por Redacción NewsDigitales
Eulalia Marzetti, la mamá de Lionel Scaloni, murió este martes a los 74 años en Pujato, la localidad santafesina donde vivió toda su vida. Desde hacía unos cinco años atravesaba un delicado cuadro de salud.
La noticia la confirmaron primero fuentes cercanas a la familia y después la Asociación del Fútbol Argentino, que publicó un mensaje de condolencias en sus redes sociales.
“El abrazo fraternal de todos los argentinos para el Gringo y sus seres queridos en este difícil momento. ¡Mucha fuerza!”, expresó la entidad en nombre de su presidente, Claudio Tapia.
Según trascendió, el velatorio será íntimo, por decisión de la familia, y el entrenador de la Selección viajó a Santa Fe para despedirla.
Marzetti vivió siempre en Pujato, un pueblo a unos 40 kilómetros de Rosario. Allí formó su familia con su esposo, Ángel, conocido en el pueblo como “Chiche”, y crió a sus tres hijos: Mauro, Lionel y Corina. Durante varios años también fue jueza de paz en el juzgado local.
Scaloni habló de la salud de su madre en varias ocasiones, siempre con mucha emoción. Según trascendió, en 2021 ella sufrió un problema grave pocos días antes de la Copa América de Brasil, que requirió internación y una larga rehabilitación.

La final ganada en el Maracaná cortó una sequía de 28 años sin títulos para la Selección mayor. Después del partido, el entrenador le dedicó la conquista: “Se lo quiero dedicar a mi vieja, que hace unos días tuvo un problema bastante grave y la está peleando”.
Meses después, tras una victoria ante Perú por las Eliminatorias, admitió que la situación familiar lo tenía preocupado: “No estoy para pensar en el Mundial”, reconoció.
Después de la consagración en Qatar 2022, Scaloni contó en una entrevista que la salud de sus padres era su gran pendiente. “Yo no sé si ellos, por su estado, toman magnitud de todo lo que hemos conseguido. Es la única gran espina que tengo clavada”, admitió.
En aquella charla también resumió lo que significaban para él: “Saber si ellos han disfrutado de lo que hemos conseguido es algo que siempre me va a perseguir. Sería el regalo más grande de la vida”.