por Redacción NewsDigitales
La interna del Gobierno sumó un nuevo foco de tensión. Patricia Bullrich cuestionó los ataques de Javier Milei contra el periodismo y faltó a la última reunión de Gabinete en la Casa Rosada. Los gestos expusieron un distanciamiento que excede las diferencias discursivas y empieza a proyectarse sobre la disputa electoral de 2027.

La senadora afirmó que el Presidente “cruzó un límite” con sus referencias a la “hoguera” para aludir a periodistas. Su ausencia del encuentro, justificada públicamente por motivos personales, profundizó las especulaciones sobre su relación con la conducción libertaria. Desde su entorno también dejaron trascender el malestar por las últimas decisiones y declaraciones presidenciales.
El movimiento adquiere relevancia porque Bullrich no forma parte del núcleo más estrecho de poder que disputan Karina Milei y Santiago Caputo. Mientras esa pelea gira alrededor de cargos, gestión y control político, las diferencias con la senadora tienen otro horizonte: su lugar dentro del oficialismo y el escenario electoral del próximo año.
El cuestionamiento público de Bullrich habría estado precedido por una conversación reservada con Milei, en la que le planteó la necesidad de moderar sus expresiones contra periodistas. La senadora sostuvo que las críticas deben responderse con argumentos y advirtió sobre los límites del discurso presidencial.

A ese episodio se sumó el resultado electoral de Brasil, donde Luiz Inácio Lula da Silva se impuso sobre Flávio Bolsonaro, el candidato respaldado por el Gobierno argentino. Según trascendió, Bullrich era partidaria de reconocer el resultado y evitar cuestionamientos sobre la legitimidad de los comicios. Milei, en cambio, mantuvo el silencio público tras la derrota de su aliado.
La tensión también se inscribe en una serie de señales previas. Bullrich había cuestionado aspectos de la política económica y difundido un video con tono proselitista centrado en su actividad política. Esos movimientos alimentaron las interpretaciones sobre una estrategia propia, aunque no implican una ruptura confirmada con La Libertad Avanza.
La incógnita es cómo se acomodará Bullrich en el oficialismo de cara a 2027. La senadora cuenta con volumen político propio y ya dejó abierta la posibilidad de competir por la Presidencia, aunque eso no equivale a una candidatura definida ni a una decisión de enfrentar a Milei.
Acuerdo político y una economía más holgada para la gente. Esa es la clave para este año. Si hacemos lo que hay que hacer, la Argentina va a seguir avanzando.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) October 21, 2026
En la Casa Rosada, la tensión agrega un problema diferente de la disputa entre Karina Milei y Santiago Caputo: la posibilidad de que una figura relevante del espacio empiece a construir un perfil diferenciado mientras el Presidente busca ordenar al oficialismo detrás de su liderazgo. Por ahora, no hay señales concluyentes de una ruptura, pero sí diferencias públicas que ganan visibilidad.