por Redacción NewsDigitales
El dirigente Sergio Massa le reclamó al presidente Javier Milei que reconozca el triunfo electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y pidió normalizar las relaciones bilaterales entre ambos países. Tras la victoria del mandatario brasileño en el balotaje frente a Flávio Bolsonaro, el exministro de Economía consideró que la Argentina debe recuperar una relación institucional basada en el respeto y la cooperación.
“Lo primero y tal vez lo más importante es que el presidente Milei tiene que reconocer el triunfo de Lula”, afirmó Massa en declaraciones a las que accedió la Agencia Noticias Argentinas. En ese sentido, mencionó a otros dirigentes de la región que, según señaló, ya habían reconocido el resultado electoral, entre ellos De la Espriella, Fujimori, Noboa, Abinader y Kast.
Para el exministro, el reconocimiento de la victoria no constituye solamente un gesto formal entre gobiernos, sino también una señal de respeto a la legitimidad democrática de un mandatario que tiene una extensa trayectoria política en América Latina.
“Todos entendieron la importancia de reconocerle la legitimidad a alguien que además es un pedazo de la historia de la región”, sostuvo.
Las declaraciones de Massa se produjeron en medio de las repercusiones políticas por el resultado de las elecciones brasileñas y de los cuestionamientos a la postura del Gobierno argentino frente al triunfo de Lula. El dirigente también apuntó contra la participación de los jefes de Estado en los procesos electorales de otros países y consideró que existe una oportunidad para modificar esa dinámica.
Uno de los ejes centrales de las declaraciones de Massa fue la necesidad de recomponer el vínculo bilateral con Brasil, al que definió como un socio relevante para el desarrollo argentino. Según explicó, la relación entre ambos países no debe limitarse a los intercambios comerciales, sino que también debe contemplar una historia de cooperación construida durante las últimas décadas.
El exministro consideró “fundamental” que la Argentina normalice sus relaciones con Brasil y recordó el proceso de integración regional que comenzó a tomar forma hace alrededor de 40 años, con los primeros pasos para la creación del Mercado Común del Sur (Mercosur).
En ese marco, remarcó que la relación entre ambos países tiene una dimensión estratégica tanto por su importancia económica como por los lazos históricos y culturales que comparten.
“Brasil y España son países que son claves para nuestro desarrollo económico, pero además son culturalmente claves en lo que es nuestra historia de desarrollo económico”, expresó.
Massa también cuestionó los agravios y las declaraciones dirigidas desde un gobierno hacia actores políticos de otros países. “Los jefes de Estado no deben involucrarse en otros Estados y mucho menos con agravios y con insultos”, sostuvo.
A partir de ese planteo, señaló que el triunfo de Lula podría abrir una oportunidad para que Milei modifique su manera de relacionarse con otros gobiernos y evite intervenir en las disputas electorales de otras naciones.
“Hay una oportunidad de que el presidente cambie esa dinámica de meterse en elecciones de otros países, agredir, insultar”, agregó.
Massa también se refirió a las repercusiones políticas que tuvo la victoria de Lula para el peronismo y los sectores que integran su sistema de alianzas. En su análisis, el resultado electoral brasileño generó un impulso anímico entre los dirigentes y militantes de ese espacio político.
El exministro describió el triunfo como “una bocanada de ánimo, de aire fresco, de alegría” y una “inyección emocional importante” para el peronismo argentino.
Más allá del resultado, destacó la estrategia de construcción política del presidente brasileño y la capacidad del Partido de los Trabajadores (PT) para articular una coalición con sectores de distintas orientaciones ideológicas.
Según planteó Massa, el PT representa aproximadamente la mitad del espacio político que llevó a Lula al Gobierno, mientras que la alianza también incluye sectores del centro y del centro derecha.
Para el dirigente argentino, esa amplitud constituye una experiencia que el peronismo debería analizar, especialmente en un contexto en el que la construcción de acuerdos y la convivencia entre distintas corrientes internas representan desafíos políticos.
“Esa dinámica del respeto, de mantenerte unido en el respeto a la diferencia es algo que acá hasta ahora no se logró y requiere de liderazgos comprensivos y no de liderazgos hegemónicos”, evaluó.
Con esa definición, Massa puso el foco en la necesidad de construir espacios políticos capaces de contener diferencias sin que esas divergencias deriven en rupturas. Su planteo apuntó a la experiencia brasileña como una referencia para pensar la articulación de sectores diversos dentro de una misma coalición.
Durante sus declaraciones, el exministro también destacó el lugar que ocupa Lula da Silva entre los movimientos populares de América Latina. En ese sentido, lo definió como “la cara visible de los movimientos populares en la región” y llegó a compararlo con el fundador del peronismo.
“El Perón de este siglo”, sostuvo Massa al referirse al presidente brasileño, en una comparación que vinculó la trayectoria de ambos dirigentes con la representación de sectores populares y la construcción de amplias bases políticas.

Además, no descartó una eventual articulación con sectores del Partido Demócrata de Estados Unidos, a los que mencionó como parte de una expresión “anti-MAGA” en América. La referencia aludió a la posibilidad de establecer coincidencias políticas entre espacios que se oponen al movimiento asociado al presidente estadounidense Donald Trump.
Sin embargo, el eje principal de sus declaraciones estuvo puesto en la experiencia de Lula para reunir fuerzas políticas diversas y sostener una alianza capaz de competir electoralmente.
Al analizar los factores que, a su entender, contribuyeron al triunfo electoral de Lula, Massa enumeró la defensa de la industria brasileña, los cambios en el mundo del trabajo y la protección de los derechos laborales.
También destacó la participación de los jóvenes y las mujeres durante la campaña electoral. En particular, hizo hincapié en el papel de las mujeres frente a las expresiones políticas que cuestionó por su orientación autoritaria.
“La idea de las mujeres enfrentando el modelo fascistoide, las milicias, fue fundamental”, afirmó.
Massa vinculó ese protagonismo con el lugar que ocupan las mujeres en áreas centrales de la sociedad brasileña, como la economía, la educación, la salud pública y los procesos de movilidad social ascendente.
De esta manera, el dirigente combinó su reclamo a Milei para que reconozca formalmente el triunfo de Lula con una reflexión sobre las relaciones internacionales, la integración regional y los desafíos del peronismo argentino.
Su planteo final apuntó a dos cuestiones: la necesidad de recomponer el vínculo institucional entre la Argentina y Brasil y la conveniencia de observar la experiencia política brasileña para pensar nuevas formas de construir acuerdos y sostener alianzas en el escenario nacional.
ND