A casi nueve años del episodio que lo marcó para toda su vida, el ex policía Luis Chocobar mantiene su posición sobre lo que hizo aquella mañana en La Boca, cuando disparó y mató a Juan Pablo Kukoc, un delincuente que estaba asaltando a un turista. En El Living de NewsDigitales, respondió que sí cuando le preguntaron si actuaría de la misma manera ante una situación similar. Pero también contó que quiso pedir disculpas a la familia del joven y que su abogado le aconsejó que no era el momento.
“Yo estaba saliendo a hacer un adicional en el hospital y me encuentro con el suceso y tuve que reaccionar”, sostuvo el expolicía bonaerense.
Chocobar defendió su decisión de intervenir y la vinculó con la violencia del ataque contra el hombre, que había sido apuñalado. “Imagínate ver a una persona que la están apuñalando, ¿cómo no actuar?”, planteó.
El caso ocurrió el 8 de diciembre de 2017, cuando Kukoc y un adolescente asaltaron al turista para robarle una cámara de fotos. Chocobar participó de la persecución y efectuó los disparos que hirieron a Kukoc, quien falleció el 12 de diciembre. Por ese episodio fue condenado en 2021 a dos años de prisión en suspenso por homicidio agravado por el uso de un arma de fuego en exceso en el cumplimiento de un deber. Casación anuló la sentencia en 2024 por defectos en su fundamentación y ordenó realizar otro juicio.
En la entrevista, Chocobar rechazó haber buscado matar al joven. “Siempre traté de no lastimar a la persona”, aseguró. Al responder sobre el peso de haber provocado una muerte, cuestionó las descripciones que se hicieron de su actuación: “Nunca salí de cacería”.
“Jamás se me ocurrió decir: ‘Bueno, delincuente, fusilamiento’”, agregó. También reveló que había hablado con su defensor, Fernando Soto, sobre la posibilidad de disculparse con la familia de Kukoc. Según contó, el abogado le indicó que no era el momento.
Soto, que participó de la charla, sostuvo que Chocobar actuó en legítima defensa y en cumplimiento de su deber. Defendió la versión de que los proyectiles habían rebotado en el pavimento y cuestionó la valoración de las pruebas durante el proceso.
Esa reconstrucción es uno de los puntos de controversia de la causa. La acusación sostuvo que Kukoc huía y no representaba una amenaza para el policía ni para terceros cuando recibió los disparos. La anulación de la condena no significó una absolución: Casación dispuso que su conducta fuera juzgada nuevamente.

Chocobar también tomó distancia de las etiquetas que recibió desde que el caso adquirió repercusión nacional. Recordó que algunos lo llamaron héroe y otros, asesino. Cuando le preguntaron por la llamada “doctrina Chocobar”, respondió: “Yo hice mi trabajo, cumplí con mi deber”.
El expolicía también habló del desgaste de convivir con un expediente todavía abierto. “Uno quiere que termine”, dijo. Ante la pregunta sobre el temor a recibir otra condena, respondió: “Trato de no pensar”.
Explicó que busca avanzar con sus estudios y su familia, aunque reconoce que la incertidumbre sigue presente. Si tuviera el problema permanentemente en la cabeza, sostuvo, “creo que no tendría vida”.