Brasil comenzó la primera jornada posterior al balotaje con un fuerte salto del dólar y una venta masiva de sus activos en el exterior. La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva desarmó las apuestas de los inversores a un triunfo de Flávio Bolsonaro y convirtió la mañana de este lunes en una carrera por ajustar posiciones en monedas, acciones y bonos.
El movimiento que había empezado durante la noche en los mercados internacionales se trasladó al mercado cambiario brasileño. En los primeros minutos de operaciones, el dólar comercial subía 8,65%, hasta los 5,424 reales, según el reporte de UOL publicado a las 9:18, hora de Argentina y Brasil. La cotización contrastaba con el cierre del viernes, cuando la divisa había terminado por debajo de los cinco reales.
La suba cercana al 9% del dólar comercial confirmó que la tensión cambiaria había dejado de ser únicamente una señal de los contratos negociados en el exterior. Durante la madrugada, los futuros del real en Chicago habían registrado fuertes pérdidas; con el inicio de las operaciones locales, el mercado brasileño comenzó a ponerle precio al nuevo escenario.
La magnitud de las oscilaciones llevó a la B3 a ampliar, exclusivamente para esta jornada, el límite superior de variación de los contratos futuros de dólar y sus versiones pequeñas, del 6% al 8,4%. La medida permite que esos instrumentos se negocien dentro de un rango más amplio durante una rueda excepcionalmente volátil.
El riesgo cambiario también modifica las expectativas sobre las tasas. Un real más débil puede encarecer los productos importados y sumar presión sobre los precios, lo que reduce el margen del Banco Central para abaratar el crédito. William Jackson, economista jefe para mercados emergentes de Capital Economics, advirtió ante Reuters que la combinación de riesgo fiscal y depreciación vuelve menos probables nuevos recortes de tasas este año.
Crash: El dolar en Brasil sube 9%, el mayor salto diario en 28 años (1998) https://t.co/pLvnkmmdso
— Julián Yosovitch (@julianyosovitch) October 26, 2026
En Nueva York, las ventas golpeaban especialmente al sector financiero. Cerca de las 6:47 am, Itaú Unibanco perdía 28,5%, Bradesco caía 26,8% y Nubank retrocedía 24%, mientras Petrobras descendía 20%. También alcanzaban a Mercado Libre, que registraba una baja del 10,3%.
Las pérdidas persistían en cortes posteriores. Alrededor de las 7:29, se destacaba el retroceso de Bradesco en 28,75%, el de Itaú en 27,1% y el de Petrobras en 23,17%. Por su parte, The Wall Street Journal reportó una caída superior al 45% en XP, la compañía brasileña de servicios financieros y plataforma de inversiones.
La magnitud del ajuste volvió a poner sobre la mesa los antecedentes de las peores ruedas de la Bolsa brasileña. El mayor desplome diario del Ibovespa fue del 22,27%, el 21 de marzo de 1990, en medio del pánico provocado por el Plan Collor, que bloqueó depósitos y retiró liquidez de la economía. El día anterior, el índice ya había perdido 20,95%, según las reconstrucciones históricas de Exame e InfoMoney.
Ese episodio sirve para dimensionar las jornadas extremas del mercado brasileño, aunque responde a una crisis y a medidas económicas diferentes. El 22,27% es un antecedente histórico, no el retroceso confirmado del índice en esta rueda, cuyo resultado dependerá de cómo evolucionen las operaciones locales.
Si tomamos Bovespa la mayor caída diaria Plan Collor de Melo - 22% e 1990 https://t.co/dfP7z2d9cT
— Amilcar Collante (@AmilcarCollante) October 26, 2026
El resultado electoral encontró a los inversores posicionados para una alternancia política. La ventaja de Bolsonaro en la primera vuelta había alimentado las expectativas de un mayor ajuste del gasto público y de una reducción futura de las tasas de interés. Con ese escenario como referencia, ingresaron capitales y se fortalecieron las apuestas a las acciones y a la moneda brasileña.
La victoria de Lula obligó a revisar esas posiciones de manera simultánea. Bruno Funchal, director ejecutivo de Bradesco Asset Management, describió ante Bloomberg una jornada difícil, marcada por la necesidad de recalcular las expectativas incorporadas a los precios. La agencia también informó que un fondo de acciones brasileñas llegó a caer 16% en Japón, su mayor retroceso intradiario desde 2020.
El movimiento combina la sorpresa electoral con dudas sobre el rumbo económico. Para los inversores, la discusión pasa ahora por las señales fiscales que dará el presidente reelecto y por la posibilidad de que esas decisiones permitan estabilizar las expectativas.