleza opositora mediante ventajas en otros grupos sociales y territoriales. En el nordeste registra 65%, frente al 30% de Bolsonaro. Entre personas con ingresos familiares de hasta dos salarios mínimos obtiene 54% contra 39%, mientras entre católicos alcanza 55% frente a 39%. La distribución permite comprender cómo ambos candidatos pueden dominar segmentos diferentes y, simultáneamente, permanecer empatados a escala nacional. Ninguna de estas ventajas sectoriales garantiza por sí sola una mayoría.

Los índices de rechazo representan un obstáculo para la ampliación electoral de ambas candidaturas. El nuevo Datafolha registra 46% de rechazo exclusivo a Flávio y 45% a Lula. Una semana antes eran 44% y 46%, respectivamente. La subida del rechazo al senador introduce un límite importante para su crecimiento, incluso mientras atrae más apoyos de las candidaturas eliminadas. Captar electores políticamente próximos y convencer a quienes rechazan una candidatura son desafíos diferentes, especialmente en una disputa tan ajustada.

La percepción sobre quién ganará favorece más claramente al candidato del Partido Liberal que la propia intención de voto. El 53% de los entrevistados considera que Bolsonaro vencerá en la segunda vuelta, mientras el 39% anticipa una victoria de Lula. En la encuesta anterior los valores eran 54% y 37%. Esta medición expresa expectativas, no sufragios comprometidos. Un ciudadano puede creer que el senador ganará la elección y, al mismo tiempo, manifestar su intención de votar por el presidente.

El margen para cambiar de candidato antes del domingo es reducido, aunque todavía existen espacios de incertidumbre. El 94% de los entrevistados asegura tener decidido su voto, pero entre los antiguos electores de Cury, Santos, Caiado y Zema esa proporción disminuye al 77%. Además, entre quienes participaron en la primera vuelta, Bolsonaro registra 51% de votos válidos frente al 49% de Lula. La participación electoral será relevante para comprender la diferencia entre esa estimación y el empate nacional.

La segunda vuelta del domingo 25 de octubre definirá una competencia que ninguna de las mediciones permite resolver anticipadamente. El último estudio de Datafolha entrevistó presencialmente a 2.520 personas en 154 municipios entre el 20 y el 22 de octubre, con 95% de confianza y registro BR-09709/2026. El Tribunal Superior Electoral establece la votación entre las 8 y las 17, hora de Brasilia. Bolsonaro mantiene una capacidad comprobable de atraer apoyos de terceros candidatos, pero el resultado dependerá del voto efectivo.