por Redacción NewsDigitales
Nueve años después del femicidio de Micaela García, la Justicia deberá responder una pregunta que su familia mantiene abierta desde 2017: si Sebastián Wagner, condenado a prisión perpetua por el caso, actuó solo o contó con la participación de otro hombre. Desde hoy comenzará en Entre Ríos un nuevo juicio contra Néstor Pavón, quien inicialmente recibió una pena por encubrimiento y ahora está acusado de haber intervenido directamente en el ataque.
El debate oral se iniciará a las 9 en el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, por disposición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que dejó sin efecto una resolución de la Justicia provincial y habilitó la realización de un nuevo proceso para determinar la responsabilidad penal del acusado.
Pavón, quien era propietario del lavadero donde trabajaba Wagner, enfrenta una acusación por abuso sexual con acceso carnal en concurso ideal con homicidio calificado por alevosía, criminis causa y femicidio. La fiscalía y la querella buscarán demostrar que su intervención no se limitó a encubrir el asesinato, sino que participó como coautor.
El tribunal estará presidido por Santiago Nicolás Brugo e integrado también por Maximiliano Otto Larocca Rees y Nicolás José Gazali. La acusación estará a cargo de la fiscal Maite Burruchaga, mientras que los abogados José Iparraguirre y Marcelo Boeykens representarán a los padres de la víctima.
Micaela García tenía 21 años cuando desapareció durante la madrugada del 1° de abril de 2017, después de salir de un local bailable de Gualeguay. La joven, estudiante de Educación Física y militante del Movimiento Evita, fue abusada sexualmente y asesinada. Su cuerpo apareció días después en un descampado de las afueras de la ciudad.
En octubre de ese año, Wagner fue condenado a prisión perpetua como autor del crimen, mientras que Pavón recibió una pena de cinco años de prisión por encubrimiento. Sin embargo, la familia de Micaela cuestionó desde un principio esa calificación y sostuvo que existían elementos para atribuirle una participación directa.

En mayo de 2019, la Cámara de Casación de Paraná anuló la condena contra Pavón y ordenó realizar otro juicio. Los magistrados advirtieron sobre errores en la valoración de la prueba y consideraron necesario examinar nuevamente su posible intervención en el femicidio.
Posteriormente, el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos dejó sin efecto aquella decisión, lo que motivó un recurso de la fiscalía y la querella ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La intervención del máximo tribunal permitió reabrir la discusión judicial sobre la responsabilidad de Pavón, que será nuevamente examinada durante las audiencias.
El nuevo juicio tiene previstas siete jornadas: el 29 y 30 de octubre y el 2, 3, 6, 10 y 11 de noviembre, todas desde las 9. Las audiencias serán transmitidas en vivo por el canal de YouTube del Servicio de Información y Comunicación del Superior Tribunal de Justicia entrerriano, a pedido de la querella y con el consentimiento del Ministerio Público Fiscal. El tribunal también autorizó el acceso de periodistas, sujeto a la capacidad de la sala.

La familia de Micaela espera que el nuevo proceso permita esclarecer definitivamente si hubo otra persona involucrada en el crimen.
“Nosotros estamos convencidos de que Néstor Pavón no solo encubrió, sino que fue partícipe de la violación y el femicidio de Mica”, sostuvo Néstor García, padre de la joven.
El asesinato de Micaela provocó una fuerte conmoción nacional y dio impulso a la sanción de la Ley 27.499, conocida como Ley Micaela, que establece la capacitación obligatoria en género y violencia contra las mujeres para quienes desempeñan funciones en los tres poderes del Estado nacional.
Ahora, a más de nueve años del femicidio, un nuevo tribunal deberá evaluar las pruebas, escuchar a los testigos y resolver si Pavón tuvo una responsabilidad mayor que la establecida en el primer juicio. Hasta que exista una nueva sentencia, su presunta participación como coautor continúa siendo una acusación que deberá probarse durante el debate.