El Gobierno y el Fondo Monetario Internacional alcanzaron un nuevo entendimiento técnico para avanzar con el programa económico.
El organismo destacó la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas, pero también dejó planteados los compromisos para la próxima etapa: sostener el superávit fiscal, administrar la cantidad de pesos y fortalecer los dólares disponibles, junto con una profundización de las reformas orientadas al mercado.
El acuerdo corresponde a la tercera revisión del programa de 48 meses respaldado por el Servicio Ampliado del FMI. Si el Directorio Ejecutivo lo aprueba, la Argentina podrá acceder a aproximadamente USD 900 millones, equivalentes a DEG 600 millones. Según el comunicado, el tratamiento está previsto para principios de diciembre, una vez cumplidos los pasos pendientes.
El respaldo del equipo técnico fue contundente, calificó los resultados del programa como “impresionantes”, pese al contexto internacional más complejo. Sin embargo, el documento también permite identificar qué políticas buscará preservar el Fondo y de dónde espera que provenga el financiamiento para sostenerlas.
Avanza el programa de estabilización, creando bases sólidas para el crecimiento sostenido, sin desequilibrios, para ayudar a TODA la población. Nuevo acuerdo en el programa con el FMI. https://t.co/gh0sSzSf08
— Jose Luis Daza (@JoseLuisDazaAR) October 27, 2026
El superávit seguirá siendo el eje central del programa. El entendimiento mantiene el objetivo de alcanzar un resultado primario positivo del 1,4% del PBI en 2026 y un esfuerzo similar durante 2027, en línea con el proyecto de presupuesto presentado al Congreso.
El resultado primario compara los ingresos y los gastos del Estado antes del pago de intereses de la deuda. Para el FMI, sostener ese excedente es una pieza fundamental de la estabilización, el comunicado vincula su continuidad con la disciplina del gasto y con cambios en los marcos tributario y fiscal.
El documento señala que esa consolidación debe permitir, al mismo tiempo, proteger las partidas prioritarias en materia social y de infraestructura. No detalla en este texto cuáles serán las modificaciones impositivas ni cómo se distribuirá el esfuerzo entre los distintos rubros del presupuesto. El compromiso general está definido; el contenido concreto de esas reformas deberá precisarse en las medidas que impulse el Gobierno.

El segundo bloque combina la política monetaria con la necesidad de reforzar la posición externa. El Banco Central continuará fijando metas sobre los agregados monetarios, es decir, sobre determinadas medidas de la cantidad de dinero en la economía. Esos niveles deberán calibrarse para acompañar la desinflación y la compra de reservas, preservando la flexibilidad del dólar dentro del régimen de bandas cambiarias.
El Fondo también plantea mejorar las herramientas con las que el BCRA administra la liquidez y transmite sus decisiones al sistema financiero. El objetivo declarado es que la recuperación de la demanda de pesos permita una remonetización de la economía y una expansión prudente del crédito.
En reservas, el comunicado destaca que la meta de reservas internacionales netas de fines de junio fue superada en aproximadamente USD 4.000 millones. Además, informa compras del BCRA cercanas a USD 16.000 millones en el año y captaciones del Tesoro por más de USD 5.000 millones en divisas dentro del mercado local.
Esos movimientos tienen naturalezas diferentes. las compras del Central suman dólares mediante operaciones cambiarias, mientras que el financiamiento y las refinanciaciones generan obligaciones o modifican sus vencimientos. Por eso, no corresponde sumar todas las cifras como si fueran reservas nuevas y de libre disponibilidad.
Hacia adelante, la estrategia contempla recursos del mercado de capitales local, socios oficiales e ingresos por privatizaciones. También prevé que el Gobierno esté preparado para volver a los mercados internacionales cuando las condiciones lo permitan y utilizar líneas contingentes si fuera necesario. El acceso al crédito externo aparece como un objetivo condicionado, no como una colocación ya concretada.
EL GOBIERNO INCUMPLIÓ TODAS LAS METAS DE ACUMULACIÓN DE RESERVAS CON EL FMI A PESAR DE LAS REITERADAS AYUDAS DEL ORGANISMO El FMI establece como meta la variación de Reservas Netas respecto al 31/12/2024. A pesar del incumplimiento sistemático, el organismo aprobó las dos primeras revisiones del acuerdo: -Junio de 2025: la meta exigía acumular USD +200 millones, pero el saldo cerró en USD -3.300 millones. -Diciembre de 2025: la variación de Reservas Netas llegó a USD -12.100 millones, resultado muy alejado de la meta corregida (USD -1.600 millones). Como nunca cumplieron las metas, el FMI los ayudó en: -Eliminación de metas: el FMI eliminó de manera directa la meta de septiembre de 2025. -Recorte de exigencia en 2025: el Fondo flexibilizó la meta de diciembre de 2025 desde USD +5.500 millones hasta USD -1.600 millones (diferencia de USD 7.100 millones). -Recorte de exigencia en 2026: la meta de junio de 2026 bajó de USD +3.200 millones a USD -8.600 millones en la segunda revisión (un alivio de USD 11.800 millones). -Contabilidad a medida: desde 2026 el FMI corrió la fecha de cotización de activos al 31/12/2025, cambio que elevó un 54% la valuación del oro (USD +3.000 millones) y neutralizó su caída posterior del 4% hasta inicios de octubre. Además, para aclarar la confusión de Clarín: el FMI no fija una meta cuantitativa de compras de dólares en el mercado cambiario. La publicación del 14 de abril reflejó solamente una estimación de compras por USD 10.000 millones en el MLC para 2026, no un compromiso legal ni un criterio de ejecución exigible.
— Hernán Letcher (@hernanletcher) October 13, 2026
El tercer eje apunta a profundizar los mercados de capitales, ampliar el financiamiento de largo plazo y facilitar las inversiones del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El comunicado incorpora, además, el avance de las concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente y destaca las reformas laborales y de mercado implementadas a comienzos del año.
Según el documento, las inversiones aprobadas bajo el RIGI superan los USD 76.000 millones. Se trata del monto de los proyectos autorizados, no implica que todo ese dinero ya haya ingresado al país o que las obras estén terminadas. El propio Fondo ubica sus efectos sobre el crecimiento y el empleo a lo largo del tiempo, a medida que se ejecuten.
La apuesta del programa es que la estabilidad macroeconómica y esos cambios permitan atraer capital, ampliar la producción y generar puestos de trabajo. Esa es la expectativa expresada por el organismo; su concreción dependerá de los desembolsos, la ejecución de los proyectos y la respuesta de la actividad.
El próximo paso formal será la evaluación del Directorio. Hasta entonces, el acuerdo técnico deja una señal de respaldo al rumbo económico y una hoja de ruta para la negociación, preservar el ancla fiscal, reforzar las reservas y avanzar con las reformas, mientras el Gobierno busca transformar esos compromisos en financiamiento y crecimiento.