25/10/2026 - Edición Nº1356

Política

BALOTAJE

Lula denunció obstáculos al transporte público y pidió extender el horario de votación

25/10/2026 | El presidente brasileño advirtió sobre presuntas maniobras para dificultar el traslado de votantes a las urnas.



El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió extender el horario de votación del balotaje presidencial y denunció presuntos obstáculos al transporte público que podrían dificultar la llegada de los electores a los centros de votación. El planteo se produjo durante una jornada decisiva para el futuro político del país, en la que se enfrenta al senador Flávio Bolsonaro.

Lula cuestionó la reducción de la circulación de autobuses en distintas ciudades, entre ellas Salvador, capital del estado de Bahía. “Estamos pidiendo una prórroga”, afirmó el mandatario, quien advirtió sobre posibles irregularidades y reclamó que se respete el derecho de los ciudadanos a votar.

“No vamos a aceptar actos delictivos ni falta de escrúpulos, ya sea por parte de un alcalde, un gobernador o un empresario”, sostuvo. También exigió que las autoridades garanticen las condiciones necesarias para que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al sufragio.

Intervención electoral en Salvador

Las dificultades denunciadas tuvieron consecuencias institucionales en Salvador, donde el Tribunal Regional Electoral de Bahía dispuso una orden de detención contra Pablo Souza, secretario de Movilidad de la ciudad, por los hechos vinculados con el transporte público. La situación adquirió relevancia política porque Salvador está gobernada por una fuerza de derecha y se encuentra en el nordeste brasileño, una región de fuerte respaldo electoral para Lula.

Por su parte, el presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, señaló que los inconvenientes con el transporte estaban siendo corregidos. Sin embargo, no confirmó si se extendería el horario de votación, previsto originalmente hasta las 17.

Un país dividido entre dos proyectos

La controversia se produjo en una elección marcada por la polarización entre el actual mandatario, referente del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio obtuvo el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula. La diferencia dejó abierta la disputa por la Presidencia y convirtió al balotaje en una definición clave para el rumbo político y económico de la principal potencia sudamericana.

El resultado también tendrá consecuencias regionales. Mientras Lula defiende el multilateralismo y los vínculos comerciales con socios como China, Flávio Bolsonaro representa una corriente de derecha alineada con el espacio político de su padre y con dirigentes como Javier Milei y Donald Trump.

Con el cierre de los comicios y el comienzo del escrutinio, Brasil enfrenta una definición que trasciende la continuidad de un gobierno: también pone en juego dos visiones contrapuestas sobre el papel del Estado, la política exterior y el lugar del país en el escenario internacional.