25/10/2026 - Edición Nº1356

Deportes


Lula vs. Bolsonaro

Del Mundial de México 1970 a la camiseta amarilla: la Selección de Brasil y la política

25/10/2026 | Del despido de Saldanha antes de México 1970 a la disputa por la camiseta amarilla: los momentos en que la Canarinha quedó atravesada por la política.


por Redacción NewsDigitales


Pocas instituciones brasileñas cargan con tanto simbolismo como la Selección. Por eso, en más de medio siglo, sus técnicos, sus jugadores y hasta su camiseta quedaron en el centro de disputas que excedieron lo deportivo.

El caso fundacional es el de México 1970. João Saldanha, periodista y militante del Partido Comunista Brasileño, había clasificado al equipo con una campaña perfecta en las Eliminatorias. Sin embargo, en marzo de 1970, a dos meses del Mundial, fue despedido.

Su salida quedó asociada a la frase: “Yo no armo el ministerio y el presidente no arma el equipo”. Fue su respuesta a la versión de que el general Emílio Garrastazu Médici pretendía la convocatoria de Dadá Maravilha. Resultados irregulares y conflictos internos sumaron a la situación.

Con Mário Zagallo en el banco, Brasil ganó su tercera Copa. El régimen recibió a los campeones en el Palacio del Planalto, y la marcha “Pra frente, Brasil” acompañó el éxito deportivo con la imagen de un país unido.

1978: el puño de Reinaldo

En el Mundial Argentina 78', el delantero Reinaldo festejó su gol ante Suecia con el puño en alto, en alusión a los Panteras Negras. Según su relato, la cúpula militar y la dirigencia de la entonces CBD le habían pedido que evitara ese tipo de gestos.

Durante la Copa de las Confederaciones de 2013, las protestas que empezaron contra el aumento del transporte se extendieron a todo el país e incluyeron críticas a los gastos para el Mundial. El “Não vai ter Copa” (“No va a haber Copa”) se transformó en consigna rumbo a 2014.


Mário Zagallo,gloria del fútbol de Brasil.

La camiseta amarilla, en disputa

En las movilizaciones de 2013, muchos manifestantes adoptaron el verde y amarillo como forma de diferenciarse de los partidos políticos. En los años siguientes, la camiseta se volvió protagonista de las manifestaciones a favor del juicio político a Dilma Rousseff y luego quedó asociada a sectores de la derecha.

El punto más crítico llegó con los ataques a las sedes de los tres poderes en Brasilia, el 8 de enero de 2023, cuando muchos de los participantes vestían la camiseta.

Al día siguiente, la CBF se pronunció: “La camiseta de la Selección es un símbolo de la alegría de nuestro pueblo. Es para alentar, vibrar y amar al país. La CBF es una entidad apartidaria y democrática”.