por Redacción NewsDigitales
El presidente argentino Javier Milei volvió a quedar involucrado en la campaña electoral de Brasil después del último debate entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, realizado este viernes 23 de octubre. Durante el encuentro, el mandatario brasileño utilizó la situación económica argentina para cuestionar las propuestas de su adversario y recibió este sábado una dura respuesta desde Buenos Aires.
A través de su cuenta en X, Milei calificó a Lula de “ladrón y mentiroso” y cuestionó los datos utilizados por el presidente brasileño. El intercambio se produjo a pocas horas del balotaje del domingo 25 de octubre, cuando los brasileños deberán elegir presidente entre Lula y Flávio Bolsonaro.
El episodio suma un nuevo capítulo a una relación política marcada por diferencias públicas entre ambos presidentes. Sin embargo, Brasil continúa siendo uno de los principales socios económicos y comerciales de la Argentina y ambos países comparten, además, la estructura institucional del Mercosur.
Durante el debate televisado por TV Globo, Lula recurrió al caso argentino para cuestionar la orientación económica que, según planteó, podría adoptar Flávio Bolsonaro en caso de llegar a la presidencia.
“En Argentina, la pobreza llegó al 40%. El pueblo está comiendo carne de burro”, afirmó el presidente brasileño antes de señalar que su rival había manifestado afinidad con el modelo económico de Milei.
La afirmación sobre la pobreza no coincide con el último dato disponible. Según la información del INDEC citada por verificadores brasileños, la pobreza alcanzó al 32,3 por ciento de la población durante el primer semestre de 2026. El indicador había sido del 41,7 por ciento en el segundo semestre de 2023 y llegó al 52,9 por ciento durante el primer semestre de 2024.
La referencia al consumo de carne de burro tampoco describe una práctica generalizada en la Argentina. Existen experiencias productivas puntuales, especialmente en zonas con restricciones ganaderas, pero los chequeos realizados después del debate calificaron la afirmación de Lula como engañosa por presentar esos casos como un fenómeno extendido.
Horas después del debate, Milei respondió a través de X. El presidente argentino retomó una publicación del economista Antonio Aracre que cuestionaba los datos utilizados por Lula y acusó al mandatario brasileño y a su equipo de campaña de difundir información falsa contra sus adversarios.
LULA LADRÓN Y MENTIROSO Su equipo de armado de campaña negativa (dedicado a crear mentiras sobre adversarios) le tendría que sugerir no usar los datos falsos que ellos inventan para ensuciar, ya que eso muestra que es un mentiroso y que además es el creador de la mentira. CIAO!
— Javier Milei (@JMilei) October 24, 2026
La reacción no se produjo mediante un comunicado de Cancillería sino desde la cuenta personal del jefe de Estado, aunque se suma a una secuencia de enfrentamientos políticos que durante las últimas semanas también tuvo consecuencias diplomáticas.
El pasado 20 de octubre, el ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil había cuestionado formalmente declaraciones de Milei sobre el sistema de voto electrónico y el Poder Judicial brasileño. Itamaraty sostuvo entonces que sus palabras constituían un “inaceptable intento de injerencia externa” en el proceso democrático del país.
Las referencias a Milei durante la campaña están vinculadas principalmente con las diferencias entre los modelos políticos y económicos que representan Lula y Flávio Bolsonaro.
El presidente brasileño utilizó en distintas oportunidades las políticas argentinas como punto de comparación para cuestionar a su rival, mientras que Flávio mantiene coincidencias políticas con sectores de la derecha regional y ha reivindicado aspectos del programa económico impulsado por el Gobierno argentino.
La aparición de la Argentina en el debate brasileño no se limita, sin embargo, a las diferencias ideológicas. Ambos países mantienen una relación económica estrecha, con cadenas productivas integradas, particularmente en la industria automotriz, además de un importante intercambio comercial y una agenda compartida dentro del Mercosur.
Por ese motivo, el resultado del domingo tendrá interés directo para Buenos Aires más allá de las afinidades políticas del próximo gobierno brasileño.
Las diferencias entre Milei y Lula ya generaron varios cruces públicos desde la llegada del libertario a la Casa Rosada. Aun así, los vínculos comerciales, diplomáticos y técnicos entre ambos países continuaron funcionando.
El balotaje del domingo definirá quién conducirá Brasil durante el próximo período y abrirá una nueva etapa en la relación bilateral.
Si Lula continúa al frente del gobierno, ambos países deberán administrar una relación presidencial marcada por las diferencias políticas. Si Flávio Bolsonaro se impone, el vínculo político con Milei podría presentar otro escenario, aunque las decisiones concretas sobre comercio, Mercosur e integración regional dependerán de las políticas que adopte el nuevo gobierno.
En cualquier caso, el último cruce confirma que la Argentina dejó de ser solamente un observador del balotaje brasileño y pasó a formar parte del propio debate electoral.