28/10/2026 - Edición Nº1359

Farándula

Sorpresivo

De villana de los 90 a mánager de su hija: qué fue de la vida de Guadalupe Martínez Uría

28/10/2026 | Su hija Kala Bidner es una de las finalistas de Popstars que está a punto de convertirse en estrella con Chapeaux.



Durante la década de los 90, la televisión argentina tuvo en Guadalupe Martínez Uría a uno de sus rostros más bellos, talentosos e inolvidables. Con participaciones memorables en producciones masivas como Clave de Sol, ¡Grande, pa! y El precio del poder, la actriz terminó de sellar su lugar en la memoria colectiva al interpretar a Dolores Agüero en la primera temporada de Chiquititas (1995). Allí encarnó a una de las villanas más recordadas de la tira juvenil de Cris Morena, interponiéndose en el romance central entre los personajes de Gabriel Corrado y Romina Yan.

Sin embargo, en el punto más alto de su proyección actoral y tras haber pasado también por el cine con títulos como Caballos salvajes, Guadalupe tomó la decisión de dar un paso al costado de las cámaras. La propia actriz confesó años más tarde que se inclinó por volcarse de lleno a su vida familiar tras casarse, una elección que la llevó a alejarse de la actuación cotidiana para criar a sus tres hijos.

Talento de familia

Lejos de romper su vínculo con el ámbito artístico, Martínez Uría reconvirtió su pasión y la volcó detrás de escena. Con formación previa en producción y dirección, asumió el rol de mánager y productora de su hija Kala Bidner, la talentosa joven cantante que dio de qué hablar en la industria musical y cosechó momentos destacados, como interpretar el Himno Nacional en un partido de la Selección Argentina en España o cantar junto a Cristian Castro en el Movistar Arena. Hoy es una de las finalistas de Popstars y está a punto de ser parte de Chapeaux. 

En la actualidad, Guadalupe no solo acompaña el desarrollo profesional de su hija en la música, sino que también comenzó a explorar proyectos audiovisuales en el rol de productora y desarrolladora de contenidos. A tres décadas de sus años dorados en la pantalla chica, la inolvidable villana de los 90 demuestra que el talento y la presencia siguen intactos, ahora compartiendo la misma vocación con la nueva generación de su familia.