El precio internacional del petróleo volvió a subir con fuerza este miércoles 28 de octubre y alcanzó los USD 115,90 por barril, después de que los rebeldes hutíes de Yemen afirmaran haber lanzado un misil contra una de las instalaciones más importantes de Arabia Saudita. El supuesto ataque despertó el temor a nuevas interrupciones del suministro en medio de la guerra que sacude Oriente Medio desde febrero.
El objetivo señalado fue Ras Tanura, la mayor refinería saudita, ubicada sobre el golfo Pérsico. El portavoz militar hutí, Yahya Saree, aseguró que el misil provocó grandes incendios. Sin embargo, las autoridades sauditas todavía no confirmaron que el complejo haya sido alcanzado. Bloomberg informó que se había controlado un incendio cerca de la terminal petrolera, aunque no se estableció públicamente qué lo causó.

Ras Tanura puede procesar 550.000 barriles de petróleo por día y forma parte de uno de los principales puntos de exportación del país. Su importancia va más allá de la producción de combustibles: desde allí también parten buques que transportan crudo hacia mercados internacionales.
No es la primera vez que la guerra amenaza su funcionamiento. Durante los primeros meses del conflicto con Irán, las operaciones de la refinería fueron suspendidas temporalmente como medida de precaución. Ahora, una nueva interrupción podría complicar el abastecimiento, aunque no existen datos confirmados sobre daños ni sobre una paralización de actividades.

La reacción de los mercados fue inmediata. El petróleo Brent, una de las principales referencias mundiales, aumentó más de USD 2 por barril durante la mañana, después de haber perdido casi dos dólares el martes. La suba refleja la incertidumbre sobre la seguridad de las instalaciones sauditas y el futuro de las exportaciones.
La preocupación también alcanza a países alejados del conflicto. Los movimientos prolongados del precio internacional pueden influir sobre los valores de los combustibles, los costos de transporte y los ingresos del sector petrolero. Eso no implica aumentos automáticos en los surtidores, pero muestra por qué un enfrentamiento a miles de kilómetros puede tener consecuencias económicas locales.

La denuncia ocurrió durante una nueva escalada de enfrentamientos entre Arabia Saudita y los hutíes, que controlan parte de Yemen y mantienen vínculos con Irán. Las autoridades sauditas informaron que interceptaron otros misiles dirigidos hacia Riad y zonas orientales del país. El grupo yemení también reivindicó operaciones contra instalaciones militares y posiciones de fuerzas respaldadas por Arabia Saudita.
La atención está puesta ahora en la respuesta oficial saudita y en la posible confirmación de daños en Ras Tanura. Además, el domingo 1 de noviembre está prevista una reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, que deberán definir sus objetivos de producción para diciembre. Hasta entonces, la incertidumbre sobre las instalaciones energéticas de la región seguirá siendo un factor central para los precios internacionales.