por Redacción NewsDigitales
La Policía de Israel puso en marcha este martes un operativo especial de seguridad con motivo de las elecciones para renovar los 120 escaños de la Knéset, el Parlamento israelí, con el objetivo de garantizar el normal desarrollo de la votación, prevenir hechos de violencia y evitar interferencias en el proceso electoral.
El dispositivo fue organizado en coordinación con la Comisión Electoral Central, presidida por el juez de la Corte Suprema Noam Sohlberg, y contempla la presencia de fuerzas policiales en centros de votación, sus alrededores, vías de circulación y otros espacios públicos.
Según la información oficial difundida por las autoridades electorales, la jornada comprende 12.018 mesas de votación distribuidas en todo el país y un padrón de 7.336.553 ciudadanos habilitados para sufragar.

La organización de los comicios corresponde a la Comisión Electoral Central, mientras que la Policía tiene a su cargo las tareas de seguridad, mantenimiento del orden público y prevención de delitos que puedan afectar el ejercicio del voto.
La preparación del operativo incluyó reuniones entre los principales responsables policiales y las autoridades electorales, con especial atención a la protección de los votantes y al funcionamiento de los centros de sufragio.
El comisionado general de la Policía, Danny Levy, encabezó el 14 de octubre pasado una reunión de planificación con altos mandos de la fuerza, representantes de la Comisión Electoral Central y funcionarios de los organismos de seguridad.
Durante ese encuentro se analizaron las medidas destinadas a garantizar el orden público, responder ante posibles situaciones de emergencia y preservar la integridad del proceso electoral.

Levy también impartió instrucciones para que los integrantes de la fuerza mantengan una actuación profesional y políticamente neutral durante los comicios.
La Policía informó que su preparación contempla distintos escenarios operativos, tanto en los lugares donde se desarrolla la votación como en las calles y rutas.
El operativo de seguridad está a cargo de la Comisión Electoral Central, encabezada por Sohlberg, integrante del máximo tribunal israelí.
El organismo electoral supervisa la organización de los comicios, la distribución de los lugares de votación, el cumplimiento de las normas electorales y el proceso de escrutinio.
En las reuniones preparatorias participaron también el director general interino de la Comisión Electoral, Dean Livne, y representantes de los organismos encargados de la seguridad.
La coordinación entre ambas instituciones busca garantizar que las intervenciones policiales respondan a las necesidades del proceso electoral sin interferir en las competencias de las autoridades encargadas de administrar la votación.
La Comisión Electoral cuenta, además, con una estructura de supervisión y control que recibe información de las autoridades regionales y de los distintos centros de votación para realizar un seguimiento del desarrollo de la jornada.