por Redacción NewsDigitales
La espera terminó. Los Cerveceros de Milwaukee se consagraron campeones de la Serie Mundial por primera vez en sus 58 años de historia. Vencieron 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el quinto juego, disputado en el Tropicana Field de St. Petersburg. Así cerraron la serie 4-1 y le dieron a Milwaukee su primer título de béisbol desde los Bravos de 1957.
Fue la consagración de un equipo construido con paciencia, astucia y bajo presupuesto. Es el del mercado más pequeño de las Grandes Ligas, que durante años vio partir a sus estrellas y que esta vez no se detuvo ante nadie. El quinto juego resumió lo que los Cerveceros mostraron durante todo octubre: disciplina en el plato, oportunismo y un pitcheo asfixiante.
Milwaukee golpeó primero en el segundo inning. Brice Turang conectó un doble ante el abridor Drew Rasmussen y el novato Cooper Pratt lo impulsó con un sencillo para el 1-0. En el quinto, Pratt volvió a conectar de hit: fue el sexto seguido en igual cantidad de turnos, un récord para un novato en la Serie Mundial. Después, David Hamilton estiró la ventaja a 2-0.
En el sexto llegó el golpe definitivo. William Contreras conectó un doble productor y Pratt aportó un elevado de sacrificio para el 4-0. En el montículo, Jacob Misiorowski, de 24 años y favorito al premio Cy Young de la Liga Nacional, lanzó 5.2 entradas sin permitir carreras y con apenas dos hits.
Dejó el partido por un calambre en la pantorrilla derecha, pero el bullpen sostuvo la ventaja hasta el final. Los Rays solo descontaron en el noveno. “Este grupo de jugadores, este equipo del 2026, será recordado para siempre”, afirmó el mánager Pat Murphy.
Milwaukee ganó los dos primeros juegos en casa: 3-2 el primero y 5-4 el segundo. En ese segundo partido remontó una desventaja de cuatro carreras, con un sencillo decisivo de Pratt en el séptimo. Ya en Florida, aplastó 10-1 a los Rays en el tercero, con cuatro hits de Jackson Chourio y seis entradas en blanco de Robert Gasser.
En el cuarto juego, los Cerveceros quedaron a tres outs del título. Pero los Rays forzaron el alargue y ganaron 4-3 en el duodécimo inning, con un sencillo de Ben Williamson con las bases llenas. Ese golpe no cambió el desenlace: un día después, Milwaukee terminó el trabajo.
En el total de la serie, los Cerveceros le anotaron 25 carreras a Tampa Bay y recibieron 12.
El receptor venezolano William Contreras fue elegido Jugador Más Valioso de la Serie Mundial. Bateó .381 (8 hits en 21 turnos), con un doble y cuatro carreras impulsadas. Además, retiró a cuatro de los nueve corredores que intentaron robarle una base. También acertó 10 de sus 13 reclamos con el nuevo sistema automatizado de bolas y strikes.
Contreras, junto con Jackson Chourio y Antonio Senzatela, cerró además un año histórico. Los tres habían ganado en marzo el Clásico Mundial de Béisbol con Venezuela. Ahora se suman a Alex Bregman y Luke Gregerson como los únicos jugadores que conquistaron el Clásico y la Serie Mundial en la misma temporada.
El título coronó una campaña excepcional. Los Cerveceros ganaron 103 partidos en la temporada regular, récord de la franquicia y la mejor marca de las Grandes Ligas. En octubre fueron casi imparables, con un registro de 11-2.
En la Serie Divisional eliminaron a los Padres de San Diego, el equipo más encendido de la segunda mitad del año. En la Serie de Campeonato barrieron a los Dodgers de Los Ángeles, bicampeones vigentes, que habían eliminado a Milwaukee en tres postemporadas durante los ocho años anteriores. Jake Bauers fue el Jugador Más Valioso de esa serie.
Además de Misiorowski, el bullpen fue determinante. El zurdo Aaron Ashby encadenó 18 entradas seguidas sin permitir carreras en esta postemporada, una marca histórica. “Es el mejor equipo al que me he enfrentado en Grandes Ligas”, reconoció Rasmussen tras la derrota.

La historia de la franquicia empezó lejos de Wisconsin. Nació en 1969 como los Pilotos de Seattle y, tras una sola temporada, se mudó a Milwaukee en 1970 para convertirse en los Cerveceros.
Su gran momento anterior había llegado en 1982. Ese año, los recordados “Harvey’s Wallbangers” llegaron a la Serie Mundial, pero cayeron en el séptimo juego ante los Cardenales de San Luis. Pasaron 44 años hasta que el equipo volvió a jugar un Clásico de Otoño.
En los últimos años, la gerencia encabezada por Matt Arnold se desprendió de figuras como Josh Hader, Corbin Burnes, Willy Adames y Freddy Peralta.
Aun así, siguió renovando el plantel con cambios y desarrollo de jugadores. El resultado fue un equipo que llegó a la postemporada en ocho de los últimos nueve años, con el capitán Christian Yelich, que llegó en 2018, como referente. “No puedo decirles cuántas personas me han dicho: ‘He esperado toda mi vida por esto’”, contó Yelich.
El equipo también jugó por la memoria de Bob Uecker, la legendaria voz de los Cerveceros, que murió en 2025. En Milwaukee, unos 31.000 hinchas siguieron el partido por pantalla gigante en el American Family Field. Miles de seguidores más viajaron a Florida y convirtieron el estadio de los Rays en una segunda casa.
Con este título, solo cuatro franquicias actuales siguen sin ganar la Serie Mundial: Marineros, Padres, Rays y Rockies.
Del otro lado, Tampa Bay cerró una temporada para el recuerdo. Con 98 victorias fue el mejor equipo de la Liga Americana y ganó su división. En los playoffs barrió a los Yankees en la ronda divisional, eliminó a Cleveland y llegó a su tercera Serie Mundial, todo con la tercera nómina más baja de las Grandes Ligas.
Además, volvió a jugar en el Tropicana Field después de un 2025 lejos de casa por los daños del huracán Milton. Pero esta vez, la gloria fue para Milwaukee.