por Redacción NewsDigitales
Unión de Santa Fe atraviesa días de tensión institucional. El comediante y reconocido hincha tatengue Miguel del Sel presentó su renuncia como vicepresidente segundo del club.
El alejamiento se da en medio de versiones que lo vinculaban con las negociaciones por el contrato de indumentaria para 2027. La salida se conoció horas antes del triunfo 3-1 ante Estudiantes de La Plata en el 15 de Abril.
Según trascendió, en los últimos días circularon versiones sobre la elección de la marca que vestirá al Tatengue desde el año próximo. Según esas versiones, la proveedora actual, Givova, habría presentado una oferta superior a la de Fiume, con una diferencia cercana a los 300.000 dólares.
En ese contexto, se señalaba a Del Sel como impulsor de la segunda opción a pesar de que era menos ventajosa para la institución. Las cifras varían según las distintas fuentes y no fueron confirmadas oficialmente por el club.
Unión respondió con un comunicado en el que respaldó al dirigente y negó su intervención en las negociaciones comerciales. Sin embargo, pocas horas después, Del Sel decidió dar un paso al costado.
De manera oficial, la renuncia se atribuyó a “motivos personales”. Según medios provinciales, lo afectaron profundamente el desgaste por la controversia y lo que en su entorno consideran “acciones malintencionadas”.

El presidente, Luis Spahn, confirmó la decisión y contó que Del Sel le dijo: “No me voy a exponer más porque quiero estar en paz”. Además, relató que una mujer lo insultó y lo acusó de ladrón durante la Noche de los Museos. “En el caso de Miguel, toda una vida de popularidad, reconocimiento nacional e internacional, no tiene por qué comerse estos garrones”, lamentó.
Spahn también aseguró que el humorista “va a seguir acompañando desde otro lugar”. Del Sel, exdiputado nacional y exembajador en Panamá, había asumido el cargo a mediados de 2025. Fue una de las figuras de la lista oficialista que renovó el mandato de Spahn, al frente del club desde 2009.
La renuncia se suma a un contexto delicado. Antes del partido con Estudiantes, desde la tribuna le arrojaron panfletos a Spahn con cuestionamientos por la venta de jugadores y la situación económica. “No queremos un club fundido”, decía uno de los mensajes.
El presidente recordó que lo respaldó “el 51%” de los socios en las últimas elecciones y afirmó que no piensa defraudarlos. En paralelo, la dirigencia anticipó que presentará un informe económico y financiero para aclarar los ingresos por ventas y los pagos pendientes.