26/10/2026 - Edición Nº1357

Política

Tensión en el oficialismo

Bullrich le marcó un límite a Milei por su frase sobre “quemar” a periodistas

26/10/2026 | La senadora y jefa del bloque libertario en el Senado se diferenció del Presidente por su frase sobre “quemar en la hoguera” a periodistas.


por Redacción NewsDigitales


La senadora Patricia Bullrich volvió a marcar diferencias con el presidente Javier Milei, esta vez por sus declaraciones contra el periodismo. La dirigente consideró que la frase del mandatario sobre “quemar en la hoguera” a periodistas representa un límite que no debería cruzarse y sostuvo que, frente a las críticas, la respuesta debe ser a través de argumentos y no de expresiones violentas.

Las declaraciones de Bullrich, quien conduce el bloque de La Libertad Avanza en el Senado, se conocieron este domingo durante una entrevista telefónica con LN+. Allí, la legisladora buscó diferenciarse de las palabras que Milei había pronunciado el viernes por la noche, durante la cena de la Fundación Faro, horas después de que se conociera su sobreseimiento en la causa $LIBRA.

En ese expediente también fue sobreseída Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, en la investigación que analizaba las operaciones vinculadas con la criptomoneda promocionada desde la cuenta de X del jefe de Estado.

Bullrich marcó un límite a las declaraciones del Presidente

Durante su intervención en la cena, Milei apuntó contra el periodismo y cuestionó a los comunicadores que habían publicado información sobre el escándalo de $LIBRA, en el que había quedado involucrado. En ese contexto, recurrió a una frase atribuida al economista Adam Smith para justificar sus críticas y afirmó: “Los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”.

La expresión generó cuestionamientos de distintos sectores y motivó una respuesta pública de Bullrich, que consideró necesario señalar los límites de ese tipo de declaraciones, incluso desde el interior del oficialismo.

“También mi responsabilidad es marcar que cuando una palabra cruza un límite, este límite de quemarlo en la hoguera, es un límite que no es una forma de defenderse frente a una idea, sino que es una expresión muy fuerte, muy dura”, afirmó la senadora.

De esa manera, la exministra de Seguridad planteó que las diferencias con la prensa no justifican el uso de expresiones de esa naturaleza. Aunque defendió el derecho del Presidente a responder cuestionamientos, remarcó que la libertad de expresión debe ser entendida como una garantía que alcanza tanto a los funcionarios como a quienes los critican.

“Las críticas se contestan con argumentos”

En la entrevista, Bullrich sostuvo que la libertad de expresión “protege siempre a la prensa cuando critica al poder” y aclaró que ese mismo principio también ampara al mandatario cuando decide responder a los cuestionamientos.

Sin embargo, estableció una diferencia entre contestar una crítica y utilizar expresiones que pueden interpretarse como una forma de agresión contra los periodistas.

“Lo que pasa es que las críticas, desde mi punto de vista, se contestan con argumentos”, explicó la legisladora, al fundamentar su posición frente a las declaraciones presidenciales.

En la misma línea, agregó que “defender la libertad también es respetar a los que nos cuestionan”. La frase sintetizó el planteo de la senadora, que buscó defender la posibilidad de responder a las publicaciones periodísticas sin desconocer el papel de la prensa en el funcionamiento democrático.

Bullrich también hizo referencia al lugar que ocupa el periodismo en el control de los funcionarios públicos. Según sostuvo, quienes ejercen el poder deben aceptar que sus decisiones y declaraciones estén sometidas a la mirada pública. “El poder siempre está bajo escrutinio, siempre es mirado por el periodismo y siempre es comentado”, señaló.

La dirigente vinculó esa idea con el desarrollo de los procesos judiciales y el sobreseimiento de Milei en la causa $LIBRA. En ese sentido, afirmó que, si la Justicia da la razón a un funcionario, eso es positivo, pero no modifica la obligación de aceptar el seguimiento periodístico sobre el ejercicio del poder.

“Si la Justicia da la razón, mejor aún, pero siempre en los procesos, el poder tiene que saber que va a estar siempre mirado”, agregó.

Antes de concluir, la senadora insistió en la necesidad de moderar las expresiones públicas y evitar declaraciones que, a su entender, excedan los límites de una discusión política.

“Hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar los límites, que en este caso significa una frase tan fuerte como quemarlos en la hoguera”, concluyó.

Más repudios por los ataques de Milei a la prensa

Las declaraciones de Bullrich se sumaron a una serie de cuestionamientos que surgieron después de los dichos presidenciales del viernes. Distintas entidades y organizaciones expresaron su rechazo a las expresiones de Milei y advirtieron sobre sus posibles consecuencias para el debate público y el ejercicio del periodismo.

Entre las instituciones que se pronunciaron estuvo la Academia Nacional de Periodismo (ANP), que difundió este domingo una solicitada en la que cuestionó los nuevos ataques del mandatario contra la prensa.

En el documento, la entidad sostuvo que a los reiterados insultos presidenciales contra periodistas “se suma una amenaza de muerte”. Además, advirtió que “la violencia institucional afecta a la democracia”.

También expresaron su rechazo representantes del ámbito empresarial, entre ellos IDEA, el Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, organizaciones periodísticas y distintas organizaciones no gubernamentales.

De esta manera, la frase pronunciada por Milei durante la cena de la Fundación Faro abrió un nuevo foco de controversia en torno a su relación con los medios de comunicación. La postura expresada por Bullrich adquirió relevancia política porque provino de una de las principales figuras del oficialismo y dejó expuesta una diferencia sobre el modo en que el Gobierno debe responder a las críticas periodísticas.

El planteo de la senadora se centró en la necesidad de sostener el debate público dentro de determinados límites y preservar el respeto hacia quienes cuestionan a los funcionarios. “Defender la libertad también es respetar a los que nos cuestionan”, reiteró, en una definición que buscó separar la defensa de la libertad de expresión de los ataques verbales contra la prensa.

ND

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