por Redacción NewsDigitales
Una orden de detención contra un funcionario por la retención de colectivos en Salvador, máquinas de votación con teclas pegadas y una autoridad de mesa sospechada de pedir votos marcaron este domingo el balotaje presidencial en Brasil. El balance del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, difundido por Agência Estado y Times Brasil con corte a las 17, contabilizó 413 incidentes y 43 detenciones en flagrancia durante la jornada electoral.
El relevamiento también consignó 68 personas trasladadas a dependencias policiales, una categoría que no equivale por sí sola a una detención formal ni permite afirmar que continuaran privadas de libertad. Los episodios más frecuentes fueron las presuntas violaciones o intentos de violación del secreto del voto, con 149 registros, seguidos por 58 casos de proselitismo durante la votación, una práctica conocida en Brasil como boca de urna. Las cifras corresponden a un balance parcial.
Uno de los conflictos que derivó en una intervención judicial ocurrió en Salvador, capital de Bahía, por las dificultades para llegar a los centros de votación. El presidente del Tribunal Regional Electoral, Maurício Kertzman Szporer, ordenó detener al secretario municipal de Movilidad, Pablo Souza, bajo la acusación de haber dispuesto una reducción de la flota de colectivos. La resolución exigió restablecer la circulación integral y fijó una multa de un millón de reales por cada hora de incumplimiento, según informó Reuters.

La municipalidad sostuvo que los vehículos habían quedado retenidos para retirar adhesivos del Partido de los Trabajadores y confirmó que Souza estaba en París, en una misión oficial. Por ese motivo, la orden judicial no debe confundirse con una detención concretada. Agência Brasil informó que la Justicia Electoral había realizado inspecciones en las cocheras antes de disponer las medidas.
Las denuncias por problemas de transporte también llegaron a la Policía Federal. Su director de Investigación y Combate al Crimen Organizado y la Corrupción, Dennis Cali, anunció que se abrió una investigación en Sergipe y que había otros procedimientos en marcha vinculados con episodios en estados como San Pablo, Alagoas, Piauí y Bahía. Según Metrópoles, los investigadores comenzaron a tomar declaraciones para determinar si existieron maniobras deliberadas para dificultar el sufragio. La apertura de esas actuaciones no acredita todavía responsabilidades penales.
Los problemas de acceso a las urnas derivaron, además, en una decisión del ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin, que extendió la votación hasta las 19. La aclaración posterior limitó la medida a las mesas que todavía permanecían abiertas, según la información difundida por TV Senado.
En Chapadão do Sul, Mato Grosso do Sul, una electora advirtió que no podía utilizar correctamente una máquina de votación. Las autoridades comprobaron que las teclas 1 y 3 estaban pegadas y reemplazaron el equipo. De acuerdo con el Tribunal Regional Electoral, citado por Campo Grande News, las cámaras del establecimiento permitieron identificar a un sospechoso y se dio intervención a la Policía Civil. La información publicada no confirmó una detención.

Otro episodio similar se registró en Gravataí, Rio Grande do Sul. Allí fueron encontradas pegadas las teclas 2 y 3 de una urna instalada en la Escuela Municipal Getúlio Vargas. Jornal do Comércio informó que el equipo fue sustituido en unos 30 minutos y que se investigaba a una electora como presunta responsable.
En el Distrito Federal, una autoridad de mesa fue detenida en la Escuela Classe 22 de Gama bajo sospecha de pedir votos para Flávio Bolsonaro. Según Metrópoles, que atribuyó esa información al área de comunicación de la Policía Militar, la mujer fue trasladada a una dependencia policial y liberada después de que se labrara un acta por una presunta infracción de menor gravedad. Su identidad no fue difundida.