por Redacción NewsDigitales
A horas de la segunda vuelta del domingo 25 de octubre, la pelea entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y el senador Flávio Bolsonaro (PL) también se juega en el fútbol.
Jugadores, ex futbolistas y entrenadores usaron las redes sociales, las conferencias de prensa y hasta los festejos de títulos para mostrar su preferencia.
El caso de mayor repercusión fue el de Neymar. El jueves 22, el delantero del Santos respondió en Instagram a un video del rapero MC Cabelinho, que difundía acusaciones contra Flávio y pedía el voto por Lula. “Dito isso... 22” (“Dicho esto... 22”), escribió, en alusión al número del candidato del PL.
Hasta entonces solo había hecho gestos. En agosto se había mostrado con Flávio y le había firmado una camiseta, y que el día de la primera vuelta había hecho el número 22 con los dedos. En 2022 respaldó a Jair Bolsonaro. El Santos aclaró que se trata de una manifestación personal y no institucional.
Renato Gaúcho, entrenador de Gremio, mostró su preferencia el domingo 11, después del Gre-Nal. Lo hizo mientras criticaba a la prensa por la cobertura de un caso judicial que involucra a uno de sus asistentes. “No debería decir esto, pero por eso soy Bolsonaro", dijo.
Daniel Alves publicó un video el 5 de octubre para anunciar su apoyo a Flávio, con una justificación religiosa. “Estoy haciendo política, la política de la obediencia”, dijo. Aseguró además haber recibido una orientación espiritual con el nombre y el número del candidato.
São Marcos, ex arquero de Palmeiras y campeón del mundo en 2002, publicó una foto con la bandera de Brasil, criticó una movilización del diputado André Janones y cerró su mensaje con el número 22.
Alemão, delantero del Rayo Vallecano, acusó al PT de dejar al país “en la miseria” y escribió en sus historias de Instagram que “la victoria debe ser de los que desean cambio”, según TMC.
En el futsal, Falcão publicó un video junto al senador y dijo que lo vota “por el cambio”. Osvaldo, delantero de Vitória, apoyó publicaciones de Flávio y del diputado Nikolas Ferreira.
Por su parte Felipe Melo, ex volante de la Selección, también figura entre los apoyos a Flávio en los relevamientos de A Tarde y Futebol Interior, aunque ninguno de los dos cita una declaración suya.

Entre los futbolistas en actividad, el apoyo más explícito llegó de Paulinho, delantero de Palmeiras. Declaró su voto por Lula y lo justificó con programas como Bolsa Família, ProUni, las cuotas universitarias y Minha Casa, Minha Vida. Palmeiras reiteró que mantiene neutralidad partidaria.
El fútbol femenino aportó una de las imágenes de la campaña. El 3 de octubre, las jugadoras de São Paulo celebraron el título del Brasileirão Femenino pidiendo el voto por Lula y haciendo la “L”.
La arquera Carlinha fue más allá: “Nunca más Bolsonaro en el poder” afirmó. Ary Borges, mediocampista de la Selección, también se pronunció por el presidente y lo vinculó con su trayectoria y con la desigualdad social.
Entre los ex jugadores, Raí, ídolo de São Paulo y campeón del mundo en 1994, fue directo: “Voto a Lula porque amo la democracia, amo la libertad". Juninho Pernambucano le escribió al presidente “Contá conmigo”, en referencia a un cuarto mandato.
Neto, ídolo de Corinthians y conductor de televisión, ya había anticipado en 2025, en un video con José Dirceu, que apoyaría la reelección. Walter Casagrande mantiene su postura a favor de Lula y crítica del bolsonarismo.

Raphinha compartió publicaciones a favor de políticas sociales y del fin de la escala laboral 6x1, una bandera del gobierno. Según Band y Brasil de Fato, no declaró su voto.
Richarlison pidió a sus seguidores que voten y “analicen los planes de gobierno”, sin nombrar a ningún candidato. También escribió que siempre se posicionó “del lado de los estudiantes, los trabajadores y la ciencia”.
Lula le respondió en la misma publicación: “El voto es secreto, pero sabemos qué candidato te dio el ‘calote’ de la isla... Votá 13”. Se refería a la disputa por una mansión en Angra dos Reis que, según el delantero, le “tomó” un amigo de Flávio; el senador lo niega. El posteo se convirtió en un símbolo para los seguidores de Lula.