por Redacción NewsDigitales
Romano Floriani Mussolini, bisnieto del dictador Benito Mussolini, marcó el martes su primer gol en la Serie A con la camiseta de la Lazio. Fue en la visita al Sassuolo, por la novena fecha del campeonato italiano. A los 16 minutos del primer tiempo, el joven de 23 años definió tras un pase de Kenneth Taylor y puso el 3-1 parcial para el conjunto romano, que terminaría llevándose un partido de ocho goles.
El equipo de Gennaro Gattuso ganó 6-2 y volvió a quedar en solitario en la punta de la Serie A. Además del tanto de Floriani Mussolini, marcaron Taylor, Gustav Isaksen y Mattia Zaccagni, y Tijjani Noslin convirtió dos. El encuentro se jugó en el Mapei Stadium de Reggio Emilia, la cancha del Sassuolo, y la visita lo resolvió con una producción ofensiva que le permitió sostener el liderazgo del campeonato.
Después del gol, el jugador corrió a festejar bajo la curva de los hinchas de la Lazio, que ocupaban un sector del estadio local. Fue una dedicatoria directa a los simpatizantes que acompañaron al equipo y el cierre de una noche especial: la primera conversión de su carrera en la máxima categoría italiana, después de un recorrido por las divisiones inferiores y por clubes de menor jerarquía.
🇮🇹 El bisnieto de Mussolini, Romano Floriani Mussolini, marcó hoy su primer gol con la Lazio. https://t.co/a4NSgRtaoI
— Fútbol y Política (@FutboliPolitica) October 28, 2026
La coincidencia con el calendario fue inevitable. El gol llegó en la víspera de los 104 años de la Marcha sobre Roma, la movilización fascista del 28 de octubre de 1922 que abrió el camino al poder de su bisabuelo. Pocos días después, el rey Víctor Manuel III nombró a Mussolini primer ministro, y arrancó un régimen que gobernó Italia durante más de dos décadas. La efeméride volvió a circular en redes sociales, donde el tanto fue tendencia.
Romano nació en Roma en 2003. Es hijo de Alessandra Mussolini, exparlamentaria y figura pública italiana, y nieto del pianista Romano Mussolini. Se formó en las divisiones inferiores de la Roma y en 2016 pasó a la Lazio. Su carrera profesional avanzó lejos de los grandes reflectores: antes de la cesión a la Juve Stabia jugó en el Pescara, de la Serie C, donde disputó 32 partidos sin convertir y dio dos asistencias.

Su apellido ya había generado polémica antes. Su primer gol como profesional lo hizo con la Juve Stabia, en la Serie B, de cabeza y ante el Cesena, en un 1-0 final. Desde las tribunas del estadio Menti hubo gestos que se interpretaron como saludos romanos, y el club respondió con un comunicado en el que pidió no hacer instrumentalizaciones sobre un jugador al que describió como un chico de oro. El episodio tuvo eco en toda Italia.
Tras esa cesión, la Lazio lo reincorporó al plantel y hoy forma parte de un equipo que lidera la tabla. Según Tuttomercatoweb, su crecimiento ya despertó el interés del Inter. Para un jugador que pasó por la Serie C y la Serie B antes de llegar hasta acá, el gol tiene un valor propio, independiente de la polémica.
Benito Mussolini, también apodado "El Duce" (guía o líder en italiano), nació en 1883 en Predappio, una pequeña localidad del norte de Italia. Empezó su vida pública como periodista y dirigente del Partido Socialista, y llegó a dirigir su diario, el Avanti!. En 1914 lo expulsaron del partido por defender la entrada de su país en la Primera Guerra Mundial. En 1919 fundó los Fasci di Combattimento, que dos años después se convirtió en el Partido Nacional Fascista.
Con camisas negras, violencia callejera y un discurso nacionalista, ganó espacio en una región golpeada por la crisis de posguerra. En octubre de 1922 encabezó la Marcha sobre Roma y el rey lo nombró primer ministro. Pocos años después ya había desmantelado la democracia: eliminó a la oposición, censuró a la prensa y se autoproclamó como Il Duce, líder de un Estado de partido único.

Su régimen duró más de veinte años y dejó una marca profunda. Invadió Etiopía en 1935, se alió con la Alemania de Hitler, aprobó en 1938 las leyes raciales contra los judíos e hizo entrar a Italia en la Segunda Guerra Mundial en 1940. Las derrotas militares terminaron por debilitarlo: en 1943 fue destituido y arrestado, y los alemanes lo rescataron para ponerlo al frente de la República de Saló, un Estado títere en el norte del país. En abril de 1945, cuando intentaba huir, lo capturaron partisanos italianos y lo fusilaron cerca del lago de Como. Su cuerpo fue exhibido en una plaza de Milán.
Hoy, a 104 años de su ascenso al poder, su nombre sigue siendo sinónimo de fascismo, y por eso el apellido de su bisnieto no pasa desapercibido cada vez que pisa una cancha. El desafío para Romano será confirmar en la cancha que su carrera se mide por lo que hace con la pelota, más allá del apellido.